En los círculos diplomáticos dicen que la decisión de presentar a la ex Presidenta Michelle Bachelet como candidata a la secretaría general de Naciones Unidas está tomada.
El problema ahora son los tiempos. La posibilidad «más diplomática», dicen, es esperar hasta el plazo máximo que sería en diciembre. Esta fecha permitiría un período más largo de negociación con los otros países y también a nivel interno.
La otra es en septiembre, cuando se inicie la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York
El dilema del Presidente Boric y su legado
Quienes conocen el proceso advierten que lo ideal es que Bachelet llegue con un amplio consenso de las fuerzas políticas de Chile, incluyendo al próximo Presidente o Presidenta que salga electo en noviembre o en la segunda vuelta de diciembre.
Pero esto presenta un problema para el Presidente Boric, señalan. Hacerlo en diciembre implicaría que la gestión quedaría anclada también al próximo Mandatario electo y la idea es que sea uno de los legados que deje él.
Para algunos, incluso, sería uno de los legados más importantes, que además lo instalaría con fuerza en la escena internacional.
Hacerlo después de las presidenciales podría restarle relevancia a Boric y el Gobierno en el caso de ganar la ex Mandataria, ya que cualquier decisión o actuación en el marco internacional post elecciones, contará con el protagonismo del nuevo Presidente electo.
El escenario es peor, advierten, si la gestión se debe realizar con un Presidente electo de la oposición, y eventualmente con el republicano José Antonio Kast.
Consejo general de septiembre: La fecha clave
El problema, es que la otra posibilidad de presentar a Bachelet como candidata a la secretaría general de la ONU es en septiembre, en un mes, cuando se desarrolle la asamblea en Nueva York.
En el oficialismo y el Gobierno hay presiones para que el Presidente haga el anuncio en ese momento. Primero, porque con eso la eventual llegada de Bachelet a la ONU quedaría instalada con fuerza como un legado de su Gobierno y de él.
Paralelamente ese hecho podría influir en su aprobación a pocos meses de la elección presidencial, lo que podría traer réditos a la candidata oficialista Jeannette Jara.
Sin embargo, en el oficialismo hay quienes defienden que las razones son también diplomáticas. Quienes han estado al tanto de las conversaciones aseguran que Chile debe poner su candidatura lo antes posible sobre la mesa, para evitar que surjan otros candidatos que le quiten terreno.
Con la ex Presidenta instalada, aseguran, es más difícil que los países con los que se ha conversado puedan retroceder en su decisión de apoyarla.
Avanzan las gestiones
En el Gobierno aseguran que las gestiones ya se están realizando y que el ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, ya inició conversaciones al menos con sus pares del cono sur.
Parte de esas diligencias se habrían llevado a cabo también en el último viaje de la ex Presidenta a España, donde participó de la IV Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo (FfD4) en Sevilla y un conversatorio en Madrid sobre «el rol de las mujeres en el liderazgo internacional y en la resolución de conflictos».
En su viaje estuvo acompañada por Van Kalveren, el embajador de Chile en España, Javier Velasco, y la embajadora ante la ONU, Paula Narváez.
Narváez y Velasco también estarían jugando un rol clave en las conversaciones. Narváez por su rol en la ONU, y Velasco por la cercanía que tiene con el Presidente Boric y la llegada que, dicen, ha generado con el mundo empresarial y político en España.
Velasco, además, sería uno de las figuras del Gobierno que estaría trabajando en la «operación legado».
El tema ha generado ruido en algunos sectores de la oposición, donde creen el Gobierno se está apresurando en decisiones como forma de marcar un legado de obras que se realicen en esta administración. Como ejemplo, destacan el «apresurado» proceso en que se eligió la obra «Lucila», escultura en homenaje a Gabriela Mistral, para instalarse junto a la estatua del general Manuel Baquedano en la Plaza Italia.
La propia ministra de Obras Públicas, Jessica López, reconoció que la premura se debió a que «queremos entregarlo nosotros, este gobierno».

No sé en que mundo viven, mucho coktail lleva al delirio. Si sale pdte quien encabeza las encuestas en primera y segunda vuelta, no tendrá ni siquiera el apoyo de Chile. No tendrá el apoyo mayoritario en América del Sur, con Trump no pasa. Vende humo, no tiene liderazgo ni capacidad para ejercer ese cargo. El mundo viene de vuelta de las utopía siniestras de las izquierdas radicales y sus delirante contradicciones
La ONU vive una decadencia irreversible. No es respetada por Trump, Xi ji ping y Putin y su rol a traves de sus entidades es cada dia menos relevante por la burocracia progresista que las opera y por la reduccion del aporte de EEUU que solo puede ser mayor. Trump vetaría a Bachelet sin vacilacion por lo que ella representa, una izquierda debil, nostalgica de Fidel y Guevara.
La ONU ha perdido relevancia e importancia en el contexto de las relaciones entre países, no reconocida por los países de mayor peso mundial y refugio bien pagado de protegidos políticos, por supuesto todo aquello a un alto costo de cada país y como beneficio el tiro por la culata….debe repensarse la participación.