Es verdad que el cuarto partido por la carrera hacia el mundial de Qatar fue malo, pésimo, y no jugamos a nada, o a menos nada, diría yo. No se salvó nadie; ni los nuevos ni los “históricos”, y por eso perdimos. Empiezo por Claudio Bravo: en el primer gol, Luis del Pino Mago cabecea en el área chica a metro y medio de la raya de gol, además, rodeado de seis jugadores chilenos, o sea, distracción total. En el segundo, una jugada muy rápida por el costado derecho, jineteada por el conocido nuestro Yeferson Soteldo (1,58 m), y que no fue “apretado” por el responsable de hacerlo, Jean Beausejour (1,81 m); centro a media altura en el que sumamos otra desinteligencia y distracción, arremete con un puntazo Salomón Rondón, y nuevamente en el área chica en la boca del arco y a cobrar.

Detallo los goles venezolanos pues en ambos estuvieron involucrados jugadores que han participado en el torneo chileno, como Soteldo y actualmente Del Pino Mago, en la reserva de U. de Chile. O sea, los conocemos, sabemos que el fuerte de Mago, por ejemplo, es ir de frente al cabezazo, y no hay que dejarlo respirar en los centros aéreos, y que a Soteldo no le puedes dar un centímetro de ventaja porque si no, te pinta la cara, y Beausejour lo marcó a más de dos metros. Un error de principiantes de nuestro querido “bose”.     

 Si bien es cierto que en unas eliminatorias para ir a un Mundial todo se empareja y cualquiera puede ganar, empatar y perder con cualquiera, la diferencia puede estar en las formas de estas tres alternativas. Lo preocupante es la manera en que fue derrotado Chile: no luchó, no mostró una estructura en su juego y no tuvo ese fuego sagrado al que siempre apelo yo; es decir, “no vendió cara su derrota”. Pero no es para volverse locos y empezar con las descalificaciones destempladas contra todos y pedir que rueden cabezas. No les quepa duda que si invirtiéramos las fechas de los partidos, y hubiésemos jugado la semana pasada el de Venezuela y esta semana el de Perú, con los mismos resultados (especialmente con esos primeros 45’ casi a la perfección contra los peruanos), algunos ya estarían sacando pasajes para Qatar.

Para terminar veamos lo positivo (siempre hay algo). A estas alturas (cuatro partidos) de eliminatorias pasadas, también llevábamos 4 puntos (Bielsa en el 2010) y fuimos al Mundial de Sudáfrica. Ahora nos quedan 42 puntos y 14 partidos por disputar, y al parecer Brasil y Argentina se apoderarán anticipadamente de los dos primeros lugares sin contrapeso, lo cual es una ventaja. Preocupante para Chile es Ecuador (9 puntos), que le hizo una boleta importante (6×1) a Colombia y Paraguay, que no ha perdido ningún partido y marcha con 6 puntos igual que Uruguay. En las fechas de marzo 2021, enfrentamos a “guaraníes” y a los “del medio”; estos partidos serán claves para Chile.

En resumen, en la tanda de septiembre fuimos 7°, con un punto, arriba de Bolivia, Venezuela y Perú y ahora quedamos 6°, con cuatro puntos, encima de los mismos tres, más Colombia, es decir, igual subimos un peldaño, y en tiempos de crisis de todo tipo, no es tan malo.

 

 

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