Chile quedó fuera de una iniciativa liderada por Estados Unidos, donde mediante una declaración conjunta, condena los abusos de la dictadura cubana durante las protestas a favor de la democracia, y a la que se sumaron otros 20 países.

La declaración fue emitida y firmada por los Gobiernos de Austria, Brasil, Colombia, Croacia, Chipre, República Checa, Ecuador, Estonia, Guatemala, Grecia, Honduras, Israel, Letonia, Lituania, Kosovo, Montenegro, Macedonia del Norte,  Polonia, República de Corea, Ucrania y Estados Unidos. Estas naciones apoyan en el comunicado a los manifestantes cubanos, condenando los arrestos y las detenciones masivas, y advierten al castrismo de que tomarán medidas si es que se mantiene la represión en el país.

«El 11 de julio, decenas de miles de ciudadanos cubanos participaron en manifestaciones pacíficas en todo el país para protestar por el deterioro de las condiciones de vida y exigir cambios. Ejercieron las libertades universales de expresión y reunión, derechos consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la Carta Democrática Interamericana y la Convención Europea de Derechos Humanos», se lee en el texto.

Por eso, los países firmantes hacen un llamado a que el gobierno cubano libere a los detenidos por ejercer su derecho a protestar pacíficamente. «Hacemos un llamado por la libertad de prensa y por la restauración total del acceso a Internet, lo que permite que las economías y las sociedades prosperen. Instamos al gobierno cubano a que escuche las voces y demandas del pueblo cubano», precisan.

El escrito termina afirmando que «la comunidad internacional no vacilará en su apoyo al pueblo cubano y a todos aquellos que defienden las libertades básicas que todas las personas merecen».

En tanto, Chile optó por no firmar esta declaración conjunta, debido a que el pasado 13 de julio, Cancillería ya se había pronunciado respecto a la situación en Cuba.

En el comunicado reiteran la convicción de que la libertad de expresión y la manifestación pacífica constituyen derechos humanos que deben ser siempre respetados y resguardados. «Estos derechos son parte esencial de toda sociedad libre y democrática», afirma el escrito.

«No hay justificación para impulsar medidas represivas que intenten acallar a los ciudadanos que pacíficamente piden mayor libertad, salud oportuna y digna, y mejor calidad de vida», agregan.

Por último, la declaración concluye reiterando el llamado a que las autoridades cubanas no pretendan eliminar las legítimas expresiones ciudadanas. «Deben permitir que su pueblo se manifieste en libertad y sin amedrentamientos», precisan desde Cancillería.

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