La posibilidad de que se entregara un IFE de invierno marcó la agenda de esta semana. El Ejecutivo tuvo que dar respuesta a la propuesta, aunque fuera para negarse a implementarla. El tema no surgió por generación espontánea, la diputada del Partido Comunista Karol Cariola, la segunda parlamentaria con más seguidores en Twitter de entre todos sus colegas (534.353 followers), planteó el tema en un punto de prensa y luego no dudó en subir la transmisión en su cuenta en esa red social.

Tema que abordó en la red en dos posteos más en menos de 48 horas. Pero fue ese el único asunto que la congresista colocó en agenda. “No tengo ninguna duda de que el gabinete es perfectible», dijo esta semana. Nuevamente el Presidente Boric tuvo que ocuparse del asunto y responderle directamente. Cariola tampoco perdió tiempo en hacer notar este hecho en sus redes sociales y retuiteó una publicación de prensa sobre la reacción de Mandatario.

Además de lograr que los temas de su interés terminen en la agenda de los medios y del Gobierno, otra diputada de esa misma tienda política, Carmen Hertz, marcó pauta en un polémico tema de discusión en Twitter la semana pasada.

La parlamentaria publicó un tuit en el que calificó de «rastrojos de centro izquierda o cantantes de dudosa calidad» a las figuras públicas que han manifestado que iban por el Apruebo y que se decantaron por el Rechazo. Luego calificó de «grotesco» el hecho de que la opinión de esas personas haya sido visibilizada por los que llamó «medios hegemonizados por la derecha».

No es poca la importancia de la controversia que generó Hertz si se toma en cuenta que es la quinta diputada con mayor número de seguidores en Twitter: 259.814 al pasado jueves 23 de junio. Una semana después su publicación, efectuada el 24 de junio, había alcanzado 7.504 me gusta, 2.143 retuits y 992 citas en otros perfiles.

Del total de seguidores que tienen los 155 diputados del Congreso, que suman entre todos 4.958.337 followers, los 12 diputados del Partido Comunista agrupan al 26,63%, es decir, 1.320.428 seguidores. No hay tienda política que tenga más arrastre en Twitter que la comunista. Dicho de otro modo: la bancada PC representa al 7% de los diputados, algo que prácticamente se cuadruplica en Twitter.

«Las redes sociales son como la punta de la lanza en los temas que se van instalando en los medios tradicionales. Entonces el que domina la discusión en redes sociales termina entrando a los medios tradicionales y, de cierto modo, terminan dominando la discusión», sostiene el cientista político Kenneth Bunker.

En criterio del especialista, hacerse de un espacio importante en redes sociales es una estrategia que genera réditos en el manejo de opinión pública y que incluso puede reflejarse en ganancia o pérdida de electores.

Bunker advierte: «El que tiene preponderancia en redes sociales no solo logra poner los temas sobre la agenda, sino que tiene influencia en las elecciones, si es que son bien manejadas. Contar con una buena base de redes sociales es importante para tener buena flexibilidad al implementar nuevas estrategias».

Una estrategia de toda la izquierda, no solo del Partido Comunista

El Líbero elaboró una base de datos con el número de seguidores y de votos que obtuvo cada uno de los parlamentarios del actual Congreso. A partir de esas cifras se calcularon los porcentajes correspondientes.

Se verificó que los números del Partido Comunista no son un caso aislado. Apruebo Dignidad como coalición, que logró el 23,87% de los escaños, suma en las cuentas de Twitter de sus 37 diputados un total de 2.566.959 seguidores, es decir, el 51, 77% de los followers de todos los parlamentarios.

«Ellos han invertido tiempo en generar una masa crítica en Twitter porque entienden que allí se van formando y forjando distintos temas que van entrando a la agenda pública, donde se pueden ir instalando temas. Es una planificación en la que ellos están muy enfocados en dominar la agenda por las redes sociales y es algo que hacen a propósito», explica Bunker.

De hecho salvo Pamela Jiles (Partido Humanista), que encabeza la lista de diputados con mayor número de seguidores, con 631.434 followers, el top cinco de los parlamentarios con más arrastre en esa red son de Apruebo Dignidad: tres del Partido Comunista y uno de RD.

Por debajo de Jiles está la ya mencionada Karol Cariola en la segunda posición (PC – 534.353 seguidores), Marisela Santibáñez se ubica tercera (PC – 435.976), seguida por Maite Orsini (RD – 269.549), mientras que en el quinto lugar en número de seguidores figura la ya nombrada Carmen Hertz (PC – 259.814).

Los votantes de Chile Vamos no están mayoritariamente en Twitter

Cuando se analizan, con base en esos mismos datos, las cifras de Chile Vamos, se aprecia que la estrategia de esa coalición en Twitter no es similar a la de la izquierda.

Ese bloque logró 53 escaños en el Congreso, 16 más que Apruebo Dignidad, y sin embargo suma el 34,77% del total de seguidores en Twitter de los diputados de todo el país, es decir, 32,97% menos que el bloque de la izquierda.

«Hay una desproporcionalidad efectiva, como descriptivamente muestran los datos. Lo que ocurre es que no hay una aproximación estratégica por parte de la derecha ni la centro izquierda, que no ven el tema de Twitter como algo tan importante, lo ven como un medio de comunicación, pero no como un mecanismo estratégico para hacer campaña ni fijar temas de la agenda. Cada vez lo están entendiendo mejor, pero no ha sido el caso en los últimos años», señala Bunker.

Para el especialista es clara la razón por la cual la estrategia de la derecha no se enfoca en Twitter. «Los públicos son distintos, de hecho son opuestos. Los votantes de la UDI son personas de mayor edad, mientras que los del Frente Amplio son más jóvenes», indica.

«La UDI y los partidos de derecha en general van a encontrar mucha mayor aceptación en los sectores rurales, entonces el rol de las redes sociales no es tan importante, como lo es para el votante urbano, con el que sí le va muy bien al PC. En el campo, en el sur de Chile, no ganan los candidatos del Frente Amplio, son sectores donde no hay usuarios de redes sociales, por eso los diputados de derecha ponen menor énfasis en tratar de entrar a sus redes clientelares por medio de redes sociales», agrega. 

En criterio de Bunker sería acertado por parte del bloque de la derecha ocupar todos los frentes de confrontación política que estén a mano.

«Los partidos de derecha, los sectores que son más conservadores, tienen que apuntar a una población más joven. Si es que no invierten en redes sociales y en ese tipo de marketing no solamente podrían perder a esos votantes, sino que pierden control sobre la agenda del día a día. Las redes sociales fijan mucho la agenda que se va viendo después en la prensa más tradicional, entonces abandonar ese espacio no sería conveniente políticamente», sostiene el especialista.

Más seguidores no son necesariamente más escaños y el Partido Comunista es un buen ejemplo

La desproporcionalidad entre el porcentaje de seguidores en Twitter y el de escaños obtenido por partido que arrojaron los datos recopilados por El Líbero se verificó tanto en la izquierda, donde el PC debería tener entonces más diputados por gozar de mayor influencia en Twitter, como en la derecha, donde la UDI debería tener más followers por haber logrado la victoria de más parlamentarios.

La explicación para este fenómeno la da el director de Criteria Research, Cristián Valdivieso: «La cantidad de seguidores no tiene relación necesaria con la cantidad de votos pues depende una serie de estrategias de captación».

«Algunas de esas estrategias son orgánicas, es decir, empujadas por el atractivo del contenido y otras menos orgánicas, como pagar por aumentar la base de seguidores o hacer campañas masivas para el mismo propósito. Esta última aumenta artificialmente el número de seguidores, pero eso no se relaciona con aumento del conocimiento del parlamentario ni menos con la valoración o intención de voto del político», ahonda el especialista.

Valdivieso advierte además que los seguidores digitales no tienen un correlato territorial y por tanto no responden a las reglas electorales, donde un diputado solo puede ser electo por los votantes del distrito al que pertenece.

«Aún cuando las campañas tienen una expresión digital cada vez más amplia, la política sigue siendo muy de base y territorio, por lo que las votaciones siguen siendo principalmente asociadas al conocimiento y valoración de los candidatos en el territorio físico antes que por conocimiento o seguidores en el territorio digital», sostiene.

El director de Criteria señala que la decisión de seguir a personas en redes sociales no responde a los mismos patrones por los cuales se elige a un candidato para votar por él.

«En redes hay más disposición a seguir a personas polémicas o de opiniones tajantes en una u otra dirección política. En las elecciones se expresa la votación por quien representa mis ideas, no por quién es más polémico», asevera.

El Partido de la Gente, un caso aparte

Lo que ocurre con el Partido de la Gente, comparando número de escaños obtenidos con el de sus seguidores, es un caso completamente opuesto al de las otras fuerzas políticas.

Esta tienda, por demás recién creada -no tiene ni un año de haber sido legalizada ante el Servel-, obtuvo seis escaños, la mitad de los que logró el Partido Comunista.

Lo que llama la atención es que los seis diputados del Partido de la Gente reúnen 16.549 seguidores en Twitter, lo que representa el 1,25% de los que suman los 12 parlamentarios comunistas, que sobrepasan el millones de followers.

«Ellos se movían en redes sociales, pero no en redes sociales tradicionales, entonces también hay ahí una capa adicional. De hecho Franco Parisi -su fundador- se movía mucho más en Facebook y en Youtube que en Twitter», indica Bunker. Incluso en la recta final de las elecciones presidenciales el abanderado por el Partido de la Gente creció en Instagram.

Parisi, que compitió como candidato presidencial en las elecciones que se efectuaron el mismo día que las parlamentarias, sorprendió quedando tercero en la primera vuelta, cuando no participó en ninguno de los debates ni estuvo en Chile, ni siquiera para la votación. Hizo enteramente su campaña a través de las ya mencionadas plataformas digitales.

El cientista político explica las razones por las cuales el Partido de la Gente optó por otras plataformas: «Twitter es un lugar de confrontación que es muy sucio, entonces sobre todo para candidatos nuevos, tipos Parisi, son lugares muy hostiles».

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