A siete años del 18 de octubre de 2019, ya nadie usa el nombre de la Mesa de Unidad Social, la instancia conformada por organizaciones sindicales, estudiantiles y sociales, que entonces encabezaron las protestas contra el gobierno de Sebastián Piñera. Hace años dejó de funcionar como articulación, pero muchas de las organizaciones que la integraban siguen activas y llamando a movilizaciones. Ahora, con el Presidente José Antonio Kast en La Moneda, el principal punto de encuentro de los antiguos integrantes de la plataforma es el rechazo a los ajustes presentados en el proyecto de Presupuesto 2027. Y ayer, por primera vez se conmemoró la efeméride del estallido bajo un gobierno de derecha, tras el triunfo del Rechazo en el plebiscito constitucional de 2022.
Si bien desde la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y desde el Colegio de Profesores señalaron que no estaban convocando a movilizaciones ayer, otras instancias que conformaron la Mesa de Unidad Social o que estaban activas en 2019 sí hicieron llamados a la calle, como la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), aunque en su caso no en el centro de Santiago, sino en San Miguel.
La jornada estuvo marcada por incidentes en el centro de Santiago. Desde el mediodía, manifestantes se congregaron en Plaza Baquedano y avanzaron por la Alameda, pese a que la movilización no contaba con autorización de la Delegación Presidencial Metropolitana. Durante el recorrido se registraron enfrentamientos entre encapuchados y personal de Control de Orden Público (COP) de Carabineros, particularmente en el sector de Portugal con Alameda y en las inmediaciones del cerro Santa Lucía. Según informó la policía, un grupo de encapuchados lanzó bombas molotov, elementos contundentes y otros objetos incendiarios contra los funcionarios, mientras que Carabineros intervino con carros lanzaaguas y lanzagases para dispersar a los manifestantes.
Los disturbios también provocaron importantes alteraciones en el funcionamiento del transporte público. Metro de Santiago debió cerrar las estaciones Santa Lucía y Universidad Católica, además de restringir los accesos de Baquedano y Universidad de Chile, mientras se implementaron desvíos de tránsito en distintos puntos de la Alameda. Carabineros también informó de la intervención de un bus del sistema RED por parte de sujetos que se encontraban en la vía pública. Antes de las manifestaciones, el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, había advertido que la respuesta policial ante eventuales hechos de violencia sería «intensa dentro del marco legal».

Los convocantes
Para la jornada circularon distintas convocatorias. La Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) participó en la articulación inicial de Unidad Social, pero se desmarcó pronto por su acercamiento a la política institucional. Tras varios años de menor presencia pública, retomaron activamente las movilizaciones durante 2026.
Ayer habían convocado a una actividad “político-cultural” en una ubicación que iba a ser informada “por interno”. Prometían bandas estudiantiles, talleres y un conversatorio para “levantar nuevamente el movimiento estudiantil”.
Este año la organización que se dejó ver poco entre 2022 y 2025, durante el gobierno de Gabriel Boric, ha convocado o participado en al menos seis jornadas de movilización. El 26 de marzo convocaron a una marcha estudiantil contra Kast, organizada junto a la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), la Red de Solidaridad Estudiantil y FEUSACH; el 14 de mayo llamaron a una protesta nacional contra los recortes en educación y en rechazo al proyecto “Escuelas Protegidas”; el 1 de junio bajo la consigna “El pueblo pasa la cuenta”, ACES, Confech, la Coordinadora Feminista 8M, Modatima y otras agrupaciones convocaron a Plaza Baquedano para cuestionar la denominada “megarreforma” del Ejecutivo. La ACES llamó nuevamente a manifestarse en Plaza Baquedano, contra el proyecto de Reconstrucción Nacional, los recortes en educación y “Escuelas Protegidas” el 3 de junio. Tres meses después, volvieron a rechazar las medidas económicas del gobierno en una protesta convocada para el 3 de septiembre y el 1 de octubre se unieron a la manifestación convocada por la Confech. Tras esa jornada, la vocera de ACES, Darlyn Marilef, advirtió al Ejecutivo: “Presidente, piénselo dos veces antes de meterse con el movimiento estudiantil” y anticipó que continuarían con las movilizaciones.

De sus voceros de 2019, Víctor Chanfreau reapareció en abril de este año como parte de la delegación chilena de la Global Sumud Flotilla, que zarpó desde Barcelona rumbo a Gaza.
La convocatoria en El Siglo
El diario El Siglo –de propiedad del Partido Comunista– difundió un llamado a participar en “La Gran Marcha de Chile”, aunque ni la noticia, ni el flyer identificaban a los responsables de la actividad. El nombre de la manifestación evoca al de “La marcha más grande de Chile”, realizada el 25 de octubre de 2019. Aquella concentración reunió a cerca de 1,2 millones de personas en Santiago, según cifras de la Intendencia Metropolitana; tampoco tuvo convocantes claros, aunque sí contó con el respaldo de los adherentes a la Mesa de Unidad Social.

Por su parte, organizaciones como la Central Clasista de Trabajadoras y Trabajadores, la Asamblea Popular Antifascista, la Plataforma Anticapitalista y Vereda Sur convocaron a manifestarse desde Alameda con Ahumada.

En la convocatoria a esta protesta, difundida en el portal Código Rojo, se leía: “¡Los que estamos aquí no renegamos del 18 de octubre y no nos insultan cuando nos llaman octubristas!”.
Entre esos convocantes, solo la Central Clasista de Trabajadoras y Trabajadores estaba activa en octubre de 2019. La agrupación realizó su primera asamblea nacional en marzo de ese año. Para octubre eran parte de quienes llamaban a movilizarse, respaldaron el paro de los trabajadores y tenían distintas demandas que iban desde el fin de las AFP hasta la autodeterminación del pueblo mapuche.
El 25 de octubre de 2019 publicaron un comunicado en el que se definían: “Hemos dicho con claridad que la Central Clasista no se gesta en oposición a la CUT y las demás centrales, sino más bien expresa con claridad la existencia de dos tipos de sindicalismo, dos caminos organizativos: uno de conciliación de clases, clientelar, burocrático y que instala demandas y reivindicaciones cosméticas, otro, clasista, que asume que la historia la rige la lucha de clases y asume el deber de ponerse de la vereda y la defensa de los intereses de la clase trabajadora, que hace carne la solidaridad de clase y la participación de las bases”. Para ese momento ya se habían declarado en contra de sumarse a la Mesa de Unidad Social, que tenía a la CUT entre sus integrantes.
La agrupación ha estado movilizada durante todo el mes de octubre de 2026: adhirieron a la marcha convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) realizada el 1 de octubre. Y sobre los hechos violentos que hubo ese día publicaron: “Denunciamos el clima artificial de conflicto montado de manera premeditada por estudiantes burgueses acomodados de la Pontificia Universidad Católica. Sabedores de la masividad de la concentración, se instalaron con lienzos provocadores con la explícita intención de generar un incidente que pudiera ser explotado por los medios de comunicación propagandistas para victimizarse. No aceptamos este tipo de maniobras calculadas que buscan desviar la atención de los verdaderos problemas y demandas del pueblo”. Y también participaron de la marcha que hubo en el centro de Santiago a propósito del 12 de octubre.
Entre los otros firmantes de esa convocatoria figuraban, Vereda Sur que se define en su Instagram como un “medio de difusión y comunicación popular”, de Pudahuel Sur. La cuenta en la red social fue creada en noviembre de 2019 y según la información del perfil tuvo un nombre de usuario anterior; mientras que la cuenta de la Plataforma Anticapitalista y Popular se creó en febrero de 2025 y también registra un cambio en el usuario.
También estaba activa en 2019 la cuenta de Colectivos Antifascistas, creada en Instagram en junio de ese año. Allí no solo estaban llamando a manifestarse ayer, sino que desde el viernes 16. De acuerdo con la misma cuenta de Instagram este año se pronunciaron especialmente fuerte en contra de la reunión del Foro Madrid, realizada en Santiago el 3 y 4 de septiembre; y junto a la Central Clasista convocaron a una protesta en Alameda con Paseo Ahumada durante la tarde del jueves 3 de septiembre en contra de la cumbre.

La Coordinación Clasista y Popular difundió una “Protesta popular” y no solo llamaron a “romper las parcelas y el inmovilismo” sino que convocan a una huelga general. “La clase trabajadora y el pueblo bien sabe que su camino no es elegir periódicamente quién administrará el viejo Estado capitalista. Necesita construir sus capacidades de organización, conciencia y dirección política revolucionaria a través de sindicatos, asambleas, organizaciones territoriales, de estudiantes, de mujeres, disidencias y demás expresiones de organización popular para luchar por el poder y la victoria”, publicaron el 16 de octubre.

El regreso de las barras
Otras de las organizaciones que estuvieron activas en 2019 y que volvieron a llamar a las calles ayer es la Garra Blanca, barra brava del Colo Colo. “Este 18 de octubre convocamos a todo el pueblo colocolino a ser parte de la marcha y salir a la calle a exigir lo que nos corresponde”, postearon en su Instagram.

En la página de Facebook Antifascistas de la Garra Blanca aún está visible una convocatoria hecha el 18 de octubre de 2019: “Colocolinxs, hoy a las 19:25 horas en metro Pedrero. Evasión y concentración, no más abusos #EvasionMasiva #EvadeNoPagues #EvadirNoPagarOtraFormaDeLuchar”.
Luego se supo que el entonces adolescente de 16 años, identificado con las iniciales B.E.S.M., quien fuera el primer aprehendido por los incendios dentro del Metro de Santiago, formaba parte de estos hinchas. El joven fue condenado el 20 de mayo del 2021 por el Séptimo Tribunal de Juicio Oral en Lo Penal de Santiago como autor del delito de incendio, a la pena de 2 años de internación en régimen cerrado, más 3 años y un día de régimen semicerrado con programa de reinserción social. La Corte Suprema ratificó su sentencia en noviembre de 2021.
Para 2019, 16 barras del fútbol emitieron comunicados o pronunciamientos con la amenaza de boicotear el reinicio del Campeonato Nacional que estaba previsto para el 15 de noviembre. “No dejaremos que ni un jugador toque la cancha”, advirtieron Los Panzers. Finalmente el torneo debió ser suspendido.
Qué fue de la Mesa de Unidad Social
Ninguna de estas convocatorias aparece encabezada por la antigua Mesa de Unidad Social, que en agosto de 2019 se constituyó con cerca de 50 organizaciones y llegó a reunir a 143 agrupaciones sociales, federaciones estudiantiles y sindicatos. La plataforma, impulsada inicialmente por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), se transformó en uno de los principales espacios de coordinación de las movilizaciones durante las semanas posteriores al 18 de octubre.
Sin embargo, la unidad duró poco. A comienzos de enero de 2020, la Coordinadora Feminista 8M anunció su salida, luego de acusar que se la excluía de las decisiones mientras se utilizaba su nombre ante la prensa. Un mes después, la CUT comenzó a distanciarse de la plataforma para concentrarse en la articulación con los partidos políticos de cara al llamado plebiscito de entrada, que se realizó en octubre de ese año. Las diferencias surgieron por declaraciones como las del dirigente de No+AFP, Luis Mesina, quien llamó a marcar «AC» en el plebiscito, mientras que la CUT llamó a votar por el “apruebo” y a marcar convención constitucional.
Así, las organizaciones de la Unidad Social siguieron caminos diferentes: algunas mantuvieron su presencia en las calles, otras ingresaron a la institucionalidad política y varias terminaron cuestionando al gobierno de Gabriel Boric, pese a que compartían parte de las demandas que este había defendido antes de llegar a La Moneda.
Los antiguos integrantes de Unidad Social vuelven a coincidir por el Presupuesto 2027
Cinco de los antiguos integrantes de la mesa coincidieron durante las últimas semanas: la CUT, la ANEF, Confusam, el Colegio de Profesores y la Confech.

El principal punto de encuentro ha sido la discusión del Presupuesto 2027. El 1 de octubre, la Confech convocó a una jornada nacional de movilización. La CUT publicó una convocatoria para acompañar a los estudiantes con puntos de encuentro a las 10:00 horas en su sede y a las 10:30 en el Metro Baquedano. Tras la marcha, la multisindical informó que se había reunido con la Confech y organizaciones secundarias para evaluar la jornada y anunció: “Seguiremos articulados y movilizados durante toda la discusión presupuestaria”.
La ANEF también adhirió a las protestas estudiantiles y difundió registros de sus dirigentes en distintas regiones del país. En sus publicaciones sostuvo que la unidad entre estudiantes y trabajadores era necesaria para defender los derechos sociales y cuestionó los posibles efectos de los ajustes presupuestarios sobre la gratuidad, las becas y los servicios públicos.
El Colegio de Profesores, por su parte, acordó sumarse a la movilización tras una reunión entre su presidente, Mario Aguilar, y las dirigentes estudiantiles Laura Mlynarz, presidenta de la FECh y vocera de la Confech, y Andrea Abarca, presidenta de la FEUSACH. La organización también cuestionó la actuación de Carabineros durante la manifestación.
La Confederación Nacional de Funcionarios y Funcionarias de la Salud Municipalizada de Chile (Confusam) también se sumó al llamado de la Confech. En una publicación del 1 de octubre, el gremio expresó su respaldo a los estudiantes y en otro posteo de ese día rechazó la “represión”.
Pero las coincidencias no terminaron allí. El 29 y 30 de septiembre, Confusam realizó un paro nacional de 48 horas por el financiamiento de la atención primaria. El gremio rechazó el incremento de $604 propuesto para el per cápita basal y exigió un aumento de al menos $1.000.
En 2019, el gremio anunció, nueve días antes del 18-O, un paro nacional para el 22 de octubre, en rechazo al presupuesto de salud del gobierno de Sebastián Piñera. La paralización comenzó en la fecha prevista y posteriormente se extendió de manera indefinida. Tanto en 2019 como ahora la Confusam es encabezada por la dirigente Gabriela Flores.
El pasado 30 de septiembre dirigentes de la CUT y la ANEF marcharon por la Alameda, junto a la senadora Fabiola Campillay, el excandidato presidencial Eduardo Artés y la concejala Alejandra Valle, en respaldo a la movilización de la Confusam.

Flores no es la única dirigente que sigue a la cabeza de una de estas organizaciones siete años después. José Pérez Debelli permanece como presidente de la ANEF y Mario Aguilar continúa al frente del Colegio de Profesores. Pérez Debelli fue reelegido en 2025 para un tercer período consecutivo, mientras que Aguilar, quien retomó la presidencia del magisterio en 2023, se prepara para las elecciones gremiales del próximo 18 de noviembre, en las que busca un nuevo período.
La CUT, en cambio, cambió de conducción. Bárbara Figueroa dejó su presidencia en 2021 y actualmente la organización está encabezada por el dirigente socialista José Manuel Díaz, elegido en 2025.
Hace un año, la ANEF y Confusam sí estuvieron entre los movimientos que llamaron a conmemorar el 18-O.
Los movimientos que rompieron con Boric
La Coordinadora Feminista 8M se distanció tempranamente de Unidad Social, aunque mantuvo su actividad independiente. Entre sus principales figuras de 2019 estuvo Alondra Carrillo, quien posteriormente llegó a la Convención Constitucional.
A la agrupación también se le ha visto más activa este 2026 que en los años previos. En marzo de este año convocaron a una huelga general feminista y a marchas en todo el país. En junio figuró entre las 26 organizaciones que llamaron a manifestarse en Plaza Baquedano contra la primera cuenta pública de José Antonio Kast, mientras que en julio organizaron un “pañuelazo nacional” contra el proyecto “Escucha su corazón”. Además, en septiembre se sumaron a la articulación del paro nacional estudiantil del 1 de octubre.
La Coordinadora Feminista 8M cuestionó al gobierno de Gabriel Boric, aunque desde su propia agenda. Su vocera, Fernanda Cavada, acusó que la administración utilizó el feminismo como parte de su identidad política sin concretar todas las transformaciones comprometidas.
Otras de las organizaciones que integraron Unidad Social también protagonizaron conflictos con el Ejecutivo de Gabriel Boric. La Confusam anunció paralizaciones en noviembre de 2022, marzo de 2023, abril de 2024 y en marzo y octubre de 2025. Las manifestaciones respondieron a reclamos por el financiamiento de la atención primaria, incumplimientos laborales y problemas de seguridad. “Nos sentimos decepcionados y traicionados por un Gobierno que en campaña nos prometió otra cosa”, declaró Gabriela Flores en noviembre de 2022.
Otro enfrentamiento significativo –por ser una de las principales reformas de Boric– provino de NO+AFP, movimiento encabezado por Luis Mesina y que fue uno de los pilares de Unidad Social en 2019.
Tras la aprobación de la reforma previsional en enero de 2025, Mesina acusó al Ejecutivo de incumplir la promesa de terminar con las AFP y de consolidar el sistema de capitalización individual. “Nos sentimos traicionados”, declaró a The Clinic el 15 de enero de 2025.
Posteriormente, la organización publicó una declaración titulada “Una Reforma que NO Reforma”, en la que cuestionó que las administradoras privadas siguieran participando en el sistema y que una parte importante de las nuevas cotizaciones quedara vinculada a las cuentas individuales. En marzo de 2025 organizaron la “Marcha de la Bronca NO+AFP”.
De las manifestaciones al Congreso, los partidos y el Estado
Una parte de los dirigentes que integraron Unidad Social dio el salto a la política institucional durante los años siguientes. Bárbara Figueroa, tras dejar la presidencia de la CUT, fue designada embajadora de Chile en Argentina por el gobierno de Boric en 2022. En septiembre de 2023 renunció al cargo diplomático para asumir como secretaria general del Partido Comunista, posición que conserva en 2026. Además, participó en el comando presidencial de Jeannette Jara durante la campaña de 2025.
Emilia Schneider, que en 2019 presidía la FECh y participaba en las vocerías de la Confech, fue elegida diputada en 2021 por el Distrito 10 y obtuvo la reelección en 2025, como candidata del Frente Amplio. Rodrigo Mundaca, fundador y exvocero de Modatima, dejó la conducción de su movimiento cuando en 2021 llegó al Gobierno Regional de Valparaíso y fue reelegido en 2024. Modatima, por su parte, continuó participando en movilizaciones por la defensa del agua y contra proyectos que, según la organización, amenazan los ecosistemas. Su actual vocera nacional es Manuela Royo, quien fue convencional por el distrito 23.
Uno de los casos más particulares es el de Doris González, conocida por su participación en el movimiento de pobladores Ukamau. En junio de 2019 la agrupación –liderada por González– se tomó las oficinas del Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) Metropolitano en Santiago. Tres años después, González ingresó al Ministerio de Vivienda durante el gobierno de Boric como secretaria ejecutiva de Condominios. Su trayectoria dio un giro cuando, tras la llegada de Kast a La Moneda, el ministro Iván Poduje decidió ratificarla en el cargo. La decisión provocó cuestionamientos dentro del Frente Amplio, partido de cuyo comité central formaba parte. Finalmente, el 11 de abril de 2026, González renunció a esa instancia partidaria en medio de las críticas por su permanencia en un gobierno de signo político distinto.
En mayo de 2026 Ukamau llamó a marchar desde el frontis de la CUT hasta el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), aunque reconoció que atravesaba una etapa de reorganización.
Distinto fue el caso de la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios (Cones), otra de las organizaciones estudiantiles presentes en 2019. Su principal vocera de entonces, Valentina Miranda, llegó posteriormente a la Convención Constitucional. Sin embargo, las cuentas públicas en redes sociales de la Cones revisadas para este reportaje no registran actividad reciente.




