Tras su paso este fin de semana por Perú, país que atraviesa una polémica elección presidencial que tuvo que alargarse un día más por problemas logísticos, el historiador Alejandro San Francisco relató en conversación con El Líbero sus impresiones de los comicios.
«En Perú, más importante que la primera vuelta, es la segunda y la tercera vuelta», dijo San Francisco, a apropósito de la jornada de votación que inició el domingo y que las autoridades electorales peruanas tuvieron que extender hasta ayer, debido a que hubo 13 locales de votación que no pudieron abrir porque no contaban con el material necesario.
El historiador y académico de la Universidad de Tarapacá explicó: «¿Cuál es la tercera vuelta? Es cuando ya elegido un Presidente de la República y empieza a gobernar, el Congreso lo depone«.
Hasta ayer al cierre de esta nota no había concluido el conteo de los votos. Con el escrutinio del 59% de las actas, Keiko Fujimori, del partido Fuerza Popular (que ya ha pasado al balotaje en tres elecciones previas consecutivas), iba a la delantera con 16,9 % de los sufragios. Le seguían Rafael López Aliaga (Renovación Popular) con 14 %, Jorge Nieto con 12,5%, Ricardo Belmont con 9,9% y Roberto Sánchez con 8,5%.
San Francisco advierte que la mixtura de presidencialismo con parlamentarismo podría llevar a Perú a una asamblea constituyente
Ahondando en la hipótesis de la «tercera vuelta», San Francisco advirtió que Perú no sólo tiene un problema político, sino también institucional, que podría quedar en evidencia independientemente de quien gane en el balotaje.
«No se puede tener esa mixtura de presidencialismo con parlamentarismo fáctico que tiene Perú. Esto lleva a personas decentes, que quieren a Perú, a decir: ‘oye, pero esto requiere un cambio constitucional, ¿por qué no lo hacen régimen parlamentario jurídicamente y no solo fácticamente? ¿Por qué no eliminan esta facultad que tiene el Congreso de ir cambiando presidentes?’. Bueno, si tú haces eso y se instala eso, que es lo que yo creo que habría que hacer, estás a un paso de que alguien diga: ‘oye, sí, estoy totalmente de acuerdo’. Y que ya alguien no tan bueno diga: ‘¿Por qué no hacemos una asamblea constituyente para resolver ese problema?'», explicó.
A juicio del historiador, basta que quien gane tenga un «relativo apoyo», «un cierto impacto en la población» para encontrar «el momentum» indicado para proponer una constituyente en ese país.
«Casi todo indica que Keiko va a pasar segura segunda vuelta y casi todo indica que va a perder la segunda vuelta»
Con respecto a la candidata que lleva la delantera, Keiko Fujimori, San Francisco fue contundente: «Es con distancia la candidata más popular de Perú y con distancia la candidata más odiada. Casi todo indica que Keiko va a pasar segura segunda vuelta y casi todo indica que va a perder la segunda vuelta. Eso es como el doble juego que tiene».
«Su partido es más personalista y todo su discurso apela a que el mejor gobierno que ha tenido Perú en los últimos 30 años es precisamente el de su padre (Alberto Fujimori), cuyo prestigio crece con los años», agregó.
«Hay una especie de encuesta a boca de urna que dice que pasaría Keiko y Roberto Sánchez»
San Francisco explicó que a pesar de que según el conteo que se tiene hasta ahora los candidatos que van punteando son Keiko y López, no sería este último quien pasaría al balotaje con la hija de Fujimori.
«Hay una especie de encuesta a boca de urna que acaba de salir hace poco, que dice que pasaría Roberto Sánchez a segunda vuelta con Keiko Fujimori, cosa que nadie tenía vaticinado porque el candidato izquierdista más potente era Belmont. Sánchez es un diputado que trabajó con Pedro Castillo y una de sus propuestas de campaña es indultarlo», indicó, al tiempo que aclaró que es abanderado de la «izquierda campesina».
¿Deseo de robar votos o mala organización?
Sobre las versiones por las cuales ocurrieron los hechos que llevaron a tener que exteder el periodo de votación por un día más, San Francisco expuso dos versiones.
«Una es que hubiera habido derechamente actos de corrupción, deseos de robar votos. La otra es simplemente mala organización porque se echan la culpa entre quienes llevaban los votos y la organización», sostuvo.
Para el historiador, «es una torpeza mayúscula en un país que ya lo ha pasado mal en los últimos 10 años con ocho gobernantes, donde lo más probable es que siga habiendo algún nivel de rotación y que no solamente tiene polarización política, sino que además había para esta elección más de 30 candidatos con igual cantidad de partidos».
En cuanto a la existencia de 35 aspirantes a la presidencia, San Francisco advirtió que en efecto «hay discrepancias ideológicas, pero también hay personalismo, populismo y proyectos personales».
