Una vez que se termine la tramitación de la Ley de Presupuestos, que este año está más tensa que nunca, se debe negociar la Ley de Reajuste del sector público, la que también se avizora como una de las más complejas del último tiempo, por varias razones. La más evidente es que estamos en temporada electoral, por lo que el oficialismo buscará cerrar el trámite sin conflictos con las asociaciones de funcionarios. Pero lo cierto es que ya se dio un paso en ese sentido el año pasado, sin que cobrara mayor relevancia hasta ahora por sus efectos.

El ex director de Presupuestos del gobierno de Sebastián Piñera, Matías Acevedo, alerta en entrevista con El Líbero, que en la ley de 2025 se dejó aprobado establecer que los bonos extras que reciben todos los funcionarios públicos ya no se negocien en cada reajuste, sino que queden permanentemente garantizadas en la ley. ¿Qué significa en la práctica? Que incluso si se rechazara el reajuste del 2026, igual el Estado deberá cubrir los US $300 millones que cuestan los aguinaldos, los bonos de vacaciones y de escolaridad de los empleados del Estado.

Ya el tema del reajuste estaba dando qué hablar porque Hacienda no ha dado a conocer cuánto dinero provisionó en el presupuesto para el reajuste y los cálculos de los equipos técnicos de oposición vislumbran que se trata de unos US $615 millones. Una cifra muy lejana a los US $1.970 millones de 2023 y los US $2.173 millones de 2024.

Hay que recordar que el Gobierno -al que también se le critica sobreestimar ingresos y subestimar gastos en el presupuesto- argumentó que estaba tomando en cuenta la recomendación de la Comisión Asesora para Reformas Estructurales al Gasto Público que sugirió reajuste 0%, pero aquello implicaba destinar la misma cifra que el año pasado al reajuste. Además, el Ejecutivo también se abrió a negociar con los empleados públicos, por lo que el horizonte de cuánto se gastará finalmente, queda aún más desdibujado. El año pasado el reajuste fue de 4,9% y este año los empleados fiscales pedirían entre 6,5% y 7% nominal, además de una norma de estabilidad laboral, dado los anuncios de recortes que han hecho algunos candidatos.

Ex Dipres: «¿Qué trabajador en Chile tiene asegurado sus bonos por ley? «

-La próxima discusión sobre el reajuste al sector público ya está siendo polémica, pero hay un nuevo aspecto que no se ha considerado y que tiene que ver con los bonos de los funcionarios públicos ¿De qué se trata?

-La Ley de Reajuste se define todos los años, tiene un carácter anual. Aparte del reajuste que se hace en las remuneraciones, en las subvenciones escolares y al per cápita de salud, se entregan bonos a un sector activo que son los empleados públicos y al sector pasivo, que son los jubilados. Y lo que ocurre acá es que esos bonos también se entregan por una vez. O sea, esa era la usanza. ¿Por qué? Porque parte de la negociación del sector público es negociar los reajustes y los bonos. Bueno, lo que ocurrió el año pasado es que en el Ministerio de Hacienda, los bonos que se establecían siempre año a año y que obviamente eran parte de la negociación y eventualmente se podía dar una parte, la mitad o eventualmente no se podía dar -a mí me tocó en ocasiones no dar esos bonos en su monto total-, se establecieron de forma permanente en la ley. O sea, en vez de decir ‘entréguese por una vez’, dice ‘entréguese en forma permanente estos bonos’.

-¿De qué bonos hablamos?

-Me refiero a bonos de vacaciones del sector activo -que al final son todos bonos relacionados con la negociación del sector público- bonos de Navidad, Fiestas Patrias y bonos de escolaridad. Esos tres bonos suman US $300 millones. Si en el extremo de este año no llegaran a un acuerdo con el sector público y no existiera Ley de Reajuste, los empleados públicos reciben US $300 millones de dólares en total porque esos bonos ya están consagrados de forma permanente en la ley. Entonces, la pregunta que uno se hace es, ¿qué trabajador en Chile tiene asegurados sus bonos por ley? Dígame un sector, una empresa en que sus bonos estén asegurados por ley.

-Hay algo discriminatorio en esto también…

-Y después nos preguntamos por qué la ciudadanía está molesta con todo lo que ocurre en el sector público, el abuso de las licencias, las platas mal gastadas, y ahora, fíjense que los funcionarios públicos, algo que era parte de la negociación de reajuste, lo tienen en forma permanente. US $300 millones que en épocas de crisis las podemos ocupar para otras cosas. De hecho, así lo hicimos en la pandemia que a mí me tocó negociar un reajuste donde no les dimos todos los bonos por una razón evidente, por la razón que estábamos pasando en medio de la crisis social, que la gente había perdido el empleo en el sector privado. Hoy en día esos bonos son de carácter permanente y eso pasó colado en el Congreso, nadie dijo nada y nos dimos cuenta a raíz de un informe que tuve acceso de la Universidad de San Sebastián de que se habían transformado estos bonos en forma permanente. Eso es un escándalo.

-¿Por qué no se habría explicitado esto ahora? 

-Esta fue la última ley de reajuste que tramitó el ministro Mario Marcel. Yo no sé si en esa discusión se transparentó esta situación. Mi punto es que si no se transparentó o si los parlamentarios o el Ejecutivo no lo dijo de forma explícita, obviamente hay un error de transparencia porque aquí uno cambia una palabra en la ley de reajuste y un beneficio se transforma de transitoria a permanente. Y si se explicitó, me parece que es un error de todos los parlamentarios que aprobaron la ley de reajuste, porque es consagrar un derecho que es producto de una negociación, consagrarlo de forma permanente, con un privilegio que no tiene ningún trabajador de los 8 millones de trabajadores que trabajan en el sector privado.

Acevedo: «Nos tenemos que endeudar para pagar esos US$300 millones»

-La permanencia de los bonos estaba en los comunicados de la Anef del año pasado al fin de la negociación y efectivamente lo mencionan. ¿No se le tomó el peso en el Congreso?

-Yo creo que no se le tomó el peso de lo que estaban haciendo. A mí me tocó negociar tres leyes de reajuste. La negociación de los bonos obviamente dependía del contexto, era parte de la negociación y hoy día un derecho consagrado, es insólito. El ajuste no es una obligación, no hay ninguna ley que te diga que tú tienes que negociar con el sector público, ninguna. Es una costumbre que tiene el Ejecutivo de sentarse una vez al año con todos los gremios del sector público. Y en eso, por lo menos hasta que a mí me tocó tramitar la Ley de Reajuste y negociarla, todos los temas eran variables. O sea, si no había acuerdo, no había bonos, no había beneficios. Y hoy día, fíjese que hay US $300 millones que además no tenemos, porque nos tenemos que salir a endeudar para pagar esos US $300 millones de dólares que están considerados como un derecho que no tiene ningún trabajador del sector privado.

-¿Esto abre la puerta a que otros grupos también exijan soluciones permanentes?

-O sea, imagínese, hoy día ya la discusión es que, conociendo la dinámica del sector público, van a querer que otros bonos sean permanentes y al final el reajuste va a terminar siendo una cosa permanente. Entonces, la verdad es que hace sentido que la ciudadanía esté indignada con la forma en la cual se trata el sector público. Porque es una asimetría enorme y con privilegios que no tienen ellos.

-¿El Ministerio de Hacienda podría decir que lo hicieron así por hacer más previsible el presupuesto?

-Un argumento que me parece muy malo, es decir ‘es que como siempre se ha entregado, al final lo hicimos permanente’. No, pues, si la dinámica de la negociación del sector público es otra. Se parte desde cero y obviamente el sector público pide el oro y el moro y eso es parte de su estrategia, pero las negociaciones siempre se parten de cero. Hoy día hay un piso: ya sabemos que tenemos US $300 millones de gastos permanentes y que está financiado con deuda. No tiene fuente de financiamiento, está financiado con deuda. Esa es la verdad. Y los gastos permanentes se tienen que financiar con ingresos permanentes.

¿Posible acusación constitucional por las inconsistencias del prespuesto y reajuste?

-Llama la atención que en estos últimos días ha estado bastante sobre el tapete el tema del reajuste, pero de este tema no se ha hablado

-No ha salido. Yo no sé en qué minuto los que aprobaron esto se compraron este cuento y ahora los bonos del sector público tienen que ser permanentes. A mí, la verdad, me sorprende. En este presupuesto faltan US $1.000 millones de la negociación del sector público. Eso es un dato. Hemos dado vuelta el presupuesto buscando la plata y no está. Hay US $1.000 millones que faltan. Y hay US $1.000 millones de menores ingresos producto de la sobreestimación de los ingresos. O sea, este es un presupuesto que en la práctica, en vez de tener un déficit de menos un punto del PIB, tiene un presupuesto con un déficit de menos dos puntos del PIB. Esa es la realidad.

Yo no descarto que algunos parlamentarios estén pensando en impulsar una acusación constitucional si los responsables de explicar la sobre estimación de ingresos y subestimación de gastos no se hacen cargo de los cuestionamientos que han levantado los equipos técnicos de oposición.

-Entonces esto va a causar una presión para el próximo gobierno, sea cual sea

-Es escandaloso. De verdad, yo nunca había visto que se estableciera un derecho de US $300 millones en una negociación para siempre y además, que no tenga su fuente financiera. Los parlamentarios no están habilitados para aprobar gastos permanentes sin su financiamiento. Yo no sé de dónde sacaron que existían US $300 millones de financiamiento permanente. Eso puede estar en un año porque tú reasignas. ¿De dónde sacaron que existían US $300 millones de dólares permanentes si hace 15 años que tenemos déficit fiscal. Es insólito ¿cómo la gente no va a estar molesta? Después nos sorprendemos porque la gente quiere soluciones extremas si la gente razonable que está en el Congreso, que está llamada a meterse en los detalles, a que no le pasen gato por liebre, está  aprobando US $300 millones de dólares en bonos, así nomás, permanentes para toda la vida y da lo mismo los ingresos que tenga el Fisco, US $300 millones que salen de la plata que aportan todos los chilenos al Fisco.

-Pero no es irreversible

-Imagínese, en medio de un debate presidencial, de una nueva elección, probablemente el reajuste se va a cerrar después de la segunda vuelta y este gobierno no va a tener ningún incentivo para hacer ningún cambio de los derechos que ya les dio a los trabajadores. Entonces, revertir los derechos es súper complicado, genera mucha tensión y eso es un dato.

-¿Esto podría explicar por qué los gremios no han salido a reclamar por la poca provisión que tiene este reajuste? 

-Si en el gobierno del Presidente Piñera no hubiéramos reajustado el subtítulo de personal, como lo hizo este gobierno en el presupuesto, tendríamos un paro generalizado del sector público. A mí me llama la atención que no han salido, no he visto ni un funcionario público en la calle. Sospechoso.

Te puede interesar…

Participa en la conversación

1 Comment

  1. El descriterio, la incompetencia y la ceguera por el fanatismo «religioso» de este gobierno es intolerable.

Deja un comentario
Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.