estallido

“Que ardan las calles”. La consigna aparece publicada en el perfil de Facebook de Los De Abajo Hinchada Antifascista, a propósito de una nueva jornada por el Día del Joven Combatiente este 2023. Junto con eso hay posteos en los que cuestionan la Ley Naín-Retamal llamándola “gatillo fácil”, y rechazan “esta y cualquier ley que defienda, proteja y otorgue impunidad a los bastardos asesinos que disparan y reprimen al pueblo”. Se trata de la sección “antifascista” de la barra brava del Club Universidad de Chile; y quienes ya habían mostrado su animadversión hacia la autoridad en octubre de 2019, y los meses siguientes, cuando en conjunto con otras barras estuvieron en medio de las manifestaciones, con llamados a movilizarse y a mantenerse en las calles.

Cuatro años después de los disturbios de 2019, la temporada 2023 del fútbol chileno ha estado marcada por graves incidentes protagonizados por las barras bravas. Sobre esto, Felipe De Pablo, gerente de Operaciones y Seguridad de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), dice a El Líbero que post-estallido y post-pandemia, para quienes integran estos grupos ha quedado “una sensación de impunidad, de hacer lo que quieran, de enfrentar a quien quieran, de quemar lo que quieran. Sin recibir sanciones. Este es un problema que tenemos de seguridad, una crisis de seguridad en todo el país y en varias industrias, no solo en la nuestra”.

Cuando ocurrió el llamado “estallido social”, el gobierno de Sebastián Piñera elaboró un informe –difundido por El Mercurio el 24 de diciembre de 2019– en el que se indicaba que entre los detenidos del 18 de octubre hasta esa fecha, 107 pertenecían a barras bravas. Se les vinculó a delitos como saqueos, robo, incendio y violación a la Ley de Control de Armas. 

También se detalló que 63 simpatizaban con la Garra Blanca de Colo Colo; 26 con Los de Abajo de Universidad de Chile; 16 con los Pánzers de Santiago Wanderers y 2 con Los Cruzados de Universidad Católica. Según cita El Mercurio, estos detenidos habrían participado de manera “coordinada y activa en actos vandálicos graves”, además de señalar que se trata de grupos de corte “anarquista”. 

Las barras bravas en el origen de los disturbios de 2019

En la página de Facebook Antifascistas de la Garra Blanca aún está visible una convocatoria hecha el 18 de octubre: “Colocolinxs, hoy a las 19:25 horas en metro Pedrero. Evasión y concentración, no más abusos #EvasionMasiva #EvadeNoPagues #EvadirNoPagarOtraFormaDeLuchar”.

Luego se supo que el entonces adolescente de 16 años, identificado con las iniciales B.E.S.M., quien fuera el primer aprehendido por los incendios dentro del Metro de Santiago, formaba parte de estos hinchas. El joven fue condenado el 20 de mayo del 2021 por el Séptimo Tribunal de Juicio Oral en Lo Penal de Santiago como autor del delito de incendio, a la pena de 2 años de internación en régimen cerrado, más 3 años y un día de régimen semicerrado con programa de reinserción social.

Para 2019 por lo menos 14 barras de los equipos de fútbol locales mostraron su respaldo a las movilizaciones. 16 de estos grupos emitieron comunicados o pronunciamientos con la amenaza de boicotear el reinicio del Campeonato Nacional que estaba previsto para el 15 de noviembre. “No dejaremos que ni un jugador toque la cancha”, advirtieron Los Panzers. Finalmente el torneo debió ser suspendido.

El “odio” a las policías de las barras bravas

Y aunque el tiempo haya pasado, en las páginas de Facebook de las secciones “antifascistas” de las barras continúan los aires “octubristas”. 

En el perfil de Los De Abajo Hinchada Antifascista, a propósito del Día del Carabinero, el 27 de abril de este año, hay otra imagen con el escrito “Toda la hinchada odia a la policía”, que viene acompañada de una leyenda en la que los acusan, entre otras cosas, de haberles disparado el 18 de octubre de 2019. 

Un mensaje parecido aparece en el perfil de los Antifascistas de la Garra Garra Blanca, ese mismo día. “No son héroes. Son los traidores del pueblo”, comienza. “Hoy más que nunca los apuntamos como nuestros enemigos, por traicionar a su pueblo en beneficio de la burguesía”, agregan.

Y es que la relación de conflicto entre policías y barras bravas quedó patentada más allá de los estadios, durante las jornadas sucesivas al 18 de octubre de 2019 en Plaza Baquedano. En esos tiempos no era raro verlos turnándose para subirse a la estatua del General Baquedano, al punto de que incluso trataron de borrar sus diferencias con imágenes que decían: “Perdimos mucho tiempo luchando entre nosotros”.

Una alianza que fue celebrada por quienes hoy son gobierno; partiendo por el Presidente Gabriel Boric y el ministro Giorgio Jackson. 

Una agenda distinta al fútbol 

Felipe De Pablo sostiene que las barras bravas “de todas maneras tienen una agenda distinta al fútbol, porque si estuviéramos en la misma línea no amenazarían a jugadores, no harían estos famosos ‘aprietes’ que se hacen a las salidas de los recintos deportivos”.

En ese sentido, el gerente de Operaciones y Seguridad de la ANFP ha denunciado que se trata de “bandas organizadas” para delinquir. “Cuando nosotros hablamos de que hay bandas, claramente hay algún modelo de financiamiento que no es tradicional por la cantidad de elementos que ellos destinan, cuando hacen activación de fuegos artificiales que no son fáciles de encontrar. Hay temas ilícitos desde el momento en que se lanza un fuego artificial cuya venta está prohibida en Chile. Y claramente son bandas que hoy día van en contra de la libertad del desarrollo de una industria que se llama fútbol”, señala.

A finales de abril se informó que el Grupo de Investigación Preferente de la Bicrim Conchalí desarticuló una banda criminal perteneciente a una facción de la barra brava Los de Abajo, conocida como “Los Bandalitos”.

Detuvieron a 14 personas (10 hombres y 4 mujeres), de los cuales 10 quedaron en prisión preventiva por infracción a la Ley 20.000, que sanciona el tráfico ilícito de sustancias psicotrópicas y estupefacientes y, además, por la infracción de Ley de Armas.

Al grupo le incautaron una pistola marca Glock, dos cargadores de pistola extendidos, un cargador tipo tambor, dos pistolas traumáticas y municiones. Y también 1.748,31 gramos de cocaína base, equivalente a 1.749 dosis avaluadas en $3.498.000; 714,64 gramos de cannabis, equivalente a 715 dosis avaluadas en $5.720.000; 10,06 gramos de clorhidrato de cocaína, equivalente a 10 dosis avaluadas en $50.000 y 23,09 gramos de ketamina, equivalente a 23 dosis avaluadas en 230.000 mil pesos.

Es por ello que De Pablo desestima que haya un componente ideológico en el actuar de estas barras y más bien las cataloga como “delincuentes”. 

“Autodefensa y desobediencia” 

En investigaciones previas realizadas por El Líbero con respecto al accionar de las barras bravas, el académico de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo, José de la Cruz Garrido, utilizó la palabra “mercenarios” para referirse a estas agrupaciones. Explicó entonces que en particular algunas facciones, no operan en función a una ideología o principios: pueden trabajar para la campaña del ‘senador A’ de la derecha y después para el ‘senador B’ de la izquierda, dependiendo de dónde esté el dinero “lo que ocurre principalmente en los sectores vinculados al tráfico de drogas, donde se necesita el control territorial que tienen estas organizaciones para poder calar. En las periferias hay señales físicas de ese control territorial con los árboles y postes pintados con los colores de los equipos”.

Este febrero los Antifascistas de La Garra Blanca publicaron en sus redes un mensaje en el que declaran el “odio eterno” a los Carabineros, a quienes consideran “perros guardianes de los empresarios”. 

Ya desde 2020 De la Cruz explicaba que estas agrupaciones ven a la policía como su enemigo, y con el estallido se dieron las condiciones para una “vendetta”. 

Con respecto al actuar de las barras bravas en 2019, Felipe De Pablo plantea: “Quiero ser súper justo, no porque una persona estaba en una llamada primera línea con camiseta de algún club, es que tiene que ser de la barra. Pero claramente todos vimos cómo se identificaban y cómo funcionaban en torno a la hinchada, a las barras, y hasta en un momento se unieron y estuvieron en Plaza Italia apedreando y destruyendo”.  

Sobre el comportamiento que mostraron entonces dichas agrupaciones, De Pablo sostiene “que cuando hay delincuencia y cuando hay que destruir, se unen”.

Esa unión de 2019 quedó en evidencia en la convocatoria a actividades que más tarde terminaban en hechos vandálicos. 

Posteriormente, a través de las mismas cuentas de Facebook exigían la libertad de detenidos en el contexto de esos disturbios. Incluyendo al llamado “profesor del torniquete”, Roberto Campos, que en abril de este año quedó con arresto domiciliario total por rayar la fachada de la Iglesia San Francisco. 

El 16 de junio de 2021 los Antifascistas de la Garra Blanca publicaron un comunicado para exigir “la libertad incondicional de todxs lxs presxs políticxs de la Revuelta Popular”. Entre sus argumentos señalaban: “Tenemos la convicción de que la autodefensa del pueblo es legítima y porque dichas acciones se enmarcan en un contexto de desobediencia civil”.

Gramsci, Lenin y el anarquismo 

Entonces conocedores del tema, explicaron en condición de anonimato, que las barras bravas “tienen vínculos con grupos como el MIR, el Movimiento Juvenil Lautaro y el Movimiento Popular Guachuneit, entre otros, que son marxistas más que anarquistas. En general las principales barras tienen su sección ‘antifascista’ que son sus grupos de choque contra carabineros y contra grupos que ellos consideren ‘fascistas’”.

En este “mix” de pensamientos, en el perfil de Facebook de los Antifascistas de la Garra Blanca hay mensajes alusivos al fundador del Partido Comunista italiano, Antonio Gramsci, y también al “eterno legado” de Vladímir Lenin.

Además, durante 2019 varios de sus rayados en los muros tenían la A anarquista. Y tanto en el Facebook de Los De Abajo Hinchada Antifascista, como en el de los Antifascistas De La Garra Blanca hay mensajes alusivos a la muerte “de la compañera anarquista Claudia López”. 

También han hecho homenajes por la muerte del hincha de Colo Colo Jorge Mora, conocido como “El Neco”, quien fue atropellado por un camión de Carabineros en medio de disturbios afuera del estadio Monumental el 28 de enero de 2020. 

La amenaza al fútbol de las barras bravas

Fuera del octubrismo, estas agrupaciones continúan haciendo de las suyas. Esta semana, al temor con respecto a si el partido de la Copa Libertadores entre Colo Colo y Boca Juniors iba a poder desarrollarse con normalidad ante la amenaza de un “reventón” convocado en redes sociales por la Garra Blanca, se suma la suspensión del Clásico Universitario debido a que lanzaron bengalas al campo de juego, hecho precedido por un comunicado de Los de Abajo en el que cuestionaban a las autoridades por no permitirles el ingreso de sus “elementos de animación”. 

En abril además hubo un choque en las tribunas en el partido por la Copa Libertadores entre Colo Colo y Monagas por problemas entre los mismos barristas. También están los desmanes en el partido de marzo entre Colo Colo y la U de Chile; en el que apedrearon los buses en los que se trasladaban los de la U hasta dejarlos con los vidrios rotos, le dieron un puñetazo en el rostro a la ex vocera de gobierno y vicepresidenta de Azul Azul, Cecilia Pérez, arrojaron una cortapluma abierta a la cancha e hinchas de Colo Colo lanzaron bengalas contra la barra azul. 

Con todo esto a la vista, el episodio menos grave ocurrido este año parece ser el ingreso de un cortejo fúnebre al estadio Monumental con los restos de un barrista histórico de la Garra Blanca, que falleció tras ser herido de bala. 

Las propuestas de la ANFP

El lunes, la ANFP se reunirá con el Gobierno para plantear una propuesta que permita combatir la violencia en los estadios. Entre los puntos figuran agregar una nueva prohibición en el ingreso al estadio para aquellos que cuenten con una orden de detención vigente; hacer un registro nacional de hinchas, que permita activar el reconocimiento facial, elevar las sanciones judiciales para quienes cometen faltas y delitos en los recintos deportivos, el  trabajo colaborativo y en conjunto con Carabineros; así como contar con guardias mejor preparados. 

“Es uno de los trabajos que estamos haciendo y que vamos a presentar al gobierno para ver cómo nos organizamos para trabajar. Porque claramente algo está pasando que permite que ellos se sigan articulando y sigan funcionando de esta manera… Algo vamos a tener que hacer distinto para obtener resultados distintos”, dice Felipe De Pablo, gerente de Operaciones y Seguridad de la ANFP. 

Por eso, señala, “tenemos que trabajar en la mesa con todos los actores. Las nueve propuestas que nosotros tenemos, más otras, o modificando algunas, debería dar resultado. Con sanciones más duras, con sanciones efectivas, con controles exhaustivos, con inversiones en seguridad, en tecnología, deberíamos ir dejando fuera a los delincuentes”.

De Pablo indica que lo que se busca es una “coordinación público-privada que nos permita alinearnos y trabajar en un mismo horizonte, con mismas acciones. Creo que lo que nos falta es ese trabajo en conjunto que tenemos que hacer” y confía en que algunas de estas medidas puedan implementarse en el corto plazo. 

Con respecto a la posibilidad de que se repita lo ocurrido en 2019, cuando hubo que suspender el torneo por el boicot de las barras bravas, afirma: “Como industria del fútbol no vamos a permitir que ganen de nuevo los delincuentes”.  

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