Siempre -lo he repetido una y mil veces- las cifras y valores son “fríos y lateros”, pero necesarios para contextualizar y entender ciertas situaciones… como el partido entre chilenos y argentinos del jueves pasado en EE. UU.

Por “La Roja” alinearon cuatro jugadores de los llamados “históricos” o “dorados”: Bravo, Sánchez, Aránguiz y Vargas, que juntos suman un valor de USD 63 millones. Con los otros 12 se llega al total del equipo chileno: USD 91 millones.

Con un lápiz, un papel y una calculadora en una mano, y con el control remoto de la TV en la otra, reviso una y otra vez las jugadas del encuentro Chile-Argentina y créanme que no veo dónde están las cuatro veces más que valen los jugadores transandinos (USD 450 millones). Un solo dato: con el precio de Paulo Dybala, que juega en la Juventus, se podría comprar todo el equipo chileno que participó en el encuentro… y sobra un poco, como para llevarse un par de suplentes.

Otro detalle no menor es que la valorización de todos los clubes donde juegan los argentinos es de USD 8 mil millones y los de los chilenos es de USD 3 mil millones.

Fuera el lápiz, el papel y la calculadora y vamos directo al partido. Después de la guerra, los generales abundan, y para no “desmitificar” el dicho, les digo que fue un acierto el llamado y la reincorporación de Claudio Bravo. No solo por sus tres tapadas salvadoras, sino por lo que transmitió, y la seguridad que le dio a todo el equipo, especialmente a la defensa. El debut de Tomás Alarcón y Claudio Baeza, más la incorporación de otros que tienen dos o tres partidos con La Roja como César Pinares, Jeraldino, Diego Rubio, Sebastián Vegas, Paulo Díaz, Alfonso Parot, Oscar Opazo y Diego Valdés, se puede aprobar con nota más que suficiente, ante un adversario con los pergaminos e historia de los argentinos. Para nosotros siempre han sido y serán rivales muy difíciles; este es el mérito de los que empiezan a “rodar” en la selección del técnico Reinaldo Rueda.

Quiero no equivocarme al decir que con el partido entre Chile y Argentina se produjo un punto de inflexión; un antes y un después. Por la personalidad, el ritmo y volumen de juego de nuestro equipo, con una intensidad que no se veía desde los tiempos de Sampaoli. Esto hace pensar que vamos por buen camino y abre una ventana al optimismo. Quizás fue bueno que no se convocara -o se “automarginaran”- a Gary Medel, Arturo Vidal (quien apareció en una curiosa foto celebrando el cumpleaños de su novia en Colombia), Mauricio Isla, Guillermo Maripan o Erick Pulgar. Es recomendable que no se sientan tan seguros; les puede hacer bien estar un rato en “el congelador” y así es más fácil y natural abrir un poco el tiraje a la chimenea.

Mañana enfrentamos a la selección de Honduras. Cuidado con los equipos que en el papel parecen fáciles. Ojalá esta vez los números sí coincidan con la realidad y que USD 91 millones sean más que USD 8 millones, que es el valor total de la selección hondureña. En el lugar que le toque estar a Claudio Bravo frente a Honduras, de titular o no, capitán o no, vaya un BRAVO por su retorno a “La Roja de Todos”.