Tras una semana de retraso, el gobierno del presidente electo Gabriel Boric despejó las dudas y dio a conocer el listado de 39 subsecretarios que acompañarán a sus ministros. Para el analista Gonzalo Müller, “hay un giro a la izquierda evidente”, y los reclamos post gabinete de los partidos que integran la coalición Apruebo Dignidad, y que no habían quedado conformes con la distribución de fuerzas previa, surtieron efecto.

La alianza de gobierno se quedó con el control del área económica. El Presidente electo confirmó a Claudia Sanhueza (RD) en Hacienda y Javiera Martínez (RD) en la Dipres. Además, nombró a Javiera Petersen (PC) en Economía; Giorgio Boccardo (Comunes) en Trabajo; Willy Kracht (CS) en Minería; Julio Maturana (PC) en Energía; Claudio Araya (PC) en Subtel y José Guajardo (FRVS) en Agricultura.

Por su lado, el Partido Comunista, además, hizo valer su peso como la colectividad más grande de la coalición y resultó con el control de áreas sensibles como las subsecretarías de Fuerzas Armadas, Educación y Justicia.

Subraya Müller que otro aspecto a considerar fue que el segundo gobierno de Michelle Bachelet se convirtió en una “cantera” para este. «Más que resabios de la Concertación son las puntas de lanza del Frente Amplio que participaron en el gobierno de Bachelet», resume. A lo que agrega la total ausencia de la Democracia Cristiana en el próximo gobierno.

A continuación, cuatro claves de las designaciones:

Giro a la izquierda para compensar a su coalición

A diferencia del nombramiento de los 24 ministros del gobierno del presidente electo, esta vez las fuerzas políticas estuvieron más cargadas hacía la izquierda. 

Y es que la distribución de las fuerzas en las subsecretarías benefició especialmente a Revolución Democrática, con 8 nombramientos. Le siguen Convergencia Social -el partido de Boric- y el Partido Comunista, con 6 cada uno, y con dos subsecretarías quedaron el Partido Socialista y el Partido por la Democracia.

“Hay un giro a la izquierda evidente. Claramente los reclamos post nombramiento de ministerios, las pataletas de algunos y los tironeos surtieron efecto”, resume, Gonzalo Müller, director del centro de políticas públicas de la UDD, en un programa especial preparado por El Líbero, que se transmitió en Youtube.

Para el analista, la presencia de los 30 años de la concertación que se sentían muy fuerte en la designación del gabinete, “aquí prácticamente desaparecen, son solo dos socialistas, dos pepedés y no hay más. Son solo cuatro de 39, quedando totalmente reducidos”, advierte.

Müller se refiere a que el “gran beneficiado en este repotenciamiento de Apruebo Dignidad, es el Partido Comunista”, que no solamente creció de tres ministerios a seis subsecretarías, sino que para Müller el PC se lleva espacios que son cruciales.

En sus palabras, “el Partido Comunista se hizo valer que dentro de Apruebo Dignidad, es el partido de la fuerza dominante, y eso obligó a girar hacia la izquierda”, indica el experto.

Para Müller, hace una semana cuando el presidente electo, Gabriel Boric dio a conocer la nómina de los futuros ministros las señales que le dio al mundo político fueron bastantes moderadas. Sin embargo, dice, esa visión cambió con las nuevas designaciones: “Finalmente, todas esas señales de moderación del gobierno se desdibujan bastante con el nombramiento de los subsecretarios de Boric”

Control del PC en áreas claves y sensibles

El Partido Comunista quedó beneficiado con seis ministerios claves para el desarrollo del país durante el próximo gobierno del presidente electo, Gabriel Boric.

Entre las figuras del Partido Comunista están la subsecretaria de Economía, Javiera Petersen; el subsecretario de Educación, Nicolás Cataldo; el subsecretario de Justicia, Jaime Gajardo; y el subsecretario de las Fuerzas Armadas, Galo Eildestein Silber. Además, en Minería estará Julio Maturana y en Energía, Claudio Araya.

Señales de alerta que para Müller no dejan de ser importantes, pues aclara que “cuando el PC ha logrado acceder a cargos en el aparato público, coloniza los ministerios. Así se dio con su presencia en el Ministerio de Desarrollo Social y así lo vamos a ver ahora”. 

Dicho esto, advierte que varias de estas carteras son «críticas». «Hemos estado hablando de generación de empleo, de trabajo, la empresa, pero el mundo del trabajo está ahí en manos de una ministra comunista y el subsecretario también comunista. O sea es difícil, o al revés, quizás muy simple de entender”. 

De todas maneras, algo que le llamó la atención “es que cuando uno desglosa los nombres, más allá de lo cuantitativo, se encuentra con una gran diferencia entre los ministros comunistas y los subsecretarios comunistas”. 

Los subsecretarios, explica, son más militantes, más propios del aparato del partido a diferencia de los ministros. Ejemplifica con la futura vocera de gobierno, Camila Vallejo: “Cuando uno mira a Vallejo, la verdad es que yo creo que ella está ahí por ser la comunista más cercana a Boric y no por ser la representante del PC ante el gobierno, eso cambia en los subsecretarios”. 

Entonces, concluye que el giro hacia la izquierda que ya describió va a ser evidente porque son activistas, tienen récord público, es fácil leer lo que creen, lo que piensan, porque lo promueven, son activos, pero vamos a ver qué pasa ahora que ellos tienen que ser gobierno”.

La irrupción del «semillero» de Bachelet

La mitad del equipo ministerial designado por el presidente electo está relacionado con la ex Mandataria Michelle Bachelet.

En esta ocasión son siete los nombres de subsecretarios que tuvieron alguna participación en el segundo gobierno de la actual Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos: Miguel Crispi (Subdere, RD) entre 2014 y 2016 se desempeñó como asesor para el equipo de reforma educacional, en el Ministerio de Educación; Eduardo Vergara (Prevención del Delito, PPD) fue jefe de la División de Seguridad Pública; Macarena Lobos (Segpres, ind.) fue asesora jurídica en la Dirección de Presupuesto y subsecretaria de Hacienda; Verónica Ilse Kunze (Turismo, ind.) fue jefa de la División de Estudios de la Subsecretaría de Turismo entre 2014 y 2018; María Isabel Díaz (Educación, PS) fue subsecretaria de Educación Parvularia; Fernando Ayala (Defensa, PPD) fue director de protocolo de Bachelet y embajador en Italia; y Ximena Fuentes (RR.EE., CS) ocupó la Dirección de Fronteras y Límites del Estado.

Sin embargo, para Müller si bien participaron en el gobierno de Bachelet II, “más que ser resabios de la Concertación son al revés, son los pioneros, las puntas de lanza del Frente Amplio”, comenzando por Miguel Crispi.

“El FA negó hasta el cansancio haber participado del gobierno de Bachelet, pero ahora nos damos cuenta de que Miguel Crispi y una larga lista ‘colonizaron’ muchos de los ministerios en tercer nivel, como asesores, en puestos clave, siempre tomando decisiones, en reformas importantes como la de educación. Ahí estaba el Frente Amplio colonizando el Ministerio de Educación y otros ministerios, fue la cantera”, subraya.

Explica que ante este pasado común se entiende que el Frente Amplio, ahora que será gobierno, haya recurrido a estos nombres “que ya tenían alguna expertise como asesores en varios ministerios, por eso tenían prioridad para ser, en este caso, subsecretarios, pero si uno mira su militancia, su trayectoria y su edad, se parecen mucho más a ser subsecretarios del FA, que habían hecho la previa, las inferiores, en el bacheletismo”.

Plantea, además, que los nuevos subsecretarios corresponden a una generación muy preparada, que además de tener currículum no niega su activismo político. “Aquí sí se nota el peso generacional, no solo en los promedios de edad sino que en los currículum: este es el Frente Amplio y esto es Apruebo Dignidad. Muchos de ellos eran activistas políticos permanentes, desde donde estaban; desde la academia, otros directamente en los comandos o en los aparatos de los partidos que formaron Apruebo Dignidad y, por lo tanto, tienen un récord bastante público”.

Democracia Cristiana, los grandes ausentes

Si bien para algunos la designación de Macarena Lobos en la Secretaría General de la Presidencia, como segunda de Giorgio Jackson, podía ser leído como una especie de acercamiento con la DC, pese a que ella es independiente, Müller lo descarta.

“La DC sigue excluida, hasta ahora, en este segundo nivel va en cero. Nada que tenga militancia demócrata cristiana por ningún motivo. Macarena Lobos no es DC, ella formó parte del Ministerio de Hacienda, llegó a ser subsecretaria. Era una asesora legislativa, y como asesora legislativa tiene cercanía con la Concertación, en general, lo que incluye a la DC y apoyó efectivamente a Yasna Provoste, pero cuando ella era ya la candidata única de Nuevo Pacto Social o de la ex Concertación, ahí la apoya más decisivamente”, dice.

En consecuencia, subraya que el “veto” a la DC se mantiene vigente, y se extiende -en el nombramiento de los subsecretarios- a la ex Concertación, “A la hora de los subsecretarios quedó bastante reducida su influencia. Sólo cuatro: dos socialistas y dos PPD. El Partido Radical nada, el Partido Liberal nada. El resto de los partidos de la ex Concertación quedan en cero”.

Deja un comentario

Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.