“¿Cómo Gabriel Boric va a gobernar con estas dos fuerzas (Frente Amplio y PC) si ni siquiera logra alinear a su sector en la Convención?”, pregunta con un dejo de ironía Ruth Hurtado al consultarle quién cree que se quedará con la presidencia del país y ejemplifica con lo ocurrido en la Convención. En concreto con la votación de los dos tercios, cuando el Partido Comunista ignoró lo estipulado en el Acuerdo por la Paz y una nueva Constitución, que dio vida a este proceso, y que él propio Gabriel Boric firmó.

“José Antonio Kast es el único capaz de darle gobernabilidad al país en estos momentos. Porque es un demócrata y un republicano, nadie que crea en estos principios puede dejar de votar por él”, subraya la constituyente que es una de las voces que se escuchan fuerte en la Convención. Presidió la Asociación Mujeres por La Araucanía -que denunciaban ataques en la zona y asesoraban a víctimas de violencia en la zona, y se considera «ahijada política» de Kast.

«Nosotros no aportillamos el proceso, lo que hacemos es resistencia»

La escena es la siguiente: intempestivamente una asesora de la Convención, y que luego sería identificada como parte del equipo de la convencional Dayana González (ex Lista del Pueblo), interrumpió a gritos un punto de prensa en donde participaba Ruth Hurtado junto a dos convencionales de derecha para referirse a los hechos de violencia en la Macrozona Sur del país.

Mientras los constituyentes optaron por alejarse de la escena, Hurtado se quedó frente a la asesora llamándola a dialogar y mostrándole imágenes de víctimas de la violencia. No hubo caso. Sobre ese momento, la convencional rememora que más allá de los malos tratos que recibió y que sigue sosteniendo que ella o tenía por qué irse, le dolió que sus pares convencionales mujeres no condenaran esa acción: “El feminismo pareciera ser solo para algunas, y no para todas”, puntualiza.

Una vez más, la convencional demostraba, según la describen quienes la conocen, «su temple y convicción». No obstante, esto le ha llevado a ganarse aliados y detractores y destaca que ha logrado tender puentes transversales en el órgano, incluso con la izquierda.

“Hay un sector de nosotros (la derecha) que ha sido bien dialogante, de hecho yo presenté la creación de una Comisión de Derechos Humanos con firmas de todos los sectores. Parecía raro que alguien de derecha abordará estos temas, sin embargo, no los podemos seguir regalando a la izquierda, cuenta.

-A su juicio, ¿por qué ha costado tanto ponerse de acuerdo en la Convención? 

-Hay mucha ideología radical. Hay algunos sectores que buscan defender ideales de colectivos pequeños en desmedro del colectivo más grande que es Chile. El discurso que se decía que la Convención iba a ser la casa de todos, se fue diluyendo. Eso sí, los últimos días he visto más diálogo después de la elección parlamentaria y luego de que Kast pasara a segunda vuelta.

-¿Cuánto cambian las cosas con la nueva composición del Congreso?

-Mucho. Lo más probable es que no haya plebiscito dirimente, extensión del plazo de la Convención y tampoco se podrá llevar adelante “La Ley Rojas Vade” sobre los reemplazos de convencionales. Ahora no se podrán dar «cierto gustitos».

El Partido Comunista es el verdadero obstruccionista, pues ellos buscaron que este sistema nunca funcionara, no firmaron el Acuerdo de la Paz y siempre quisieron que esto fuera una asamblea constituyente».

-¿Qué piensa de que se acuse a la derecha de «aportillar» el proceso de la Convención? 

Nosotros no aportillamos el proceso, lo que nosotros hacemos es resistencia. Nos acusan de obstruccionistas, pero la verdad es que somos una minoría que ni siquiera podemos incidir en aprobar, obstruir o que se rechace algo. Sí podemos incidir en hacer los puntos políticos, como en nuestras intervenciones, estar ahí marcando presencia y representando a la gente que votó por nosotros. Nosotros cuidamos el proceso. Esta gran norma (la nueva Constitución) se tiene que dar dentro de las normas. Nosotros queremos que a Chile le vaya bien y, si esto fracasa, no va a ser culpa de la derecha porque no tiene ninguna incidencia dentro de la Convención.  

-Y en caso de que fracasara, ¿de quién es la culpa entonces?

-A ver… el Partido Comunista y el Frente Amplio tienen las fuerzas y una tensión política al interior de la Convención, tratan de demostrar quién manda. Y eso puede ocurrir en un gobierno de Boric. Con el nombramiento de Bassa como vicepresidente el PC perdió relevancia. El Partido Comunista es el verdadero obstruccionista, pues ellos buscaron que este sistema nunca funcionara, no firmaron el Acuerdo de la Paz y siempre quisieron que esto fuera una asamblea constituyente. Además, ¿cómo Gabriel Boric va gobernar con estas dos fuerzas (Frente Amplio y PC) si ni siquiera logra alinear a su sector en la Convención?

-¿Y para usted qué ha sido lo más complejo de todo este proceso?

-Alejarme de la familia porque nosotros vivimos en La Araucanía. Tengo dos hijas y soy esposa. Todo esto lo han vivido de dos maneras, la más afectiva con la ausencia presencial de la mamá y esposa. Por otro lado, orgullosos porque puedo defender la región y mis convicciones. Y que pese a todas las dificultades que he tenido en la vida he podido salir adelante y cumplir mis sueños, «inventándome oportunidades», digo.

Aterrizaje como vocera en el comando de Kast

El 21 de noviembre la ciudadanía decidió en las urnas que los dos candidatos que siguen en carrera hacia La Moneda son José Antonio Kast y Gabriel Boric. Desde entonces, ambos comandos han comenzado una frenética búsqueda de apoyos desde el mundo político. Si bien es cierto que se esperaba que Sebastián Sichel al día siguiente de los comicios, apoyara la candidatura de JAK, eso no ocurrió. Recién este martes la ex carta de Chile Vamos reapareció para difundir un documento con 9 puntos invitando a adherir al republicano, lo que generó reparos en sectores de la derecha.

“Uno hubiera esperado más generosidad, demostró poca humildad y que su proyecto era ‘Sebastián Sichel’. Yo esperaba que él hubiera sido igual de generoso que José Antonio el 2017 cuando salió a apoyar inmediatamente a Piñera, ya que sabía lo que estaba en juego. Incluso, con una izquierda más moderada de la que hay ahora”, dice Ruth Hurtado.


Sin embargo, en la antítesis y, como si se tratara del guion de una película, Joaquín Lavín y Evelyn Matthei, salieron a respaldar al candidato Republicano. Mientras el primero lo hizo en sus redes sociales, la alcaldesa de Providencia lo concretó en un punto de prensa. Aunque ambos coincidieron en que tienen “ciertas diferencias” con él, pero que hoy es la mejor carta para llegar a La Moneda.

-En la derecha, fueron en listas separadas en las parlamentarias y no llevaron un candidato único a la presidencia, ya que son proyectos políticos distintos el Frente Social Cristiano y Chile Vamos, en ese sentido, ¿cómo conviven dos proyectos políticos distintos en esta recta final?

 -Lo vamos a lograr porque entendemos que nuestro objetivo y bien mayor es Chile. No solamente tenemos una crisis política, sino que también económica, cultural y social. El estallido se origina por una clase política muy poco conectada con la realidad. Hoy día necesitamos refundar nuestro sector (la derecha), volver a conectarlo con las necesidades de las personas. En ese sentido, Kast va a ser un gran líder para alinear a este sector un poco dividido. Las diferencias quedan de lado por Chile.

-¿Cómo se transforma en la vocera de campaña de José Antonio Kast?

-Lo conocí cuando era diputado y yo dirigenta en la Araucanía. Nos comenzamos a acercar y él a visibilizar la violencia en La Araucanía desde el Congreso. Cuando decide ser candidato presidencial en el 2017 nos reunimos y acepté ser su coordinadora regional en La Araucanía sacando adelante una campaña electoral cuando era solo un movimiento político. La región le dio el resultado más grande a nivel país. Ahí no nos separamos más.

 -¿Lo considera su padrino político?

-Absolutamente. No encontré cabida en otro lugar pese a haber sido una de las fundadoras de Evópoli. Agradezco la posibilidad que me ha dado siempre impulsándome a crecer; de motivarme a seguir adelante cuando quise dejar de lado la carrera de Derecho y que ahora tengo congelada por la Convención.

 -Uno de las mayores dificultades de Kast durante la campaña han sido los temas relacionados con equidad de género, incluso se le ha tildado de machista, entre otras críticas ¿por qué?

-José Antonio es todo lo contrario. Uno lo puede ver con su equipo de trabajo, en donde la jefa de gabinete y de prensa son dos mujeres y excelentes profesionales, además, Macarena Santelices y yo somos las voceras de campaña. Muy pronto sacaremos la nueva agenda de la mujer. Queremos que todas podamos vivir sin tanta burocracia por parte del Estado, darles un apoyo real a quienes sean víctimas de la violencia de género y a las mamás que quieren salir a trabajar y no tienen con quién dejar a sus hijos.

-Recientemente el candidato viajó a Estados Unidos, ¿qué opina de las críticas que se dieron?

-Era necesario. Se le ha criticado a José Antonio porque debería estar en campaña, pero el período de campaña parte el domingo, y él es muy apegado a las normas. Ante un eventual gobierno era necesario salir a buscar apoyo para darle a Chile estabilidad financiera, crecimiento y desarrollo a través de la inversión.

-Usted representa a La Araucanía en la Convención, y una de sus principales causas es erradicar la violencia en el lugar, al igual que José Antonio Kast. ¿Cómo ha vivido lo que ocurre en la zona?

-Hay que separarlo en dos temas: el tema político, que es la deuda histórica que nunca hemos sabido cuál es realmente. Cuántos son los títulos que hay que restituir, cuánto es lo que se ha entregado, porque no hay catastro. También, ver la reivindicación de tierras de aquellas comunidades que no gritan ni manifiestan, sino que están calladitas esperando que las ayuden, y el reconocimiento constitucional que se ha prometido en todos los gobiernos al pueblo mapuche. El otro, es el tema criminal que existe y esta asociación ilícita que existe en La Araucanía y también en Arauco. El tema del robo de madera, narcotráfico, usurpaciones y quemas. 

-¿Cómo se empieza a incubar esta violencia? 

-Esto parte el año 1997 con la quema del primer camión, donde la CAM se lo adjudica como estrategia de reivindicación territorial. En el 98 luego de una reunión, sacan una declaración donde dicen que van a ser una fuerza militar que va a estar contra el Estado y que lo van a enfrentar para la restitución de tierras. Esto creció sin que ningún gobierno que le pusiera atención. Nosotros, en el 2014, dijimos que se le pusiera ojo a las muertes de la familia Luchsinger-Mackay, Jorge Retamal, Héctor Gallardo Aillapán, y que no eran hechos aislados. Esto era un cáncer incipiente muy similar a lo que ocurrió con el Sendero Luminoso en Perú y las FARC en Colombia, porque empezaron a armar a los campesinos. Hoy tenemos un cáncer ramificado.

-¿Qué se hace para erradicar la violencia? 

 -Vamos a cumplir 24 años en diciembre en esta situación. Espero que no lleguemos a los 50 años, pero, para eso, necesitamos un Estado más firme. Un Poder Ejecutivo más presente y con menos omisiones. Que se aplique la ley en todas sus dimensiones.

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