A propósito de la crisis migratoria en Iquique y los hechos de violencia que se reportaron este fin de semana en la zona norte del país, en la que un grupo de asistentes quemó pertenencias de ciudadanos extranjeros, surgieron dudas sobre un supuesto ofrecimiento de Acnur, la agencia de la ONU para los refugiados, al Gobierno de Chile.
La candidata presidencial de Nuevo Pacto Social, Yasna Provoste, fue quien afirmó en este domingo en Mesa Central de Canal 13 que «ha habido ofrecimientos internacionales (Acnur) para establecer un albergue y el gobierno se ha negado. Es importante que el gobierno le diga a las comunas del norte por qué ha negado un albergue que permita tener a los migrantes en las condiciones dignas, que no les costaba un peso”.
La misma acusación hizo el alcalde de Iquique, Mauricio Soria (ind-PPD), quien sostuvo que «el Gobierno no ha querido aceptar la ayuda internacional que ofreció Naciones Unidas para la construcción de un refugio». Ambas declaraciones fueron hoy desmentidas por el ministro del Interior, Rodrigo Delgado.
En conversación con El Líbero, el delegado presidencial de Tarapacá, Miguel Ángel Quezada, afirma que habló con Rebeca Cenalmor-Rejas, representante de Acnur en Chile, quien le confirmó que no existía tal ofrecimiento del organismo internacional. «Conversé con ella y por eso puedo decir con tanta certeza que lo que dice el alcalde Mauricio Soria y la senadora Provoste no es correcto, no es cierto y ella lo desmintió en la conversación», sostiene.
-¿Cuál fue la respuesta que le dio la representante de Acnur en Chile sobre el supuesto ofrecimiento de un albergue al Gobierno?
-Yo me había juntado dos veces acá con ellos en visitas de trabajo respecto al tema migrante. Tuvimos distintas reuniones donde, a través de la plataforma de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), ellos estaban colaborando en la región respecto del tema humanitario de los migrantes. Una de las cosas que yo les había pedido desde el año pasado, la primera vez que llegaron acá a conversar, era ver qué alternativas teníamos de solución en términos de sus conocimientos y experiencia a nivel mundial. Dentro de esas conversaciones estuvo la posibilidad del albergue, pero de inmediato ellos me manifestaron que no tenían esa solución y que era una cuestión factible, pero que se necesitaban recursos para implementarla, los cuales no tenían.
El día domingo, a propósito de los dichos del alcalde y la senadora, yo llamé a Rebeca Cenalmor-Rejas -la representante de Acnur en Chile- para preguntarle a la primera fuente si había cambiado lo que me había dicho en esa primera oportunidad, si había algún ofrecimiento al Gobierno que nosotros no conociéramos. Rebeca me dijo que no, que no ha cambiado en absoluto, que ellos siempre están disponibles para colaborar y yo le dije que era importante no politizar esto porque creo mucho en las organizaciones internacionales, en que son realmente importantes en ayuda humanitaria y, por lo tanto, había que conservar esa objetividad. Conversé con ella y por eso puedo decir con tanta certeza que lo que dice el alcalde Mauricio Soria y la senadora Provoste no es correcto, no es cierto y ella lo desmintió en la conversación.
Hoy día es necesario articular todas las acciones humanitarias que se puedan realizar, puede ser tanto un albergue, como la reunificación familiar que nosotros hemos hecho».
-¿Por qué surge la confusión de que Acnur había ofrecido un albergue para la zona? ¿Qué antecedentes puede tener la senadora Provoste y el alcalde Soria para hacer esa afirmación?
-Desconozco cuales son sus intenciones y ellos son los llamados a responder esto, no nosotros. Yo estuve con el alcalde y le dije que desconocía lo que él afirmaba sobre el ofrecimiento de Acnur. Hoy día lo puedo decir con certeza porque Rebeca me lo ratificó.
-¿Piensa que es correcto instalar un campamento en la zona?
-Nosotros tenemos en la frontera, en Colchane, dispositivos de control. Cuando la gente logra pasar la frontera los conducimos a Carabineros para denunciarse y luego se lo transferimos a la PDI para que empiece el proceso migratorio. Les estamos tomando un test de antígenos para dividir a la población que aparece contagiada con Covid-19, o como contacto estrecho, del resto y los llevamos a una residencia transitoria para hacer la cuarentena en Iquique. Por ahí han pasado alrededor de 20 mil personas desde agosto de 2020 a agosto de este año. Cuando terminan su cuarentena hemos estado trabajado con las organizaciones internacionales para su reunificación familiar, fundamentalmente con la OIM que es la plataforma para las otras organizaciones internacionales que coordina. Desde la Región de Tarapacá hemos estado trabajando y hemos sacado cerca de 20 mil personas hasta el cierre de agosto de este año. Hoy día es necesario articular todas las acciones humanitarias que se puedan realizar, puede ser tanto un albergue como la reunificación familiar que nosotros hemos hecho. La OIM tiene distintos subsidios, no solamente el traslado o la reunificación familiar, sino que hemos colaborado en los informes socioeconómicos con el resguardo nocturno, arriendo de viviendas para que estén otros 3 meses, hay variadas alternativas para abordar este tema.
Yo entiendo que si se hace una solución como los campamentos, es una solución nocturna para que quienes estén de paso puedan pasar la noche en buenas condiciones».
-Considerando que desde Acnur lo plantearon como una posibilidad, pero faltaban recursos para concretarlo. ¿Cree que sería mejor un campamento creado y administrado por el Estado o por la ONU?
-La experiencia de Acnur o de la ONU en este sentido es fundamental. Al Estado chileno le falta mucho para llegar a esas condiciones y las organizaciones pro migrantes son mucho más eficientes en el manejo tanto de los recursos, como social, que se tiene de una situación como esta. Por ejemplo, el gobierno regional podría entregarle los recursos y Acnur administrarlo, yo creo que ese es un buen camino para dar una solución humanitaria. Ahora, dado el volumen que se está dando en todo el país y que esta condición no es solamente en la Región de Tarapacá, sería bueno que se organizaran los gobernadores regionales electos para poder tener un plan como este.
-¿Qué efectos podría tener la instalación de un campamento? ¿Podría ser un incentivo para la migración ilegal?
-Eso es importante señalarlo. Yo entiendo que si se hace una solución como los campamentos, es una solución nocturna para que quienes estén de paso puedan pasar la noche en buenas condiciones. Por lo tanto, esto también va unido con dar un mensaje en términos de que no vengan más extranjeros en estas condiciones y que esperen que se abran las fronteras para que ingresen con la legalidad vigente. Las personas que ingresan de manera ilegal van a quedar imposibilitadas de ser contratadas por una empresa y eso tiene que ser un mensaje muy claro. Esto tiene que ver con la ayuda humanitaria, pero ellos tienen que esperar que se abran las fronteras formales para poder ingresar a nuestro país con las condiciones que se requieren y con la visa, lo que les va a beneficiar. No significa hacer un llamado a la informalidad e ilegalidad que son condiciones que les van a quedar por siempre.
El gobierno regional podría entregarle los recursos y Acnur administrarlo, yo creo que ese es un buen camino para dar una solución humanitaria».
-¿Cuál es su postura sobre los actos de violencia que se llevaron a cabo el fin de semana durante la marcha?
-Estamos absolutamente en desacuerdo, es inaceptable la violencia venga de donde venga. La idea es que la gente pueda manifestarse si quiere hacerlo, pero con pleno respeto a todas las personas que hoy día pueden migrar o estar en nuestra región.
