Publicado el 27 de noviembre, 2019

DC y PS con un pie en la calle y otro en los acuerdos

Autor:

Javiera Barrueto

Mientras los líderes del Partido Socialista y la Democracia Cristiana están apostando por destrabar el acuerdo constitucional con Chile Vamos; los presidentes de la Anef, José Pérez (PS); de la Confusam, Gabriela Flores (DC), y el secretario general de la CUT, Nolberto Díaz (DC), convocan a paros y huelgas nacionales y se mantienen activos en las movilizaciones. Los líderes gremiales son actores clave en la mesa de Unidad Social, entidad que tiene una postura dura de rechazo al acuerdo por la paz y una nueva Constitución. Desde la directiva DC explican que ellos «respetan la autonomía» de sus dirigentes gremiales.

Autor:

Javiera Barrueto

Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

El pasado viernes, paralelo a la reunión que sostenían los presidentes de partido de la oposición y de Chile Vamos para poner en marcha la comisión técnica constitucional; la mesa de Unidad Social difundía un instructivo de “asambleas, agitación y propaganda” para una huelga nacional el lunes y martes. Y así se concretó.

Ambos días se movilizaron los dirigentes sociales por las calles, al mismo tiempo que los líderes de la centroizquierda y del oficialismo mantenían los encuentros para destrabar el acuerdo constitucional, respecto de la forma en que se elegirá a los miembros del órgano constituyente que elaborará la nueva Constitución.

La convocatoria a una huelga general se había repetido, eso sí, diez días antes. El 12 de noviembre miles de personas se congregaron en Plaza Baquedano, jornada en la que hubo un fallecido, 46 civiles lesionados, 95 locales saqueados y 19 ataques a cuarteles. Además de un total de 1.165 detenidos: 325 por robo en lugar no habitado y 840 por otras razones. “Fue uno de los días más violentos”, explicó el general de Carabineros y jefe de la Zona Oeste, Enrique Monras.

Y solo tres días después, la oposición -a excepción del Partido Comunista- firmó con Chile Vamos el Acuerdo por la Paz Social y una Nueva Constitución. Pacto que fue rechazado por la Mesa de Unidad Social a las pocas horas de haberse firmado por el espectro transversal de la política. Incluso, calificaron el entendimiento de la centroizquierda con el oficialismo como la “cocina de los partidos políticos”.

“Este acuerdo de madrugada entre partidos políticos, sin la participación y legitimidad de quienes hemos participado de las movilizaciones, fue construido mientras literalmente se reprimía y violaba sistemáticamente los derechos humanos, se hizo entre cuatro paredes y a espaldas de los movimientos sociales”, señala un comunicado de la organización sindical.

Si bien la Mesa de Unidad Social desconoce el acuerdo transversal que alcanzó el 90% de las fuerzas políticas del Congreso en materia constitucional, la organización tiene entre sus líderes a militantes de la Democracia Cristiana y del Partido Socialista, colectividades que se han inclinado por mantener el diálogo transversal.

La presidenta de la Confederación de Salud Nacional (Confusam) y sindicalista de Lota, Gabriela Flores, destronó las dos décadas de Esteban Maturana a la cabeza de la organización, el año pasado. La dirigenta de las filas DC ha encabezado las movilizaciones y los puntos de prensa junto a la presidenta de la CUT y líder del Partido Comunista, Bárbara Figueroa. De hecho, ayer hizo un llamado a “no bajar los brazos”.

“El gobierno ciego y sordo no quiere escuchar lo que el pueblo está pidiendo, el pueblo quiere justicia social, mejores pensiones y salud, mejor todo. Nosotros vamos a seguir dando la lucha porque hoy día no tenemos nada, este gobierno solamente ha llegado a acuerdo con los parlamentarios, con los políticos y hoy día Chile no cree en los políticos, Chile no quiere nada con los políticos ni con este gobierno”, dijo Flores.

Además, el 15 de diciembre la Confusam publicó una declaración en contra del acuerdo logrado la madrugada de ese día entre la oposición y Chile Vamos para crear una nueva Constitución. “Es de lamentar que dicho acuerdo se haya construido por partidos políticos y parlamentarios cuya legitimidad social y política está en tela de juicio producto de su responsabilidad directa en 30 años de abuso y corrupción”, se lee en el comunicado.

Pero Flores no es la única militante DC que lidera la Mesa de Unidad Social, el secretario general de la CUT y presidente de la Federación de Sindicatos de la Empresa Nacional del Petróleo, Nolberto Díaz, también está a la cabeza de la organización. Ayer fue un activo durante las movilizaciones, se apostó a la entrada de Enap en Concón junto a un centenar de manifestantes con banderas chilenas y de color negro.

“Aquí estamos los trabajadores del petróleo, los trabajadores de la refinería de nuevo protestando, sumándonos a la huelga general, solidarizando con los que están luchando y ahora vamos a subir a enfrentar a la empresa consorcio que está amenazando a los trabajadores, que les está descontando porque salen a protestar. Aquí estamos firme y fuerza a los que luchan”, señaló.

Somos súper respetuosos de los dirigentes democratacristianos en su rol de dirigentes gremiales y sociales. No podemos interferir en la autonomía de las organizaciones sociales, eso es no entender en absoluto lo que es el respeto a la autonomía de los gremios de los dirigentes sociales», señala el presidente de la DC, Fuad Chahin,  sobre el rol que dirigentes de su partido tienen en las manifestaciones.

Aunque se ha generado un distanciamiento entre los dirigentes gremiales de la DC con la colectividad, su presidente Fuad Chahin asegura que mantiene conversaciones con Flores y que tienen «una reunión pendiente». Eso sí, en la misma oposición comentan que el ex diputado por La Araucanía no asistió a los encuentros que se desarrollaron entre la Mesa de la Unidad Social y los líderes de la oposición y que, en cambio, optó por enviar a la vicepresidenta del partido -del sector de la disidencia interna- Cecilia Valdés.

Chahin explica que el rol de la directiva que encabeza es político, mientras que el de sus militantes en la Mesa de Unidad Social es social y que deben actuar con “autonomía” en las decisiones. “Nosotros somos súper respetuosos de los dirigentes democratacristianos en su rol de dirigentes gremiales y sociales. No podemos interferir en la autonomía de las organizaciones sociales, eso es no entender en absoluto lo que es el respeto a la autonomía de los gremios de los dirigentes sociales”, señala.

El Partido Socialista también tiene representantes en la cabeza de la organización gremial que reúne a más de 200 organizaciones. El presidente de la Agrupación Nacional de Empleados Públicos (Anef), José Pérez, ha sido un constante activo en las movilizaciones desde que comenzó el estallido social, el 18 de octubre.

De hecho, el domingo publicaron el instructivo para la huelga de ayer, donde se lee  sobre el descontento por los acercamientos pactados en torno a la Constitución. “Los acuerdos firmados por algunos partidos de oposición y de gobierno son insuficientes y no gozan de la legitimidad, por las desconfianzas acumuladas en el tiempo; por una élite que no escucha, que se distancia de las vivencias y sufrimientos cotidianos de las y los chilenos”, señala el documento. Incluso, califican como una “bofetada a la demanda social inmediata” el acuerdo logrado en el Congreso para destrabar el Presupuesto 2020.

“Nadie se puede restar. Nosotros nos estamos poniendo a disposición de la convocatoria de la Mesa de Unidad Social lo que ha planteado el pueblo en las calles, una vivienda digna, una pensión decente, una nueva estructura en salarios, un Estado fortalecido. Aquí estamos junto a los trabajadores, estudiantes, secundarios, pobladores, pueblos originarios, nadie sobra”, dijo Pérez durante la marcha del 12 de noviembre.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

También te puede interesar: