05 DE JULIO DE 2023/ ANTOFAGASTA Frontis de Fundación Urbanismo Social, ubicado en el sector sur de la ciudad FOTO: CAMILO ALFARO/AGENCIAUNO

El jueves los diputados UDI Sergio Bobadilla, Flor Weisse y Juan Antonio Coloma, se querellaron por malversación de caudales públicos, fraude al fisco y tráfico de influencias contra quienes resulten responsables en las posibles irregularidades que se detecten en los tres convenios que celebró el Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu) de Biobío con la Fundación Urbanismo Social, organización que se ha convertido en una suerte de refugio laboral de Revolución Democrática (RD), al más puro estilo de lo planteado por el think tank de Podemos, el Instituto 25 de Mayo.

Un nombre que se repite en la solicitud de levantar el secreto bancario y llamar a declarar, es Vicente Guzmán Güideri, un militante de RD que cumplió un importante rol en la creación e instalación del partido en Concepción. Desde entonces, Guzmán, nacido en Valdivia, ha desarrollado una carrera ligada a lo territorial que hoy lo tiene en un cargo de bajo perfil, pero que tiene una importante influencia político territorial: es jefe de la Unidad de Asentamientos Precarios de la región.

Esto significa que tiene una estrecha relación con las familias que viven en campamentos, pues entre los objetivos de este programa está mejorar su calidad de vida entregándoles soluciones transitorias o definitivas; acompañarlas en el proceso de acceso a una vivienda, prevenir la expansión de los campamentos y recuperar mediante reconversión los terrenos ocupados. 

“Es un cargo súper importante, que se presta para hacer activismo ocupando a la gente que tiene las mayores necesidades, para ‘venderles la pomada’ y usar estas platas, entregándoselas a las fundaciones donde las desvían para fines políticos y electorales. Es una forma de financiar la política, un mecanismo”, explica a El Líbero una ex autoridad regional de Biobío.

Vicente Guzmán en 2015: «Tenemos que ser transparentes en la forma en la que financiamos la política«

El arribo de Vicente Guzmán a la Región del Biobío fue mediático. Corría el año 2015 cuando llegó como consejero político de la zona sur de RD, con una meta: conseguir las firmas necesarias para que el partido pudiera constituirse como tal. Para dar más visibilidad a su misión, dio entrevistas.

“Nosotros tenemos otra oferta a la ciudadanía, Revolución Democrática. Tenemos una fuerte convicción que debemos respetar los temas éticos, tenemos que ser transparentes en la forma en la que financiamos la política, no solamente a través de los famosos sistemas de boletas, sino que el candidato cómo financia su campaña”, le dijo Guzmán al diario La Tribuna en el conocido tono que tuvo RD para desmarcarse de lo que entonces era la “política tradicional”.

Sobre cómo llamar la atención de los penquistas, dijo: “No te imagines que Revolución Democrática se va a parar en Barros Arana a recolectar firmas. Vamos a hacer todo lo posible por evitarlo y hacer cosas distintas. La política cambió en Chile y la forma de hacerlo, también”. Esto se lo contó al diario El Sur en el marco de un encuentro informativo en Infocap llamado “Toma Partido”.

El rol de Guzmán en Urbanismo Social

Ese mismo año se registró como gestor de intereses de la Fundación Urbanismo Social en InfoLobby, donde como director regional fue uno de los funcionarios más activos, registrando 21 reuniones entre 2015 y 2021 con seremis de Vivienda y Urbanismo, Bienes Nacionales, Energía y diversos alcaldes. Desde esa posición lideró proyectos con dirigentes sociales como “Mi barrio sustentable” y el “Encuentro de Líderes por René Schneider”.

En una de esas audiencias, en 2020, Guzmán fue acompañado por Diego Vela, actual jefe de gabinete del ministro de Desarrollo Social, Giorgio Jackson (RD), quien también trabajó en Urbanismo Social, específicamente en el proyecto Locales Conectados. La encargada de la implementación de ese plan era Daniela Dresdner, actual delegada presidencial del Biobío y también militante de RD.

Con la llegada del Frente Amplio al gobierno, Vicente Guzmán pasó a ser el brazo derecho de Dresdner, asumiendo como jefe de gabinete de quien tuviera el mismo cargo, pero en el Congreso, con la diputada Catalina Pérez entre 2018 y 2020. Dresdner es cuestionada por los tres convenios que hizo el Serviu con Urbanismo Social en mayo. La delegada dijo desconocerlos, pero en ese momento, Guzmán ya era encargado de Asentamientos Precarios.

Ex candidatas como encargadas de asentamientos precarios

Otros dos casos de funcionarios con raigambre política en las unidades de asentamientos precarios ocurren en las regiones de Valparaíso y Ñuble.

En Valparaíso, la encargada regional es María Constanza González, quien fue candidata a constituyente (ind) en la lista Apruebo Dignidad. La arquitecta, que fue dirigenta estudiantil de la Universidad de Valparaíso, obtuvo sólo 2.211 votos y en su programa se reconoce como una agradecida de la “revuelta social”. Como encargada de asentamientos precarios, celebró en mayo el inicio de tres proyectos con otra fundación cuestionada: Procultura. Los proyectos constan en estudios topográficos, estudios de título y participaciones ciudadanas, para determinar dónde se construirán calles, veredas, alcantarillado y alumbrado público para 120 familias de Villa Alemana.

En Ñuble, si bien no aparece una jefatura ligada a la unidad, en Transparencia aparece como “ejecutiva” del programa Fernanda Salas, trabajadora social que fue candidata independiente pro PPD a concejala de Vicuña en 2021. Sólo obtuvo 50 votos.

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