No tenía por qué ser así. Y no tenía que serlo porque en primera instancia Eugenio Nain Caniumil no tenía que estar ese día conduciendo el auto del comandante (actualmente coronel en retiro) Cristián Fernández Opazo.
De no haber sido así, a Dahianna Pereira tampoco le habría correspondido reunirse con el general director de carabineros, ni recibir al presidente Piñera, ni escuchar que a su marido lo asesinó una bala de alto calibre, ni reclamarle al entonces director del INDH, Sergio Micco, por haber “desarmado” a los policías y, menos, representar a Nain durante su ascenso póstumo, un acto en el que ella recibió los grados y la banderola de mando del ahora suboficial mayor Nain.
Ese año, 2020, despuntó en La Araucanía como uno de los más letales. Ese año, Nain fue el quinto asesinado en un conflicto que entonces parecía –y aún parece– interminable.
Pero las palabras de Nain, de apenas 24 años, fueron premonitorias. Dahiana las recordó al momento de su deceso: “Siempre me decía: ‘amor, voy a trabajar, pero no sé si voy a volver’. Y justo ese día pasó”.
Y lo que no tenía que ser, fue.
Pereira: “Todos tratan de dominar tu vida, pero no ven lo que sufriste”
Esta semana el episodio tuvo un primer cierre. Solo uno. Porque todavía dos de los sindicados por la muerte de Nain continúan prófugos. Lo que ocurrió fue que el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco sentenció a Luis Tranamil a 32 años de cárcel por la muerte del carabinero. Aunque para Dahianna Pereira, a quien la vida le cambió de golpe, no es suficiente. “La verdad es que sí esperaba más, que le dieran los 43 años, 46, pero bueno, al final los que deciden son los jueces. Con la sentencia de los años, muy conforme no estoy, pero sí me quedo conforme de que no tenga beneficio, entonces 32 años y sin beneficio, con eso me quedo conforme, porque si tuviera beneficio, ya eso sería otra cosa”, dice a El Líbero.
Dahianna Pereira es de Temuco. Se casó con Nain en febrero de 2018 y tuvieron dos hijos. Al momento de la muerte de su padre su hijo mayor tenía 6 años de edad y la menor apenas siete meses de nacida.
“Ahora no va a poder verlos crecer, no va a poder”, lamentó Dahianna en las afueras de la Segunda Comisaría de Temuco al saber de la muerte de su marido en una emboscada en Padre de las Casas.
La mañana del 30 de octubre de 2020 a Carabineros se le ordenó el desalojo del predio Quinta Ritz. Tras el operativo, encapuchados, portando armas largas, se concentraron en la Ruta 5 Sur, sector La Cantera de Metrenco, y desde allí hicieron los disparos fatales. Una de las balas hirió al carabinero –que iba conduciendo una radiopatrulla– en su costado izquierdo, y la herida se agravó con una lesión pulmonar, que le causó la muerte cuando era atendido en el Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena de Temuco. Nain no debía ir manejando ese auto, pero justo ese día el conductor del comandante debía llevar a su hijo al dentista y le pidió a su compañero que lo reemplazara.
La muerte de Nain golpeó fuertemente a la familia que habían construido. “Esto ha sido difícil porque pasar de no ser nadie, de un día para otro todos te conocen, todos tratan de meterse en tu vida, tratan de dominar tu vida, pero no ven todo lo que sufriste (…). Con mi hijo mayor, no ha sido muy fácil que digamos porque me ha costado tratarlo porque se nota que falta esa parte paterna con él. Tengo una niña y un niño y de repente quiere hacer cosas de niño. Jugar a la pelota, jugar al fútbol. Me ha costado mucho en ese sentido”, resume a El Líbero sobre cómo han sido estos años tras aquel día en que le arrebataron la vida a Nain.
De los dos hombres todavía prófugos señala: “Yo dejo toda mi confianza en el equipo de Carabineros, Fiscalía, de que tarde o temprano van a caer”.
El ascenso póstumo de Nain
Eugenio Nain Caniumil se convirtió en el mártir 1.221 de carabineros. Tres meses después, la institución realizó una ceremonia de ascenso póstumo. En esa oportunidad, quien oficiaba de ministro del Interior, Rodrigo Delgado, estuvo presente junto al general director, Ricardo Yáñez, quienes presidieron el emotivo momento y entregaron a su esposa los distintivos, grados y banderola de mando que ascendían a Nain en el máximo grado de su carrera profesional.
“Siento que él se lo ganó y se lo merece… Él amaba mucho a su institución, daba todo por su trabajo, por su uniforme (…) esto es para él, a su honor, para recordarlo siempre y que nunca se olvide”, expresó en aquella oportunidad su esposa, quien junto a sus hijos y familiares, participaron de la ceremonia.
El acto estuvo a cargo del general Carlos González, quien en ese periodo ejercía como Jefe de la Macrozona Sur Control Orden Público e Intervención. Fue él quien recibió a la familia junto al ex intendente Víctor Manoli en el hospital. Cuando Dahianna y la madre de Nain llegaron, ya el uniformado había fallecido.
El objetivo de Pereira: que Carabineros “no esté solo”
Más tarde, quizás sin quererlo, Pereira se convirtió en una activista. En el primer proceso constituyente respaldó con su firma una propuesta de la plataforma ciudadana «Primero las víctimas». Se trataba de una idea de familiares y víctimas de delincuencia para presentar una iniciativa popular de norma que garantizara el derecho a la seguridad ciudadana. El proyecto también consideraba la responsabilidad estatal de resarcir los daños y perjuicios que experimentan los afectados.
Antes, el 10 de noviembre de 2020, la viuda se reunió con el entonces Presidente Sebastián Piñera. Consultado sobre ese encuentro el ex mandatario aseguró que Pereira le había pedido “más protección para los carabineros de la zona” y, a raíz de eso, él se comprometió a poner “discusión inmediata a un proyecto que establece un estatuto de protección a nuestras policías”, que en ese momento estaba congelado en el primer trámite en el Senado.
Desde entonces, estos se han convertido en los mantras de Pereira: que Carabineros no esté solo y que los victimarios de su esposo no reciban beneficios.
Cuando se anunció la campaña de “Primero las víctimas”, Pereira dijo que quiso estar en la actividad para decir “basta al terrorismo” y pedir que Carabineros “no esté solo, porque detrás de ellos hay una familia. Pido justicia, y si el día de mañana llegan a encontrar (a los victimarios), que ellos no tengan beneficios”.
Pereira también se ha reunido con el Presidente Gabriel Boric –eso sí, cuando estaba electo y aún no había asumido–. Era enero de 2022 y el pedido fue casi el mismo: frenar la delincuencia. La carta que le entregaron al ahora Mandatario decía: “Nos hemos convertido en un país de víctimas. No dejemos que siga avanzando esta violencia, no dejemos que otros ciudadanos sigan perdiendo familiares, no dejemos que los vándalos y el terrorismo siga ganando terreno en Chile”.
“Le hablé sobre el tema del terrorismo en La Araucanía, porque sí que hay, que se haga justicia por mi marido y que Carabineros ya no esté solo”, repitió Dahianna al ser consultada sobre lo que había conversado con el futuro Jefe de Estado. “Prácticamente le dije que me ayudara a hacer justicia, que ponga un tope para que ya no haya terrorismo, para que la gente allá no muera”, ahondó. De esa cita salió con “esperanza”.
Aunque pocas horas después dijo entrevistada por La Segunda: “Prefiero ver hechos y no promesas vacías”.
Pereira por ley Nain-Retamal: “Cuando salió me sentí orgullosa de él, de que lleve su nombre”
Ya entonces también comenzaba su lucha sobre la necesidad de respaldar la Ley Nain. “Carabineros igual necesita apoyo”, pidió más de un año antes de que La Moneda promulgara la ley.
Sin embargo, debieron morir más uniformados, como la carabinera Rita Olivares, asesinada de un balazo en la cabeza en Quilpué en marzo de 2023. Y el mismo día que el Gobierno promulgó la Ley Nain Retamal, el 6 de abril de este año, además se confirmó la muerte del carabinero Daniel Palma, tras ser baleado en dos ocasiones en el rostro.
La tramitación de la ley tampoco fue sencilla para Pareira. Al punto de que al ver las trabas en el Congreso ella misma increpó al Presidente Boric, recordando aquel encuentro de cuando aún no asumía: “Ya son dos años y medio de que estoy peleando por esta ley. He venido a tocar puertas, he hablado con el Presidente Boric, he hablado con miles de personajes, después me devuelvo a Temuco y se olvidan de mí. Cuando estoy acá me tocan el brazo y me dicen que vamos con la ley, pero nada, vuelvo a mi casa, veo las noticias, un carabinero muerto, una carabinera muerta”.
Y tras enterarse de la muerte de Palma nuevamente alzó la voz pidiendo justicia para los carabineros. “Lo he dicho en cada entrevista, que se pongan los pantalones, ellos creen que somos un juego. No. Somos la voz de Carabineros”, declaró sobre el gobierno en el programa Mucho Gusto de Mega.
Dahianna estuvo presente en el Congreso Nacional en marzo de este año, junto a Evelyn Decurgez, viuda del carabinero Carlos Retamal, quien murió luego de ser brutalmente agredido mientras fiscalizaba una carrera clandestina de automóviles en San Antonio, en octubre de 2022.
Si bien la tramitación de la ley fue compleja, se logró fusionar y hoy existe en la legislación la ley “Nain-Retamal”. Al respecto, Dahianna dice a El Líbero: “La verdad que me parece bien, porque igual llevaba años peleando por esta ley. Y cuando salió me sentí orgullosa de él, de que lleve su nombre. Aunque no le voy a mentir que varios quisieron colgarse de esa ley”.
Un camino de espinas: Pereira ha sido amenazada de muerte
A días de iniciar el juicio en contra del ahora único condenado por la muerte de Nain, su esposa denunció haber recibido amenazas. Según lo recopilado, los hechos ocurrieron en el sector Pedro de Valdivia de Temuco, cuando Pereira –quien se encontraba en su vehículo– fue abordada por un hombre que la amenazó de muerte mientras la apuntaba con un arma.
Tras la denuncia, Carabineros llegó al domicilio del acusado y lo detuvo. El hombre quedó preso hasta que fue formalizado en el Juzgado de Garantía de Temuco, pero el tribunal determinó dejarlo en libertad. Eso sí, con prohibición de salir del país, de acercarse y comunicarse con la víctima y su familia.
Una vez que se promulgó la Ley Nain Retamal, Pereira confesó en entrevista con La Tercera que su hijo Ulises quiere ser carabinero. De Trinidad, ahora de tres años, dijo que “es muy chiquitita, pero capaz que también quiera seguir el camino de su papá…”.
También desclasificó que en el living de su casa siguen las fotos de su marido fallecido, la bandera chilena que le regaló la institución y su gorra.
Su vida ahora es de servicio. Ha insistido en que seguirá peleando para que no se vuelva a dar la espalda a Carabineros.
Quizás eso sí tenía que ser.

Felicitaciones por lo que ha luchado. Más respaldo legal al desempeño de Carabineros en el control de la delincuencia.