La convencional y abogada que representa el distrito 26 (Puerto Montt, Dalcahue, Maullín, Castro, entre otras comunas) y la única de Chile Vamos que ganó en la zona, ha compartido varias instancias de trabajo con la actual presidenta María Elisa Quinteros. Primero en la Comisión de Ética, en donde la nueva líder de la mesa fue su coordinadora, y ahora en la comisión de Derechos Fundamentales. Al respecto, se detiene y subraya: “representa a la izquierda más extrema de la Convención, sin embargo, hemos escuchado en estos primeros días una gran disposición y apertura al diálogo de parte de la nueva Mesa Directiva, y eso al menos nos permite iniciar esta etapa con la esperanza de lograr grandes acuerdos”, agrega.
El «optimismo» nace a raíz de los primeros seis meses de funcionamiento de la Convención, en donde acusa que ha existido sesgo ideológico desde el día uno: “La Convención ha tenido agenda propia, cargada de sesgo ideológico y no ha tenido ningún conflicto o timidez en demostrarlo”, dice.
-En estos primeros seis meses de funcionamiento de la Convención, ¿cuál cree que es el momento más álgido que enfrentó el órgano?
-Se me vienen a la mente tantos episodios inolvidables en estos seis meses. La ceremonia inaugural entre desmanes y gritos, el aumento irresponsable de asignaciones, el voto político que pretendía censurar al Almirante Arancibia, la declaración que pide libertad para los violentistas insurrectos mal llamados “presos políticos”, el negacionismo y el reglamento de ética como métodos de persecución y censura, por nombrar sólo algunos. Pero sin lugar a dudas el momento más álgido que tuvo que enfrentar la Convención fue cuando Rojas Vade se ve obligado a confesar que le mintió a todo Chile sobre su supuesto cáncer. Ese día fuimos testigos en un solo acto, de todo aquello que queremos erradicar de la política y cómo se defraudaba nuevamente a las personas que confiaron en este proceso.
-Y a propósito de lo que comenta, se acaba de elegir una nueva Mesa Directiva. A su juicio, ¿qué desafíos tiene por delante?
-Se proyectan grandes desafíos para la nueva Mesa Directiva, pero puedo enumerar: Primeramente tienen el gran desafío de promover grandes acuerdos en la redacción del nuevo texto constitucional con un escenario aún más complejo y una izquierda aún más fragmentada y atrincherada. Por otro lado, tienen el desafío de cumplir con esta labor dentro de plazo y sin saltarse las reglas, de “gobernar” con un respaldo mayor al que se obtuvo en la elección del presidente de la Convención y de ser ratificados luego de tres meses de funcionamiento. Finalmente, tienen también el gran desafío de impulsar la participación ciudadana que se ha visto fuertemente trabada en su implementación y ejecución.
Si comenzamos a replantearnos extender periodo de la Convención a mí me nacen una serie de interrogantes. Por ejemplo: ¿Podremos cambian la pregunta el plebiscito entre aprueba o rechaza por someter a votaciones dos o más propuestas de texto alternativos?”
-Usted ha compartido varias instancias con la nueva presidenta María Elisa Quinteros, tanto en la actual Comisión de Derechos Fundamentales como en la Comisión de Ética, en donde ella fue coordinadora. ¿Qué opinión le merece?
-María Elisa Quinteros representa a la izquierda más extrema de la Convención. Sin embargo, hemos escuchado en estos primeros días una gran disposición y apertura al diálogo de parte de la nueva Mesa Directiva, y eso al menos nos permite iniciar esta etapa con la esperanza de lograr grandes acuerdos. Por otra parte, Quinteros se caracteriza por mantener un bajo perfil y tener un carácter poco confrontacional. Dos características que al menos pude observar de su rol como coordinadora en la Comisión de Ética y que puede jugarle malas pasadas cuando tenga que mostrar firmeza ante el desorden de una Convención totalmente fragmentada.
-Además, usted es del mismo distrito que Gaspar Domínguez, vicepresidente actual de la Convención. ¿Pudo compartir con él durante el periodo de campaña?
-Sí. Lo invité a formar parte de un programa que estaba haciendo en formato digital que se llamaba “Habla Patagonia”, desde ahí nos llevamos muy bien pese a nuestras diferencias.
-La nueva Mesa Directiva asume en un periodo que voces de distintos sectores han planteado extender el trabajo más allá del 4 de julio…
-Creo que debemos hacer el mayor de los esfuerzos por cumplir con nuestro mandato en los tiempos fijados previamente, de lo contrario le estaríamos fallando a Chile. Plantear desde ya el aumento del plazo es inoportuno, por decir lo menos. Si comenzamos a replantearnos el acuerdo del 15 de noviembre respecto del plazo a mí me nacen una serie de interrogantes: ¿Se debe aumentar el plazo? ¿De cuánto será esta extensión? ¿Será que ese plazo deberá ser plebiscitado? ¿Podemos modificar también las opciones del plebiscito de salida? ¿Podremos cambian la pregunta el plebiscito entre aprueba o rechaza por someter a votaciones dos o más propuestas de texto alternativos?, etc. Debemos dejar de ponernos tan creativos y trabajar con responsabilidad en el tiempo que resta a esta importante labor.
La mesa tiene el gran desafío de promover grandes acuerdos en la redacción del nuevo texto constitucional con un escenario aún más complejo y una izquierda aún más fragmentada y atrincherada».
-Quedan dos vicepresidencias por elegir, al menos, una debería ser para Chile Vamos. ¿Qué pasa que aún no se logran poner de acuerdo en dar con el nombre de consenso?
-En principio, RN comunicó que, en acuerdo con algunos sectores de izquierda, tenía los patrocinios necesarios para presentar una vicepresidencia adjunta y por tanto, el tema estaba zanjado. Sin embargo, eso finalmente no fue así y cambio de pronto el escenario. Hoy en estas nuevas circunstancias con unidad y generosidad presentamos una nueva vicepresidencia y pronto podrán conocer el nombre de quien nos representará en la nueva mesa ampliada.
«En la derecha necesitamos nuevos liderazgos que comprendan cómo se mueve la nueva izquierda»
Aún no cumple los 30 años y Katerine Montealegre es parte de la nueva generación de líderes políticos que ha surgido al interior de la Convención. Es una firme defensora de las ideas en las que cree y “una mosca en el oído” como ella misma cuenta. Dice que admira al convencional Rodrigo Álvarez (UDI), y que gracias a la directiva UDI que encabeza Javier Macaya y María José Hoffman consiguió un cupo para ser candidata. Al interior de la Convención junto a Constanza Hube, Eduardo Cretton, Felipe Mena y Ricardo Neumann, han sido férreos defensores de los ideales de la derecha y representan una nueva camada. Además, han consolidado como grupo a “Más Sociedad” que ya venía trabajando previo a las elecciones de convencionales.
Cómo Más Sociedad, junto a Constanza Hube, Eduardo Cretton, Ricardo Neumann y Felipe Mena nos hemos preocupado de hacer un trabajo impecable dentro de la Convención, de apoyar nuevos liderazgos».
-¿Cómo llegó a la Convención Constitucional?
-Una vez un viejo político me dijo que yo “era cómo una mosca en el oído” y creo que tenía razón (se ríe). Eso resume en simple cómo llegué a la Convención Constitucional. No descanso ni guardo silencio cuando se trata de la defensa de las ideas.
Una vez instalado el debate en torno a la redacción de una nueva Constitución, se fueron creando diferentes instancias informativas y de diálogo para la ciudadanía y obviamente no podía quedarme fuera, así que junto a un grupo de amigos abogados nos unimos a la iniciativa “Charlas Constitucionales” y comenzamos a recorrer la región de Los Lagos informando sobre los diferentes aspectos que envolvían el proceso constitucional que se avecinaba. Este trabajo previo, sumado a los aires de recambio generacional y renovación de liderazgos que vino de la mano de la nueva directiva de la UDI liderada por Javier Macaya y María José Hoffmann, me permitió ser la candidata gremialista del distrito 26. Un trabajo que se forjó durante muchos años, el apoyo de un gran equipo de jóvenes, el apoyo mi familia y el de mi partido permitieron que finalmente saliera electa, aun en contra de todo pronóstico.
-Es decir, ¿su carrera en política parte con el proceso constituyente?
-Inicié mi dirigencia política en las poblaciones, organizando actividades sociales en ayuda de los adultos mayores y familias más desposeídas. Fui dirigente estudiantil gremialista a nivel universitario y me formé durante muchos años en la defensa de las ideas de la libertad. Me gradué del bachillerato en Servicio Público de la Fundación Jaime Guzmán Errázuriz, de la Escuela Nacional de Líderes Leadership Institute, de la Universidad de Verano de la Fundación Libertad y Desarrollo y de la Universidad de la Fundación Para el Progreso.
-¿Se siente de la generación de recambio de la UDI y la derecha?
-Los nuevos liderazgos de la derecha chilena se levantan en cada espacio y estoy segura que no sólo nos comprende a nosotros, sino a tantos otros jóvenes que desde los distintos rincones de Chile defienden las ideas de la libertad con valentía y convicción. Cómo “Más Sociedad”, junto a Constanza Hube, Eduardo Cretton, Ricardo Neumann y Felipe Mena nos hemos preocupado de hacer un trabajo impecable dentro de la Convención, de apoyar nuevos liderazgos, de realizar un trabajo hermanado a la sociedad civil y de llevar los problemas y realidades de nuestras regiones a la Convención. Demostrando que existe una derecha joven y valiente que llegó para quedarse.
-¿Específicamente que es “Más Sociedad”?
-Necesitamos nuevos liderazgos que comprendan cómo se mueve la nueva izquierda, jóvenes comprometidos que tengan un amor profundo por el servicio público y que no tengan miedo a tomarse los espacios y defender las ideas de la libertad con convicción y coraje. «Más Sociedad» nace previo a la elección de convencionales constituyentes, como una forma de impulsar nuevos liderazgos de cara a este importante desafío y con el objeto de reunir a jóvenes líderes de la derecha chilena, provenientes de diferentes regiones de nuestro país que encontraban su punto de encuentro en promover las ideas de una sociedad civil activa, fortalecida, autónoma y en libertad.
–En entrevista con El Líbero Rodrigo Álvarez destacó su trabajo y el de otros convencionales al interior de la Convención, ¿qué le parece?
-Cuando la persona que más admiras dentro de la Convención te destaca por el trabajo que has realizado dentro de la Convención, siento que todo el esfuerzo tiene al fin un total sentido. Le tengo un cariño especial a Rodrigo, no sólo porque es un gran referente de la derecha chilena, sino porque es un gran profesor y una increíble persona. Ha confiado y les ha dado el espacio a los líderes más jóvenes dentro de la Convención, con esa generosidad y humildad que lo caracteriza y eso se lo voy a agradecer siempre. Ojalá tuviéramos más políticos como Rodrigo Álvarez.
