La sala de la Cámara de Diputados votó en particular la iniciativa impulsada por el PC que buscaba generar un impuesto al patrimonio. De los 92 votos que requería para avanzar la tramitación, no alcanzó el quórum, obtuvo 79 votos a favor, 47 en contra y 10 abstenciones.

El rechazo del impuesto a los «super ricos» provocó molestia en la oposición que terminó en gritos afuera de la sala. La diputada del PC, Camila Vallejos, señaló que «la contradicción de los parlamentarios de Chile Vamos que aprobaron la idea de legislar, pero rechazaron el impuesto a las grandes fortunas, protegiéndole el bolsillo al Presidente y sus amigos súper millonarios. Me parece vergonzoso, siguen sin entender nada, no solo el Presidente sino que sus propis parlamentarios que están acá».

El proyecto establecía como idea primaria un impuesto transitorio al patrimonio de las grandes fortunas, a través de una tasa adicional del 2,5%, sobre aquella parte del patrimonio neto que exceda la suma equivalente, en pesos chilenos, a 22 millones de dólares.

También rechazada fue la indicación de Chile Vamos que proponía la eliminación de exenciones tributarias, junto con la repatriación de capitales y avanzar en mayor incentivos al FUT. La propuesta obtuvo 59 votos a favor, de los 92 que necesitaba.

El proyecto también incluía una rebaja al IVA diferenciado y de forma transitoria para servicios básicos, iniciativa que sí logró avanzar con 112 votos a favor, 11 en contra y 15 abstenciones, con lo que será despachada al Senado para continuar con su tramitación.

La reducción del impuesto al valor agregado durante el período que va entre la publicación de esta reforma constitucional y hasta el 31 de diciembre de 2022, tiene el objetivo de mitigar los efectos sociales derivados del Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe por Calamidad Pública, decretado a causa del Covid-19.

Esta norma fue incluida en el segundo trámite en la Comisión de Constitución del proyecto (boletín 13.555) que establecía por única vez, un impuesto al patrimonio de determinadas personas naturales, destinado al financiamiento de una renta básica de emergencia.

En la web de la Cámara de Diputados se explica que «la primera reducción del IVA a un 10% afectaría las entregas y adquisiciones de bienes y servicios como alimentos; productos sanitarios; hotelería, restoranes y locales afines; asistencia sanitaria y dental; estética y belleza integral; servicios y establecimientos deportivos; flores y plantas ornamentales; y servicios ofrecidos por empresas funerarias».

Mientras que «la segunda rebaja, que dejaría esta tasa en un 4%, se aplicaría a las entregas y adquisiciones de productos básicos como pan, harina, huevos y leche; libros, diarios y revistas; medicamentos para uso humano, así como las sustancias medicinales y productos intermedios, utilizados en su obtención; prótesis, órtesis e implantes internos para personas con minusvalía; y a la teleasistencia y ayuda a domicilio».