En el último discurso de su mandato ante la Asamblea General de Naciones Unidas, el Presidente Gabriel Boric terminó con la incertidumbre en torno a una candidatura de la ex Presidenta Michelle Bachelet para la Secretaría General de la máxima entidad internacional.
En un discurso de 21 minutos en el que abordó largamente el conflicto entre Israel y Gaza, la guerra Rusia-Ucrania y esbozó varias críticas a Estados Unidos y -sin mencionarlo directamente- al Presidente Donald Trump, Boric presentó oficialmente ante la Asamblea General de la ONU a Bachelet como postulante para presidir la organización.
En su alocución dedicó cuatro minutos a destacar la figura de la ex Presidenta, asegurando que tiene «la certeza de que la ex Presidente Bachelet puede contribuir de manera decisiva a hacer de Naciones Unidas un espacio de soluciones y esperanza para el mundo entero».
El anuncio fue seguido de cerca por los candidatos presidenciales que se se enfrentarán en los comicios de noviembre.
Si bien por ahora solo Johannes Kaiser ha tomado distancia y en el equipo de Jeannette Jara están decididos a respaldar la candidatura, en los equipos de Evelyn Matthei y de José Antonio Kast hay preocupación, especialmente por los costos políticos y económicos que implica esta candidatura para el próximo gobierno.
Entre algunos expertos en temas diplomáticos de la oposición ya advierten que fue un error no haber conversado esto antes con todos los candidatos ya que será el próximo gobierno el que deberá llevar adelante la campaña.
Una campaña cara
La carrera oficial por el cargo comenzará recién en 2026 y se extendería por un año o más.
En los círculos diplomáticos explican que se trata de un proceso altamente competitivo y que exigirá un despliegue intensivo y con una inversión significativa en recursos humanos, logística y de relaciones internacionales.
Las mismas fuentes enfatizan que si bien no hay un costo estimado, sin duda se trata de una «campaña cara» que debe financiar el Estado.
Sólo para empezar, el gobierno deberá organizar varias giras internacionales, comidas y recepciones con la mayoría de los países a los que se solicite apoyo, partiendo por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad: China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos.
Si alguno de esos países pone un veto a la candidatura, esta se cae.
Esto deberá replicarse con los otros miembros de la instancia y luego con la mayoría de los países que conforman la Asamblea General, lo que incluye enviados especiales cada vez que se exija ir a reforzar la candidatura chilena.
Esto ha levantado alertas en los comandos presidenciales, especialmente en los de José Antonio Kast y Evelyn Matthei, quienes se han manifestado en favor de reducir el gasto fiscal.
Costos políticos
Pero la eventual campaña de la ex Presidenta Bachelet no solo exigirá un desembolso económico durante todo 2026, sino que también esfuerzos y compromisos políticos que pueden tener consecuencias para el próximo gobierno al verse obligado a asumir posturas que podrían generar complicaciones internas.
Los más importantes son los que deba asumir Chile con los miembros del Consejo de Seguridad en un escenario internacional complejo, con varios conflictos abiertos.
Un ejemplo es el debate que ha generado este año la decisión adoptada por Francia de reconocer oficialmente al Estado de Palestina en una sesión de la Asamblea Genera, acto que fue respaldado por más de 140 países, incluidos Reino Unido, Canadá y Australia.
Aunque esta decisión fue vista como un avance hacia una solución del conflicto israelí-palestino, los países más pequeños aliados de Estados Unidos se vieron en una posición diplomática delicada.
Esto podría replicarse en temas respecto a China, poniendo en una situación compleja a nuestro país que depende de una buena relación con el país asiático y con Estados Unidos.

Encuentro descabellado, cdr , inmoral e inconsciente que después de entregar el desastre de país que entregarán, presenten una candidatura qué nada aporta a Chile y lo obligaría a gastar recursos en estupideces y gustitos politicos