La lectura de las cien páginas de la acusación constitucional contra el Presidente Sebastián Piñera, una petición para revisar el quórum en la Sala y la sarcástica solicitud para poder tomar agua fueron algunas de las situaciones que marcaron la maratónica intervención del diputado Jaime Naranjo (PS) en la Cámara.

Faltaban pocos minutos para las 08.00 horas de este martes y los puntos verdes de la pantalla de la sala confirmaban la aprobación de la acusación constitucional. Luego de una extensa intervención por más de 15 horas del diputado Naranjo, sumado al tiempo que manejó la defensa del Presidente Sebastián Piñera, finalmente la oposición pudo conseguir los 78 votos favorables para que el libelo avance hacia el Senado. Los 67 votos en contra fueron de la bancada oficialista, mientras que las tres abstenciones estuvieron a mano de los diputados independientes Pepe Auth, Carlos Abel Jarpa y Pablo Lorenzini.

Luego de una hora y media de viaje desde Santiago hasta Valparaíso, Jackson llegó al Congreso cerca de las 01:30 horas de este martes. En el legislativo la polémica ya se había desatado luego de que el parlamentario de la Democracia Cristiana, Jorge Sabag, se trasladara desde Chillán –donde se realizó un PCR–  cuando se había informado que padecía síntomas asociados al Covid-19. 

El socialista llegó al hemiciclo con una misión: hablar el tiempo suficiente -poco más de 15 horas- para lograr así el fin de la cuarentena del RD Giorgio Jackson (aislado tras el covid positivo del abanderado de Apruebo Dignidad Gabriel Boric) y asegurar los 78 votos que necesita la oposición para que se apruebe el libelo, ya que en el sector consideran que la participación del frenteamplista es clave tras la ausencia de Boric.

La jornada fue poco más que curiosa. Naranjo ya llevaba una hora de intervención cuando recién pidió marcar su asistencia en la sala, instancia que consideró necesaria para comenzar su relato de nuevo. Solo ha tenido unos segundos de silencio mientras se cambia la mascarilla, toma agua y come pasas.

Hasta el cierre de esta edición, el diputado no se había levantado de su asiento por más de 15 minutos, situación que no ha sido perjudicial según su compañero y médico Juan Luis Castro quien le realizó un chequeo rápido durante el breve receso. Tal como lo había anunciado Naranjo, leyó página por página el documento completo de la acusación, para después comenzar con la resolución del Tribunal Ambiental de Antofagasta. En otra de sus preguntas a la mesa, pidió contar a los diputados presentes para evaluar la continuidad de la sesión, y no solo eso sino que les pidió a sus compañeros salir en un intento por quebrar el quórum y obligar a suspender la sesión. En otro episodio dedicó varios minutos a disertar sobre por qué nadie sabe que el Jefe de Estado se llama Miguel Juan antes que Sebastián.

Con más de 1.300 páginas preparadas, el parlamentario buscaba extender su participación hasta después de las 00.01 del martes.

Los cálculos detrás de la «Ley Lázaro»

El contagio del candidato presidencial de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric (CS), complicó el escenario para la oposición que también dejó fuera al parlamentario Giorgio Jackson (RD) que cumplía con su cuarentena por ser contacto estrecho del abanderado. Un par de votos menos que derivó en el diseño de la estrategia política, advertencia lanzada el pasado jueves.

“Vamos a aplicar la Ley Lázaro: hasta que los enfermos caminen”. Con esa frase y en referencia al pasaje bíblico, el congresista anunció que su participación se extendería hasta que el resto de los parlamentarios pudieran asistir a la Cámara. «Puedo hablar 72, 96 (horas) o cinco días… si es por acusar a Piñera puedo estar hablando un mes, no que en un día se ve la acusación constitucional, sino que diariamente la Sala va a sesionar hasta votar la acusación constitucional», sentenció. 

No existe tal «Ley Lázaro» en la legislación chilena, se trata de una metáfora construida por el legislador socialista para describir su estrategia. Lo más parecido, salvando las distancias, es el “discurso filibustero” que se aplica en los Estados Unidos, una técnica de «obstrucción parlamentaria» para evitar la aprobación de una ley.

Pero, ¿qué tan factible es aplicar la denominada “Ley Lázaro”? Tal como explica el coordinador de la bancada de senadores de RN, Roberto Munita, esta es una práctica muy común en Estados Unidos; pero no se calcó de forma similar en Chile: “Allá es común que, para bloquear a la oposición, los diputados hablen durante horas y horas. Está tan regulado que, por ejemplo, una vez que un parlamentario empieza a hablar nadie lo puede interrumpir, pero no puede dejar de hablar, comer, tomar agua, tampoco ir al baño. La gente que lo hace usa pañales de adulto y durante varios días previos estar preparándose, pasar varias horas sin comer, etc. El caso más largo de EE.UU. fue de 24 horas y lograron bloquear una ley”. 

El abogado dice que a diferencia de lo que sucede en el país norteamericano, en Chile la regulación hace que todos los discursos puedan estar limitados, tanto en la Cámara como en el Senado. “Sin embargo, hay una pequeña excepción y es lo que está haciendo el diputado Naranjo. En la acusación constitucional habla la defensa, un diputado por cada bancada y eso sí tiene límite, pero tanto la defensa del Presidente como el acusador no tienen límite”, enfatiza. 

Sobre la participación en la instancia, Munita dice que Naranjo se concentró en  hablar muy pausado y tiene condiciones favorables como, por ejemplo, estar sentado y acceso a tomar agua, cosas que en Estados Unidos no se permiten. Asimismo asegura: “No se me ocurre ninguna otra forma que ellos podrían haber tenido para extender el proceso y desde ese punto de vista, probablemente sea una estrategia conveniente y eso la oposición lo sabe por eso van a hacer todo lo posible para alargarlo lo más que se pueda. Sin embargo, en el largo plazo creo que es una muy mala idea, resulta una falta a las reglas del juego al fair play”.

Las trampas con el quórum

“Por supuesto, que puede tomar agua, mientras no se atore”. Respondió el presidente de la mesa, Diego Paulsen (RN) al congresista que ya llevaba un par de horas leyendo el documento. Las risas se desataron. Como era de esperar, la bancada oficialista criticó la fórmula. El diputado de Renovación Nacional, Sebastián Torrealba, en conversación con El Líbero califica el actuar de Naranjo como un «show» que «con la actitud que está teniendo demuestra y pone en ejecución todas las malas prácticas que ha aprendido durante 30 años en el Congreso”. Horas más tarde, el miembro de RN anunció que llevará a Naranjo a la Comisión de Ética por su actuar en la jornada.

A pesar de que el reglamento permite realizar esta estrategia, Torrealba considera que es poco ético, “vergonzoso, que incluso la misma ciudadanía encuentra que esto es patético y otra vez pone mal a una institución como el Congreso que es importante. Pero bueno, estamos acostumbrados a este tipo de show y circo hace ya mucho rato”. 

En la misma línea su compañero de bancada, el diputado Miguel Mellado (RN), lo compara con un circo romano y asegura que no quieren escuchar lo que hizo la comisión revisora (que dio una recomendación negativa), sino más bien bajar los dedos por un tema exclusivamente electoral. En cuanto al fondo del libelo, considera que los presidentes deben ser acusados en el periodo que están, no por uno pasado, además cuestionó la acusación por tratarse de su vida privada, aún cuando no era presidente. “Entonces tú dices ‘bueno dónde está la parte jurídica que deja por el suelo todo lo que ellos hacen’. No hay sustento”, recalca. 

La sesión parlamentaria para definir el rumbo de la acusación constitucional contra el Presidente Sebastián Piñera partió justo a las 10.24 horas. Un libelo que ha sido respaldado por la mayoría de la oposición y que busca aplicar sanciones contra el Mandatario por los hechos publicados en los Pandora Papers. Tras tres horas ininterrumpidas de exposición, la primera pausa de Naranjo fue acompañada de aplausos. En un acto ajustado a las normas sanitarias, el diputado guardó silencio por unos segundos que utilizó para sacarse la mascarilla y cambiarla por otro cubre bocas desechable. 

También cerca del mediodía ocurrió uno de los episodios más polémicos de la jornada. “Yo le diría al secretario que está haciendo de ministro de fe que cuente a los diputados que están presentes en la Sala porque a mi no me dan 57. No me dan 57”, dijo Naranjo. En un intento por suspender la sesión, el legislador pidió revisar el quórum. Mientras esperaba la respuesta de las autoridades, el diputado pareció no percatarse de que su micrófono seguía encendido y directamente le dijo a quienes estaban sentados a sus costado “salgan, salgan ustedes”.

Otra más de las estrategias que el parlamentario de la UDI, Nicolás Noman, calificó como similar a un espectáculo: “Un show que nuevamente nos marca como Congreso, así que lamentable (…) Es una mala estrategia porque al final del día lo que hace es nuevamente el desprestigio de la política en general, de la clase política. O sea, para poder acusar al Presidente hay que hablar 13 o 14 horas. De verdad no tiene mucho fundamento”. 

Un receso de 15 minutos

A pesar de que hay 83 parlamentarios de oposición, y se necesitan 78 para aprobarla, el recorrido de la acusación no ha sido sencillo para los opositores. La iniciativa enfrenta su discusión luego de que la comisión revisora liderada por la diputada Maya Fernández (PS) rechazara por dos votos a favor, dos en contra y una abstención la acusación. El trámite estuvo marcado por la criticada intervención del parlamentario independiente Raúl Alarcón (Ind) y la abstención por parte de Pepe Auth (Ind.). 

Una acusación que ha movilizado a la oposición que en 100 páginas acusan la vulneración al “principio de probidad y el derecho a vivir en un medio libre de contaminación”, además de “comprometer el honor de la nación”.

Faltaban pocos minutos para las 16.00 cuando la mesa determinó hacer un receso de 15 minutos. Tras cinco horas de relato continuo, el diputado Naranjo aprovechó el espacio para acudir al baño y luego volver a su función. Tras ocho horas continuas, un chequeo médico a cargo de su compañero y médico Juan Luis Castro determinó que se encontraba en buenas condiciones de salud.

Los cuestionamientos sanitarios 

Todo lo hecho durante la jornada podría no ser suficiente. Pues durante la tarde hubo tensión ante la ausencia del DC Jorge Sabag, quien comunicó que no podría asistir a la instancia por presentar síntomas de Covid-19, razón por la cual se hizo un test PCR en Chillán y estaba esperando el resultado. No obstante, cerca de las 17.30 horas el jefe de bancada de la Democracia Cristiana, Gabriel Ascencio, en un punto de prensa, aseguró que Sabag sí viajaría al Congreso y votaría a favor de la acusación a medianoche. En un momento también se temió la ausencia de Karim Bianchi (Ind.), pero éste se encontraba en su oficina.

El seremi (s) de salud del Ñuble, Erick Jiménez, se refirió a la decisión del diputado Jorge Sabag de viajar al Congreso a Valparaíso a pesar de tener pendiente el resultado de un examen PCR que se realizó en Chillán, aseguró que ante la duda «es importante de que guarde una cuarentena preventiva hasta tener el resultado de su PCR», debido al «contagiar a más personas si realiza una actividad social».

Los votos de Fernando Meza (ex radical), Manuel Antonio Matta (DC) y Jaime Tohá (PS) hasta pasadas las 20.00 horas aún generaban dudas.

Por otra parte, la asistencia del diputado Jackson generó un debate entre quienes consideraron que la cuarentena se terminaba el martes a las 20.00 horas y no a las 00.00 como esperaban desde la oposición.

El exministro de Salud, Jaime Mañalich cuestionó el hecho y aseguró que el congresista, “estuvo el día martes de la semana pasada a las 20:00 horas con el candidato Boric. Eso significa que la cuarentena del diputado Jackson no termina mañana a las 00:00 horas, sino que termina mañana martes a las 20:00 horas y tiene que hacerse un examen de antígeno antes de presentarse en la Cámara de Diputados. Hagamos las cosas bien, por favor”.

Ante el cuestionamiento, la subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza se refirió a la situación de Giorgio Jackson y aseguró que “hay una resolución para los contactos estrechos, el tiempo que debe mantenerse en cuarentena (…) del 1 de octubre, que dice que las personas que tienen su esquema de vacunación completo y han completado 14 días, deben realizar una cuarentena de siete días, a contar del momento del día del contacto estrecho. Si la persona no cuentan con su esquema de vacunación completa, no han pasado los 14 días, esa cuarentena debe ser de diez días”.

 

***Esta nota fue actualizada el 9 de noviembre a las 8:55 am. 

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