La certera estimación de las encuestas para la primera vuelta presidencial reflotó las ácidas críticas que el constituyente Daniel Stingo hizo a Cadem en octubre. La la calificación de “indecentes” fue solo una de las acusaciones que fueron condenadas transversalmente y que  molestaron al socio y gerente de Asuntos Públicos de Cadem, Robero Izikson. 

En conversación con El Líbero se refiere al hecho y asegura que le «llama la atención» que un constituyente tenga una concepción «tan antidemocrática» para analizar la contingencia. Asimismo, critica el blackout al que están sometidos los sondeos 15 días antes de los comicios.

Fue hace pocas semanas cuando en medio del programa “La voz de los que Sobran” el convencional constituyente del FA cuestionó los resultados del estudio por mostrar al abanderado del Partido Republicano, José Antonio Kast en primer lugar. “Les falta decencia en el vivir, pero no solamente a ustedes de la Cadem, porque son indecentes, porque la verdad es que no es real, están mintiendo, están inventando, están tergiversando porque no hacen un análisis mínimo de los resultados que les salieron, si es que les salieron”, fueron las destempladas palabras de Stingo.

-En octubre, Daniel Stingo tuvo duras palabras para referirse a Cadem y sus encargados.  ¿Qué piensa de este hecho en particular? ¿Hay un intento de desprestigio a las encuestas?. 

-Lo de Stingo traspasa un límite porque lo que él hace no es una crítica a la metodología, sino que dice dos cosas que a nosotros nos parecen extremadamente graves. Él dice que la encuesta está mal hecha porque tiene a Kast arriba y, por lo tanto, «si usted recibe esa encuesta aunque se haya hecho dice -porque además pone en duda que se haya hecho- no puede publicarla porque está mala». O sea, de alguna manera lo que él pretendía –lo que uno entiende de sus palabras– es que si yo recibo una encuesta en donde tengo a Kast arriba o tengo que no publicarla o tengo que manipularla para que diga lo que él quiere. Es profundamente antidemocrático y me llama la atención que un constituyente tenga una concepción tan antidemocrática para analizar la contingencia dado el rol que tiene hoy día. 

-¿Creen que se transformó en un ataque personal?

-Cuando él se refiere a nosotros como indecentes porque la encuesta no midió lo que él quería que dijera, es un ataque personal. Yo tengo una familia, tengo hijos. Y bueno, lo que nosotros decidimos fue esperar porque sabemos que estábamos haciendo lo correcto, trabajando profesionalmente y esperar a hoy día para que el señor Stingo reflexione sobre sus palabras y pida disculpas públicas. Así como nos atacó, uno esperaría que use el mismo medio y el mismo tiempo en una reflexión más cuidada y ojalá pida disculpas. 

La molestia fue profunda e incluso llevó a que el martes, Cadem enviara una carta a El Mercurio firmada por el directorio donde rechazaron las palabras de Stingo. «Lamentamos estos ataques infundados, los que llevados incluso al ámbito personal, son totalmente inaceptables en un Chile democrático. Confiamos en una sana reflexión del constituyente y las pertinentes disculpas públicas, al menos utilizando el mismo medio y tiempo dedicado a insultar», dice el texto.

La influencia del blackout

-Las encuestas tienen prohibido dar a conocer sus estudios sobre preferencias políticas 15 días antes de las elecciones para, dicen, evitar una influencia en el electorado. ¿Crees que es una razón para omitir las publicaciones? 

–Primero, yo no conozco ningún paper académico que muestre este supuesto poder que tienen las encuestas sobre el electorado. Segundo, si uno mira las encuestas, nosotros dijimos que Kast sacaba 27% y si las encuestas influyen sobre eso, Kast hubiera sacado más, no exactamente lo que sacó. En el fondo, no hay un trabajo académico ni tampoco uno observa que la encuesta tenga un efecto directo sobre los electores. Ahora, dicho eso no solo no hay una demostración académica del efecto, sino que al mismo tiempo hay papers que demuestran lo contrario. 

Se prohíben las encuestas durante 15 días, pero no se prohíbe a los columnistas de los medios de comunicación a hacer sus columnas, a los candidatos a hacer sus debates ni sus franjas, a las radios a hacer sus comentarios, a las redes sociales a poder seguir hablando de esto».

Y agrega: «Se prohíben las encuestas durante 15 días, pero no se prohíbe a los columnistas de los medios de comunicación a hacer sus columnas, a los candidatos a hacer sus debates ni sus franjas, a las radios a hacer sus comentarios, a las redes sociales a poder seguir hablando de esto. Entonces, yo me pregunto qué influye más, una encuesta -que no se puede dar a conocer los últimos 15 días- o una columna de Daniel Matamala que critica las encuestas, por ejemplo. Alguien puede criticar las encuestas en esos 15 días, pero nosotros no podemos publicarlas. Si uno piensa que un determinado elemento tiene una influencia en la formación de opinión pública, entonces, los medios de comunicación no podrían publicar nada sobre las elecciones en 15 días, ni las redes sociales, o uno no podría conversar en su casa con sus amigos, con sus compañeros de trabajo en ese tiempo porque todo influye en la formación de opinión pública. Qué influye más, que influye menos, no lo sabemos. 

Los resultados en la última elección

-¿Cómo evalúan las aproximaciones de las encuestas para estas elecciones? El último sondeo de Cadem se acercó bastante a los resultados.

-En términos generales, las encuestas anduvieron bien. Tengo la impresión de que Cadem fue la que tuvo mayor capacidad de anticipar los resultados de estas elecciones. Fue la primera encuesta que dio a Kast al alza en la primera vuelta ya arriba de Boric. Nos ganamos insultos de por medio. Si hubiéramos comparado nuestra última encuesta con lo que pasó en las elección básicamente lo que anticipamos fue lo que pasó: pasa Boric a segunda vuelta con un estrecho margen  a favor de José Antonio Kast. Sichel, Parisi y Provoste empatados estadísticamente, pero en el orden. Marco un poquito más atrás y luego Artés. 

La encuesta que va a tener la mayor capacidad de anticipar lo que va a ocurrir será la que esté más cerca del día de la elección».

El mensaje más relevante es que hoy día las encuestas tienen una ley que prohíbe la difusión de encuestas electorales con 15 días de anticipado, una ley profundamente antidemocrática que atenta con el derecho de los chilenos de mantenerse informados. Siempre me gusta ponerlo en términos como una película, una muy buena película nominada al Oscar por los guionistas de House of Cards, digamos, y que a los cinco minutos del final te la cortan.

-¿Qué repercusiones cree que tiene esta medida? 

-Tiene efectos muy nocivos para la opinión pública porque tienden a proliferar encuestas de dudosa procedencia que aparecen y que no vuelven a aparecer nunca más. Le hace un daño a la democracia. Las encuestas en Chile han tenido la capacidad de anticipar los presidentes en Chile desde 1990 y tenemos una tradición en el país de hacer buenas encuestas y espero que este resultado permita valorarlas en lo que son. En la capacidad de anticipar tendencias y más que quedarse con si fue un punto más o un punto menos, porque las encuestas evidentemente tienen errores asociados y hay que cuidarlos y trabajar para que no ocurran.

-¿Que importancia tendría dar a conocer resultados en un margen menor a las elecciones?

-Una encuesta es una fotografía de un momento determinado. Y cuando tú haces muchas, al final del tiempo se transforma en una película y por eso yo uso esta analogía de la película. Pero, la encuesta que va a tener la mayor capacidad de anticipar lo que va a ocurrir será la que esté más cerca del día de la elección. Entonces, si evidentemente yo tengo la prohibición de dar a conocer encuestas uno queda expuesto a que se produzcan cambios inesperados en el último momento como ocurrió, por ejemplo, en las primarias.

Entiendo que siguen haciendo encuestas dentro del período de blackout, solo que no se publican. ¿Son más certeras?

-Si ves la última encuesta que nosotros publicamos estaba muy cerca, pero Kast estaba arriba por cinco puntos. La última encuesta que hicimos dio un resultado mucho más preciso. O sea, la encuesta 15 días antes tuvo la capacidad de anticipar las tendencias. La mejor encuesta fue la que hicimos la semana pasada y que dio cuenta prácticamente sin margen de error la elección.

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