En Venezuela una cuota no menor del poder político está actualmente en manos de los hermanos Rodríguez: Delcy, abogada, que fue vicepresidenta ejecutiva desde 2018 hasta este lunes, cuando asumió como Presidenta encargada de la República tras la captura de Nicolás Maduro; y Jorge, psiquiatra, que fue quien le tomó el juramento (ver foto de portada) por ser él presidente de la Asamblea, jefatura que ostenta desde 2021, cuando partió como diputado. Eso sí, en cargos de poder inició en 2003 cuando era rector del Consejo Nacional Electoral.
Ambos tienen un indiscutible pasado político familiar vinculado a una de las alas más anarquistas de la izquierda de ese país. Son hijos de Jorge Antonio Rodríguez, dirigente del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) de esa nación durante la década del 60, quien en 1973 estuvo entre los fundadores de la Liga Socialista de Venezuela, organización de la que posteriormente fue secretario general. “El Socialismo se conquista peleando”, era su consigna.
A esa última organización política se unió Maduro a los 15 años, en 1977, solo un año después de que el padre de los hermanos Rodríguez muriera en uno de los calabozos de la Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP), donde estaba detenido por su presunta participación en el secuestro de un empresario estadounidense, que estuvo en cautiverio por más de tres años. Son múltiples las denuncias de que habría sido torturado (ver abajo). Delcy tenía siete años y Jorge 10.
Esa dirección policial desapareció y fue sustituida por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), en una de cuyas sedes mantienen a los presos políticos y que en su momento estuvo a cargo de Delcy.
«Feliz de estar en la revolución bolivariana, porque sabemos que esa es nuestra venganza personal de esa época oscura (…). Sabemos que la revolución bolivariana, la llegada del comandante Hugo Chávez, fue nuestra venganza personal (…). Para nosotros es redimir a nuestros mártires, nuestros héroes. Allí está expresada la venganza personal», afirmó Delcy en junio de 2018, cuando era vicepresidenta de la República.
En la conversación la ahora presidenta encargada de Venezuela se refirió directamente a su padre. «A nuestro padre (le debemos) ese ejemplo, el símbolo que significó todo lo que rodeó no solamente la actividad política de nuestro padre, sino también en su concepción humana de cómo entendía el socialismo», dijo.
A la tumba de su padre, precisamente, se dirigieron ambos hermanos este lunes después de la juramentación presidencial. «Presidenta encargada Delcy Rodríguez visitó a mártires y líderes revolucionarios en el Cementerio General del Sur», tituló Globovisión, televisora de línea editorial oficialista.

Denunciaban que el estadounidense por cuyo secuestro detuvieron a Jorge Rodríguez padre, habría colaborado con el golpe en Chile
El empresario William Niehous, directivo en Venezuela de la compañía productora de envases de vidrio Owens-Illinois, fue secuestrado el 27 de febrero de 1976. De acuerdo con registros de prensa, la policía técnica judicial lo halló por casualidad en una zona rural en junio de 1979, encadenado a un poste, cuando investigaban un caso de robo de ganado.
La izquierda de la época acusaba que Niehous mantenía estrechos vínculos con el entonces embajador de EE.UU. en Venezuela, Harry Slaudeman; y que era un supuesto agente de la CIA que incluso había colaborado en el golpe de Estado en Chile en 1973.
El estadounidense había aceptado en 1974 el cargo que ejercía en Caracas y se especula que el año anterior se encontraba en Santiago. Por su entrega los grupos guerrilleros venezolanos exigían 3,5 millones de dólares, la publicación de un manifiesto contra Owens-Illinois en periódicos extranjeros y la entrega de alimentos.
El gobierno venezolano de entonces realizó gestiones hasta que se generó un impase debido a que la compañía hizo las publicaciones que exigían los captores. Desde ese momento las autoridades dejaron de tener comunicación con los secuestradores y quedó claro que se trataba de un acción política orquestada por la izquierda.
La muerte del padre de los hermanos Rodríguez en uno de los calabozos de la Disip se registró el 25 de julio de 1976, dos días después de su detención y cinco meses más tarde de iniciado el secuestro de Niehous. Gobernaba en Venezuela Carlos Andrés Pérez, en su primer período (1974 – 1979). Fue durante su segundo mandato (1989 – 1993) cuando Hugo Chávez -en compañía del hoy ministro de Interior y número dos de ese país, Diosdado Cabello-, dio el fallido golpe de Estado, el 4 de febrero de 1992.
«¡Viva Jorge Rodríguez!», dijo Chávez sobre el padre, mientras que al hijo lo nombró vicepresidente
«¡Viva Jorge Rodríguez!», dijo Chávez en una alocución en referencia al padre de Delcy y Jorge. «Yo no lo conocí y ahora conozco a sus hijos», agregó.
Chávez, en efecto, nombró a Jorge Rodríguez hijo como su vicepresidente ejecutivo, cargo que ejerció entre 2007 y 2008. Luego, entre 2008 y 2017, ejerció un cargo de elección popular: fue alcalde del municipio Libertador, en Caracas.
Ya en el mandato de Maduro, que ocupó Miraflores por casi 12 años en medio de elecciones cuyos resultados fueron puestos en duda, Rodríguez se desempeñó como ministro de Comunicación e Información entre 2017 y 2020. Ya en 2021 fue electo diputado, instancia en la que permanece hasta ahora.
Por la confianza que Maduro le tiene, entre 2017 y 2018 el psiquiatra se desempeñó como jefe de su delegación en las mesa de diálogo que se establecieron en República Dominicana con la oposición, para buscar una salida a la crisis que ya atravesaba Venezuela. En esa instancia el mediador fue el entonces canciller chileno Heraldo Muñoz.
La participación del ahora presidente de la Asamblea generó polémica luego de que el diputado y representante de Venezuela ante el Grupo de Lima, Julio Borges, reveló en una columna de opinión publicada en The New York Times parte de los dichos de Rodríguez en esas reuniones.
«Dijo varias veces que ellos aspiraban a que el mundo tratara a Venezuela como a Cuba. La inesperada confesión de Rodríguez puso al desnudo la pretensión del régimen: ser una dictadura aceptada, como ocurrió con la que encabezó Fidel Castro por más de cincuenta años y que recientemente arribó a su sexta década”, señaló.
Con Maduro, Delcy estuvo a la cabeza de cuatro ministerios
A Delcy, en principio, Chávez también la tomó en cuenta. La nombró ministra del Despacho de la Presidencia en 2006. La relación entre ambos no era tan fluida y la ahora presidenta encargada estuvo allí por solo siete meses, entre febrero y agosto de ese año.
La menor de los dos hermanos Rodríguez se graduó de Derecho en la Universidad Central de Venezuela, cuenta con una especialización en Derecho Laboral en Nanterre, en Francia, y con una maestría en Políticas Sociales en la Universidad de Birckbeck, en Londres.
Al igual que su hermano, Delcy logró la confianza de Maduro, quien a lo largo de su estadía en Miraflores la nombró ministra en importantes carteras: Comunicación e Información, entre 2013 y 2014; Relaciones Exteriores, entre 2014 y 2017; Economía, Finanzas y Comercio Exterior, entre 2020 y 2024; Petróleo e Hidrocarburos, entre 2024 y el lunes pasado. En simultáneo, fue vicepresidenta ejecutiva desde 2018.
Su cercanía con el delfín de Chávez se afianzó luego de que presidió la Asamblea Nacional Constituyente, entre 2017 y 2018.

La intervención del Presidente Trump en la detención de Maduro no se puede tomar prima facie limitada a esa acción.
Hay un plan.
Así como la acción militar fue perfectamente planificada y ejecutada, el gobierno de Estado Unidos no habría hecho lo que hizo sin un plan detallado para restituir el estado de derecho y la economía de Venezuela.
Y ese plan parece incluir un gobierno de transición con Delcy Rodriguez y compañía, incluye la aprobación por parte del ejército, la elaboración de una nueva constitución y elecciones parlamentarias y presidenciales en un plazo razonable, con la supervision y dirección estrecha del gobierno del presidente Trump.
Y el petróleo es importante para Estados Unidos, pero no para provecho propio, si no para que financie la reconstrucción del país y no tenga un alto costo para Estados Unidos como lo tuvieron las intervenciones en Iraq y en Afganistan. También servirá para pagar la deuda de Venezuela con sus acreedores.