“Un fallo histórico”. Así manifestó el fiscal regional de La Araucanía, Roberto Garrido, tras conocerse el veredicto condenatorio en contra del líder de la Coordinadora Arauco Malleco, Héctor Llaitul Carrillanca.
Llaitul fue declarado culpable de forma unánime por las cinco causas que se investigaron en su contra: dos por Ley de Seguridad del Estado (incitar a la violencia), una por hurto simple, una por robo de madera y una por atentado contra la autoridad.
En la resolución se manifestó que “el tribunal ha tenido presente que, después de escuchar y leer las transcripciones de las interceptaciones telefónicas aludidas, no aparece que lo que se habla en ellas sean actividades desplegadas luego de una deliberación y decisión comunitaria, frente a las acciones a seguir, sino que emanan directamente a la decisión personal del acusado Llaitul Carrillanca, lo que no logró ser desvirtuado por la prueba rendida por la defensa del mismo”.
Además, se recalcó que “el mismo trabajo pericial e investigativo permitió acreditar que el acusado, más allá de su auto denominación como solo vocero de la entidad denominada Coordinadora Arauco Malleco, CAM, era quien la guiaba, dado que escogía y dirigía los atentados incendiarios a que se ha hecho mención, quedando corroborado a su turno con esas interceptaciones realizadas por la policía a su equipo celular, gracias a la obtención de información de la compañía telefónica correspondiente, que su posicionamiento telefónico coincide con la fecha y lugar en que se realizaron diversos atentados incendiarios, a partir de enero de 2020”.
La lectura de sentencia quedó fijada para el próximo 7 de mayo a las 12:00 horas vía zoom, jornada donde el Tribunal dará a conocer la pena que deberá cumplir Llaitul por los delitos que fue condenado y que deberá seguir pagando con cárcel en el Centro Penitenciario de Concepción, lugar donde fue trasladado finalizada la lectura de veredicto. El Ministerio Público pide 25 años de cárcel.
La historia de la CAM y Héctor Llaitul
Fue el 1 de diciembre de 1997 cuando la Coordinadora Arauco Malleco realizó su primer ataque incendario que afectó a tres camiones forestales en la comuna de Lumaco, La Araucanía. Un hecho que quedaría en la historia como uno de los primeros ataques violentos en la región. Incluso, en diciembre del 2022 la misma organización “conmemoró” los 25 años de este primer atentado donde se inició una serie de hitos violentos en la Macrozona Sur bajo la denominada “causa mapuche”.
Durante este cuarto de siglo, Héctor Llaitul ha sido investigado en diversas causas donde ha resultado absuelto pero también condenado por la justicia. Por ejemplo, en enero del 2001 fue detenido por participar en un incendio de la hacienda Lleu-Lleu en la comuna de Tirúa. Ese mismo año fue condenado a 541 días de cárcel por maltrato de obra a Carabineros con resultado de lesiones leves.
En mayo del 2002 fue detenido por su presunta vinculación a un ataque incendiario que se había registrado días antes y que afectó a dos camiones en Tirúa. Tras esto, Llaitul recuperó su libertad bajo fianza. Al año siguiente volvió a estar detenido pero al ser dejado en libertad se declaró en clandestinidad.
Estuvo prófugo por casi cinco años. Sin embargo, el 2007 volvió a ser detenido y enviado a juicio donde resultó absuelto de todos los cargos que se le acusaban. Durante ese período en prisión, Llaitul realizó una huelga de hambre durante 57 días, la cual puso fin el mismo mes en el que se decretó su absolución.
Dos año más tarde, el 15 de julio del 2009, Héctor Llaitul, también conocido como “el negro”, fue detenido nuevamente tras ser acusado de atentar contra el fiscal Mario Elgueta, quien investigaba, con dedicación exclusiva, los delitos vinculados al conflicto en la Región del Biobío.
La vinculación de Llaitul con autoridades del gobierno: desde el actual Presidente al caso Vega
“Han asesinado a Ernesto Llaitul. Esta situación es gravísima y la indignación nos desborda, pero no paraliza. Nos ponemos a disposición de la familia y comunidades, a quienes manifestamos nuestra solidaridad. ¡No más militarización! No permitiremos impunidad”. Este fue el mensaje que escribió Gabriel Boric el 9 de julio de 2021 tras informaciones que circulaban sobre la supuesta muerte del hijo de Héctor Llaitul en medio de un enfrentamiento con Carabineros en el fundo Santa Ana de Carahue. Sin embargo, al día siguiente se confirmó que la identidad del fallecido correspondía a Pablo Marchant.
Tras esto, Gabriel Boric, que estaba en plena campaña presidencial, volvió a publicar en sus redes que “Héctor Llaitul confirma que no era su hijo Ernesto quien murió, sino Pablo Marchant. Confusión se habría dado por desfiguración del rostro y aviso errático de Carabineros. En cualquier caso, es grave. Las forestales hoy son parte del problema en el wallmapu”.
En el año 2016, en una entrevista con el diario Austral de La Araucanía, Boric se refirió a la CAM e hizo una suerte de defensa. «La Coordinadora Arauco Malleco entiendo que es una organización que no reivindica atentados a personas, o sea, se enmarca dentro de un conflicto que es mucho más grande y que entiendo tiene que ver con la usurpación de tierras por parte del Estado, y en particular de las forestales”, dijo. Ese mismo año visitó la comunidad Temucuicui, a la que llamó «territorio liberado».
Ya como Presidente, su gobierno también ha tenido que lidiar con la figura de Llaitul. De hecho, una de las primeras caídas de su gabinete fue la ex ministra de Desarrollo Social, Jeannette Vega, quien debió salir luego que se supiera que una de sus asesoras llamó por teléfono al líder de la CAM a nombre de la ministra.
