Durante el programa «Mirada Líbero en Agricultura«, la periodista Pilar Molina conversó con el líder del Partido Republicano José Antonio Kast sobre el escenario en Chile, la competencia presidencial y su candidatura.

«A la derecha le ha ido mal porque no ha tenido la convicción de defender sus principios y valores. Necesitamos un gobierno de derecha de verdad, de sentido común, que tenga valentía de enfrentar a autoritarios de izquierda», subraya Kast.

-Su candidatura se basa en la decepción de este gobierno, ¿usted tiene esa percepción?

-Nosotros como Republicanos y yo como candidato presidencial, que no salí electo en la segunda vuelta, fuimos muy jugados por Sebastián Piñera, recorrimos Chile entero pidiendo apoderados e inyectándole energías a su campaña, y le habíamos planteado que cada cierto tiempo pudiéramos analizar el curso del gobierno, eso no sucedió. Muchas de las cosas que planteamos no las acogió, a pesar de que en otras situaciones nosotros lo apoyamos. Después del 18 de octubre nos paramos al lado del Presidente, a pesar de que teníamos diferencias, y dijimos «hay que respetar la institucionalidad». Cuando él entrega la Constitución y firma este acuerdo por la paz, dijimos que no íbamos en esa parada, y por el rechazo, pero cuando parte la pandemia nuevamente colaboramos en todo lo que pudimos. El gobierno comete un error tras otro, es un gobierno casi unipersonal, donde todos terminan haciendo lo que el Presidente determina, sin fuerza, sin carácter. Por eso yo estoy decepcionado, miles y millones de chilenos también, y eso se refleja en la baja aprobación de las encuestas.

-El Presidente declaró en la investigación por delitos de lesa humanidad, por los delitos que se cometieron después del 18 de octubre, ¿está el Presidente rehén de las acusaciones por violaciones a los derechos humanos?

-Él es en parte responsable de que esto ocurra. Nunca tuvo el carácter de defender bien la institucionalidad, a los carabineros; negoció con los terroristas, con la gente más radical. Así como invitó a Gabriel Boric, a Yasna Provoste y a otros. Siempre quiso caerle bien a la izquierda, decir que fue el Presidente que logró atraer a la izquierda a participar, pero no lo logró y ahora se encuentra con esa verdadera izquierda que lo va a acusar y a perseguir por muchos años, y lo va a hacer responsable de una situación que él no supo aclarar. En Chile no se violaron los derechos humanos por parte de carabineros, y eso haya que decirlo fuerte y claro. Pudo haber situaciones de enfrentamientos, donde un error, un mal protocolo pudo haber generado algún lesionado, pero eso no es algo institucional, y el Presidente no fue capaz de defender a sus propios carabineros.

¿Soy de extremo porque no me gusta el mérito, el nepotismo, defiendo la conciencia, la libertad de culto, el control de las fronteras, achicar el Estado? ¿Dónde está el extremo? Son caricaturas que se usan en beneficio político».

-Pero ha señalado que algunos carabineros han violado los derechos humanos y que no es una política sistemática, ¿qué habría hecho usted distinto?

-Primero habría cumplido con mi palabra, con mi programa de gobierno, habría combatido el terrorismo, enfrentado el narcotráfico, habría hecho todo lo posible por enfrentar la delincuencia, que tiene atrapadas a muchas personas. En segundo lugar, me habría parado al lado de la fuerza pública para volver a establecer el Estado de Derecho perdido, y habría cumplido las promesas de achicar al Estado, bajar los impuestos, todas esas cosas que terminan generando malestar en la ciudadanía, y que causan estas manifestaciones masivas. Una vez que se produce el hecho inicial el día 18 de octubre en la mañana habría decretado estado de sitio, porque claramente venía una reacción violenta de grupos muy organizados, que después se vieron complementados con las manifestaciones masivas, pero el Presidente ese día estaba celebrando el cumpleaños de un nieto, estaba en otra.

-¿Y cree que él es responsable que tengamos hoy una Convención Constitucional que está hegemonizada por una izquierda más que ultra radical?

-Absolutamente, él llamó a la firma del acuerdo del 15 de noviembre, pidió modificar los plazos de las votaciones, amplió la posibilidad de que entraran los independientes, que eran al final más personas de ultra izquierda, él no supo cumplir con su palabra y llevó a este malestar generalizado. 

«La Convención no ha conversado de ningún tema de aquellos que afligían a la ciudadanía»

-¿Qué es más complicado, la elección que enfrenta hoy la centroderecha, o el tener una convención constituyente con esta hegemonía de la ultra izquierda?

-Los dos tienen niveles de peligro distintos. Esta Convención no sé si va a lograr redactar, en un año, una constitución acorde a lo que las personas querían. Muchas personas hoy dicen que pareciera ser que no salieron electos los indicados, y muchos que votaron Apruebo inicialmente hoy se encuentran bastante desilusionados. Le tengo poca fe a lo que vaya a salir de ahí, y el sentido común, si esto sigue así, va a ser que la gente vaya a rechazar ese proyecto de constitución. Pero eso se puede reforzar. Si yo salgo Presidente, y sigue esta situación como está, yo me voy a esforzar en que el plebiscito de salida tenga un resultado claro que es el rechazo. Por eso esta elección presidencial, que es anterior al resultado del plebiscito, es más relevante, porque dependiendo de quien salga como Presidente, es cómo se van a equilibrar los poderes y cómo se va a enfrentar, con carácter, a esta institución nueva que se ha salido de todos los márgenes. Lo que hemos visto en estos días es que no han conversado de ningún tema de aquellos que afligían a la ciudadanía, ¿y a qué se han dedicado? A aumentar el presupuesto, reclamar que no tienen traductor, a conseguir nuevos comedores, a reclamar porque no les han pagado, y a no dejar entrar a los medios de comunicación a transmitir directamente lo que está ocurriendo ahí.

En el tema parlamentario el que ha terminado por cerrar la puerta lamentablemente es Sebastián Sichel».

-La mesa no ha querido pronunciarse respecto al ingreso de los medios de comunicación. ¿Es posible tener una Convención Constitucional sin que sepamos exactamente lo que está ocurriendo dentro?

-Eso es reflejo del totalitarismo de la ultra izquierda, que está sobre representado en esta Convención, y ellos siempre han buscado ejercer el poder a través de la fuerza. ¿Por qué querían una asamblea? Es cosa de ver lo que ocurre en las universidades, porque grupos, a través de la violencia verbal, física, virtual, etc, van arrinconando a algunos y los obligan a sumarse a la mayoría. Si te fijas en las universidades, les tienen prohibido a los alumnos prender sus celulares cuando están en el debates de la asamblea, porque no quieren que se vea como ellos intimidan a otros. En una de las primeras votaciones, no les gustó, y se fue toda la Lista del Pueblo a arrinconar a la mesa directiva para que cambiaran de opinión, e hicieron una nueva votación. Eso es totalitarismo, eso es control de medios, es lo que quería Jadue en su programa, y lo que hoy representa Boric. Si él quisiera ser democrático debería decir que esto tiene que transmitirse 24-7 con acceso libre a los medios de comunicación.

«Esa mística que antes tenían los partidos de derecha ya no existe»

-A la derecha le ha ido bastante mal en las últimas elecciones, pareciera que llegó el momento de los independientes, ¿o no?

-El punto es a qué le decimos derecha, porque a quienes les ha ido mal y se han convertido en el mal mayor son aquellos como Sebastián Piñera, a quien apoyamos con lealtad, pero fuimos defraudados, engañados. Cuando uno dice «a la derecha le ha ido mal», sí, le ha ido mal porque no ha tenido la convicción de defender sus principios y sus valores, y siempre termina transando con la copia. Necesitamos un gobierno de derecha de verdad, de sentido común, que tenga la valentía, el coraje de enfrentar a los totalitarios de la izquierda. Y eso no lo hemos tenido.

-¿Usted cree que no hay un hastío con los partidos políticos? 

-Nos fue mal en parte porque los propios partidos políticos que se suponían eran de derecha no tenían ninguna línea. Los cuatro que fueron a las primarias votaron por el Apruebo. Entonces cuando ves que los líderes de los partidos políticos, cuyas bases votan Rechazo, están por el Apruebo, ves que hay una especie de conveniencia personal. Si te fijas en aquellos que votaron Apruebo y que fueron de constituyentes, solo salieron 4 o 5 de los 37. La gente eligió a quienes tenían carácter, a quienes tenían una línea, y por eso hoy cuando se habla de que la alternativa son los independientes, que ahí está la solución de los problemas, es porque los mismos partidos de derecha ya no tienen fondo, se desfondaron. Nosotros, si hacemos el análisis del Servel, aunque seamos pequeñitos, de los Republicanos inscritos votaron ocho de cada diez, y de los partidos tradicionales tres de cada diez inscritos. Esa mística que antes tenían los partidos de derecha ya no existe. Nosotros, con conceptos muy claros y sencillos, sentido común, uso de la razón, diálogo, debate, hemos idos ganado un espacio que estaba perdido, por eso creemos que tenemos una gran alternativa para pasar a segunda vuelta. Yo voy de candidato, y hoy estoy bastante más cerca de pasar a la segunda vuelta que hace cuatro años y que hace una semana atrás.

Esta elección está abierta y que nosotros vemos en el día a día que estamos muy bien posicionados»

-¿Cree que Republicanos tiene espacio de crecer hacia la derecha? 

-Es que ese es un análisis político que realizan algunos y que no es verdad. Yo los voy a invitar a recorrer Chile conmigo, y las personas que he visitado en Melipilla, en Puerto Montt, en Alto del Carmen, o en Vallenar, no son de derecha, son chilenos, y los chilenos son de sentido común. Todos estos análisis, de aliarse con la DC, o que soy ex DC entonces encanto a la ex DC, son falsos. La gente hoy quiere paz, quiere emprender, quiere crecimiento, quiere que le solucionen los problemas de gestión, quiere que se achique el Estado, que se terminen los pitutos. A mi me encasillan porque soy de derecha, pero una derecha de sentido común, que es mucho más amplia de lo que muestran hoy los partidos de centroderecha que no son nada. La gente está cansada de los mismos de siempre diciendo las mismas cosas de siempre que no se cumplen. ¿Hacia donde voy a crecer? Hacia el centro y hacia aquellas personas que dejaron de votar por falta de confianza. En la ultima elección se perdieron un millón y medio de votos de personas que habían votado a Sebastián Piñera y que perdieron la confianza en su liderazgo y su gobierno.

-¿Está hablando de la primaria?

-Estoy hablando de la diferencia entre la elección presidencial, la elección del Apruebo y del Rechazo y la de constituyentes, gobernadores, alcaldes y concejales.

-Pero Republicanos no eligió ningún gobernador, ¿entonces por qué ahora va a poder tener este crecimiento explosivo?

-Primero decir que solo llevamos tres candidatos a gobernadores, y si nos comparamos con la votación de derecha fuimos un tercio en esos lugares. En La Araucanía apoyamos transversalmente a Luciano Rivas, que salió electo, y de los constituyentes tuvimos solo posibilidad de llevar 17, y sacamos electos 4, pero en la fórmula que nos impusieron, que era que nuestros candidatos tenían que ir en cupos de otros partidos. ¿Quiénes han sido quiénes más han levantado la voz en estos días? Pollyana Rivera de Arica, Ruth Hurtado del Malleco, Teresa Marinovic del Distrito 10, el almirante Arancibia, que fueron de los 17 los cuatro que nosotros más apoyamos. Por lo tanto, hay un espacio tremendo para sacar electo un candidato de derecha en la segunda vuelta. También decir que las encuestas son bien manipuladas, porque hasta hace dos semanas atrás quienes iban a ganar en estas primarias eran Jadue y Lavín. Las encuestas alguien las maneja para tratar de levantar a algunos en perjuicio de otros.

Yo voy de candidato, y hoy estoy bastante más cerca de pasar a la segunda vuelta que hace cuatro años y que hace una semana atrás».

-O el desempeño los derrotó también, porque hay mucho analista que señala que Jadue se derrotó a si mismo, y a su vez Sichel tuvo un buen desempeño y derrotó a Lavín.

-No quiero ser un analista político de lo que hicieron bien o mal. Lo único que puedo plantear es que esta elección está abierta y que nosotros vemos en el día a día que estamos muy bien posicionados, hay muchos que tratan de manipular información y generar, a partir del miedo, una corriente de votación hacia un candidato. Nosotros nunca hemos caído en eso, y no tenemos temor a decir las cosas, a hacer las cosas, somos personas de convicción.

-¿Tiene completamente descartado ir con Chile Vamos y formar una sola lista y un solo candidato presidencial?

-Nadie está obligado a hacer algo imposible. Nosotros fuimos viendo como desde Evópoli, el PRI, y RN fueron descartando cualquier posibilidad de ir unidos. En un momento la UDI estaba bastante más cercana de eso, Joaquín Lavín hablaba de llevar una lista única, pero los otros tres candidatos siempre rechazaban esa posibilidad, y después de los últimos dichos de Sebastián Sichel de que él no quiere ir en pacto parlamentario con Republicanos, la UDI también se sumó a eso. La UDI fue a abrazar a Sichel porque al perder a su candidato emblemático buscan ahora el cobijo del candidato presidencial, y han señalado que no quieren una lista única. Nosotros en el intertanto, viendo como estaba el ambiente, empezamos a trabajar en una lista parlamentaria, que ya tenemos consolidada en cierta parte. Entendemos que la unidad siempre es un buen camino, pero en este caso no porque nosotros no quisiéramos, sino porque ellos fueron fijando las condiciones para rechazarnos.

-¿Las objeciones vienen de Chile Vamos? 

-Si analizamos lo que dijeron los candidatos a la primaria, Joaquín Lavín tenía una mirada distinta. Y cuando a él se le preguntaba respondía: dos candidatos presidenciales, una lista parlamentaria (…). Si alguien está sacando el cálculo de que es mejor que fuera solamente un candidato de centroderecha, que en este caso sería Sichel, comete un error de lógica, de que un candidato no va a llegar a ganar la presidencial. Las competencias generan mas votación, porque nos vamos a desplegar por más lugares de Chile. Pero en el tema parlamentario el que ha terminado por cerrar la puerta lamentablemente es Sebastián Sichel.

Necesitamos un gobierno de derecha de verdad, de sentido común, que tenga la valentía, el coraje de enfrentar a los totalitarios de la izquierda. Y eso no lo hemos tenido».

-¿Es viable llevar dos candidatos presidenciales, pero una sola lista parlamentaria?

-Hoy ya no es factible, pero le aseguro que hay muchos candidatos que están en la lista de Chile Vamos que feliz se hubieran sacado la foto conmigo.

-¿Y no va a pasar lo que pasó con Catalina Parot y el Rojo Edwards, que no se eligió ninguno de los dos?

-Es un buen ejemplo. Ahí también operó en las últimas semanas el factor del miedo y de la campaña subterránea, diciendo que si la gente votaba por el Rojo Edwards iba a salir el señor Maltés, que salió cuarto. Nadie conoce el nombre de la candidata que salió tercera en esas elecciones, y si sumamos los votos del Rojo y de Catalina Parot no pasaba ninguno a la segunda vuelta, de nuevo, por la mala estrategia de la derecha. Pusieron una candidata que es esforzada, que dice las cosas, pero que es mala candidata, no hay nada que hacer, cuando tú has perdido todas las elecciones a las que te has presentado algo pasa que la gente no vota por ti. Chile Vamos, de nuevo, no quiso una primaria, porque nosotros les planteamos primarias para gobernadores y dijeron no. Al final miran sus propios intereses y en muchos lugares donde teníamos buenos candidatos a constituyentes nos decían que no, que estaban vetados, porque el candidato que es diputado actualmente no quería tener eventualmente un competidor como candidato a diputado si es que perdía en la constituyente al que nosotros íbamos a llevar. Esa es la lógica de la derecha tradicional que tenemos que romper.

-¿Qué le parece que a usted lo califiquen de extrema derecha, y a Boric y a Provoste de centroizquierda?

-Que son las caricaturas que se tratan de usar para poder deslegitimar a alguien. Cuando converso con las personas en la calle y me dicen «mire, yo concuerdo en casi todo con usted, pero usted es extremo», les pregunto «¿pero soy de extremo porque no me gusta el mérito, el nepotismo, defiendo la conciencia, la libertad de culto, el control de las fronteras, achicar el Estado? ¿Dónde está el extremo? Son caricaturas que se usan en beneficio político.

Deja un comentario

Cancelar la respuesta