Jorge Alessandri es la carta de la UDI para competir por la presidencia de la Cámara de Diputados. Una plataforma que es importante tenerla en un año electoral.
El diputado prende las alarmas por lo que pasó esta semana en el Senado, con la arremetida de Manuel José Ossandón, que terminó ganándole, con los votos del oficialismo, la presidencia de la Cámara Alta a Felipe Kast. «Esto afecta la gobernabilidad que tiene que mostrar Chile Vamos y la coalición», sostiene.
En esta entrevista, Alessandri también aborda la carrera presidencial, habla sobre su trabajo en materia de seguridad en la campaña de Evelyn Matthei y defiende la idea de que se debe volver a discutir la pena de muerte.
«En un año electoral la mesa de la Cámara te da un micrófono más fuerte»
-Usted aspira a ser presidente de la Cámara de Diputados. ¿Tienen los votos para ganar? En la Cámara sigue siendo mayoría el oficialismo.
-Tenemos los cálculos que nos pueden dar la posibilidad de llegar a la testera. La conformación del Congreso ha cambiado. Es posible por los desafueros, por los independientes no alineados y las nuevas conformaciones de bancada. Chile Vamos ha conversado con los distintos partidos de oposición y hemos concordado dos nombres: hasta ahora el diputado Castro por RN y yo por la UDI. Probablemente una segunda vicepresidencia del Partido Republicano.
-No se trata de una nueva candidatura testimonial entonces…
-Si ganamos es un triunfo heroico, importante y un gran mensaje para la política. Hay que hacer todos los esfuerzos entendiendo que estamos en un escenario adverso, donde a pesar de incluir a Demócratas y Amarillos y algunos Social Cristianos, todavía nos faltan un par de votos… hay un par de desaforados e incluso encarcelados. Esa es la terrible realidad de la Cámara de Diputados.
-¿Por qué es importante para la oposición tener la mesa de la Cámara?
-Es muy importante que la Cámara sea un contrapeso a un mal gobierno. Ellos han tenido la Cámara estos tres años. El énfasis que le puedes poner a la tabla de las leyes que se discuten. Sentimos que este año tiene que ser el de la reactivación económica, de leyes durísimas para enfrentar la delincuencia, el crimen organizado y controlar la inmigración irregular. Esos tres dolores que tiene la sociedad chilena necesitan leyes y nosotros nos vemos enfrascados en tablas que ha puesto la presidenta comunista de la Cámara que van en otro sentido. Necesitamos enfrentar al Ejecutivo y decirle que esas son las prioridades y no seguir con estupideces que han hecho mucho daño.
-¿Le da más importancia que sea un año electoral?
-Es muy importante porque al final la mesa de la Cámara te da un micrófono mas fuerte. Hoy tres de los principales candidatos a la presidencia son candidatos con ideas de derecha que promueven el libre comercio, la seguridad, el crecimiento económico, la creación de empleos. Por primera vez desde el año 90 esas ideas de derecha tienen la posibilidad de ganar La Moneda, la Cámara y el Senado. Nosotros tenemos que reforzar ese mensaje desde todos los escenarios posibles: el Senado es uno y la presidencia de la Cámara es otro de los espacios que nosotros queremos pelear para defender este proyecto en un momento tan importante para Chile.
«Fue un gravísimo error el del senador Ossandón»
-La oposición se encuentra dividida justamente entre tres candidaturas presidenciales. ¿Puede ser una señal de unidad de cara a la elecciones que logren la presidencia como dice usted con apoyos que van desde Amarillos a Republicanos y Social Cristianos?
-Claro que sí. Yo pretendo ganar la presidencia de la Cámara con gente que está con Kaiser, que está con Rojo Edwards, que está con Kast y con gente que está con Ximena Rincón. Nos une este sentido común, esta importancia que le damos al crecimiento económico, a la creación de empleo, y que todas esas ideas de derecha, de centro derecha, se pongan de acuerdo para gobernar la Cámara por supuesto que es un mensaje a los candidatos presidenciales. Si nosotros pudimos ponernos de acuerdo para ser mayoría, hagan ustedes lo mismo, porque Chile está en una etapa de crisis profunda y ustedes tienen la responsabilidad de liderar desde las candidaturas presidenciales, de ponerse de acuerdo y llevar estas mayorías a La Moneda.
-¿Qué le parece lo ocurrido en el Senado esta semana donde Chile Vamos se dividió en la elección de presidente y vicepresidente? ¿Muestra una falta de gobernabilidad del sector como se ha dicho?
-Fue un gravísimo error el del senador Ossandón. Gravísimo error también de los senadores de Chile Vamos que lo acompañaron, de la senadora republicana que lo acompañó, del senador social cristiano que lo acompañó. Evidentemente afecta la gobernabilidad que Chile Vamos debe mostrar, que la coalición debe mostrar. Es un gustito que traerá muchos problemas.
-¿Le preocupa que se repita este escenario en la Cámara? ¿Puede influir en la unidad que usted dice que requerirán para ganar la mesa?
-Espero que en la Cámara de Diputados seamos capaces de alinearnos y dar un ejemplo de gobernabilidad.
«La pena de muerte tiene que ser discutida»
-Donde tampoco está muy unida la oposición es en la presidencial. ¿Le preocupa que este escenario de división en la derecha termine debilitando a Matthei?
-Dado que Chile está en una grave crisis, el país nos exige mayor compromiso y responsabilidad. Asegurarle un proyecto de oposición que llegue a La Moneda y controle ambas cámaras. Hoy día en las encuestas lejos la mejor en segunda vuelta es Evelyn Matthei y tenemos que estar todos detrás de ella. Si en tres meses más me dicen que el mejor en segunda vuelta es Kaiser o es Ximena Rincón, ahí vamos a tener que estar todos. Yo lo que pido es responsabilidad y que hagamos la primaria más amplia posible. Si nos unimos, ganamos La Moneda y las dos cámaras.
-Si Kaiser y Kast mantienen su decisión de no ir a primaria, ¿debería Matthei igual hacer una primaria con Carter por ejemplo?
-Mientras más amplia, mejor. Una primaria amplia te permite aunar criterios y juntar equipos y yo voy a defenderla hasta el último segundo. Si la primaria es menos amplia o Matthei es la única competitiva, por supuesto que esa primaria sirve menos. Estoy seguro que dentro de Kast y Kaiser hay un gran sentimiento patriota y saben lo importante que es ganar La Moneda y una mayoría parlamentaria y finalmente espero den una opción de primaria amplia.
-¿Cuál es el mejor escenario para una mayoría parlamentaria? ¿Una o dos listas?
–He visto varios estudios que muestran que si vamos en una lista, arrasamos. Podríamos sacar hasta el 72% de la Cámara, pero evidentemente que ahí no hay espacio para que incluyamos todas las sensibilidades. Yo apuesto a que vayamos en dos listas a la Cámara y el Senado y ahí también ganaríamos las dos cámaras. Las dos listas todavía resisten.
-La seguridad se ha tomado el debate presidencial. ¿Cómo abordar ese debate frente a las candidaturas de Kaiser y Kast, cuyos discurso apuntan justamente a ese tema?
-Llevo seis meses participando en un grupo temático del comando de Matthei analizando legislación, tecnología y fuerzas de tarea en la materia. Se está haciendo un trabajo muy serio, compenetrado con los países que han tenido éxito en esta materia. No se trata de hablar mas fuerte o prometer medidas extremas como El Salvador, donde se detiene gente sin un juicio previo. Tenemos que hacer medidas inteligentes con mucho respaldo a nuestras policías, con legislación muy robusta y, lo más importante, con la coordinación del Estado.
-Sin embargo Evelyn Matthei planteó hace un tiempo reponer la pena de muerte. ¿No es una medida extrema?
-Lo que nos pasó es que el 2001 sacamos la pena de muerte de nuestra legislación porque íbamos a intentar con otras cosas frenar el crimen. Íbamos a tener policías más fuertes, sistemas de inteligencia robustos, controlar la migración irregular, tener convenios público-privado… y todas esas cosas que dijimos que íbamos a hacer, fracasaron. Dado que todo lo otro fracasó, siento que la pena de muerte tiene que ser discutida y tiene que estar sobre la mesa. Por eso que Evelyn Matthei pone la pena de muerte sobre la mesa y por eso la apoyamos. Porque es una señal de que estamos en una crisis profunda y extrema. Ella pone la medida más gravosa para decir ‘hemos fracasado en todo y hay que poner la alerta roja’.
