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Publicado el 07 de septiembre, 2018

Alcalde Alessandri y salida masiva de estudiantes de liceos emblemáticos: «Tiene que volver la calma para reencantar a los alumnos»

Autor:

Bastián Garcés

La máxima autoridad de la comuna de Santiago señala que los actuales reglamentos para enfrentar la violencia en los colegios están «completamente sobrepasados». Y espera que el Congreso apruebe el proyecto que le entrega más facultades a los directores. Plantea que es necesario «ejercer el principio de autoridad para que los alumnos puedan educarse».

Autor:

Bastián Garcés

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«La violencia en los colegios ha aumentado, sin duda, va en una escalada violentista». Así describe el alcalde de Santiago, Felipe Alessandri, cómo ha sido el año en los liceos emblemáticos. Destrozos, encapuchados rociando con bencina a profesores, bombas molotov en las salas de clases y amenazas entre los mismos alumnos, han marcado las últimas semanas de establecimientos como el Instituto Nacional, el Liceo de Aplicación y el Liceo 1 Javiera Carrera. En este último, como constató «El Líbero», ya se han retirado 221 alumnas debido a estas situaciones.

Fue en este escenario que el gobierno, a través de la ministra de Educación, Marcela Cubillos, presentó un proyecto de ley que busca aumentar las facultades de los directores de los recintos públicos para enfrentar la violencia. El alcalde de Santiago fue uno de los impulsores de la medida quien, en conversación con «El Líbero», señala que los reglamentos internos «estaban completamente sobrepasados».

-Debido a tomas y violencia, se han retirado más de 400 estudiantes de liceos de Santiago y, tal como publicó «El Líbero», más de 200 son niñas del Liceo 1. ¿Cómo le afecta al municipio la baja en la matrícula? ¿De qué manera se puede volver a hacer atractivos estos recintos?

-Es una baja importante en la subvención, tiene que volver la calma para reencantar a los alumnos e invitarlos a nuestros colegios. Tenemos profesores de lujo y capacidad ociosa en muchos de nuestros liceos.

-¿Se ha estimado cómo podría afectar en lo económico al municipio esta baja en la subvención?

-Sin duda que nos afecta. Recibí la Dirección de Educación Municipal (DEM) con un déficit 21 mil millones, fondos Mineduc no ejecutados y una sobredotación administrativa. Esperamos que las cosas comiencen a cambiar para recuperar la cuna de la Educación Pública.

La ministra, y su equipo, se dieron cuenta de que estos manuales, frente a los hechos de violencia, en la práctica no están impartiendo la justicia que queremos, y que no se está representando el principio de autoridad que tiene que haber en cualquier colegio»

-Usted fue uno de los impulsores del proyecto de ley que busca que los directores de establecimientos educacionales tengan mayores facultades para enfrentar los hechos de violencia al interior de los colegios…

-Tan pronto asumió la ministra Cubillos, la fuimos a ver y le contamos la situación de Santiago, que los manuales de convivencia (antiguos reglamentos internos de los colegios) estaban completamente sobrepasados, que el debido proceso no estaba siendo tal por la dilación en los mismos. La ministra, y su equipo, se dieron cuenta de que estos manuales, frente a los hechos de violencia, en la práctica no están impartiendo la justicia que queremos, y que no se está representando el principio de autoridad que tiene que haber en cualquier colegio.

Se busca que frente a un hecho grave, como podría ser una bomba molotov o una amenaza violenta, se expulse al alumno, se le notifice y se le separe de las clases».

-¿Cuándo el Ejecutivo lo ingresará al Congreso?

-Esperamos que se pueda ingresar al Congreso la próxima semana. Lo que busca es reponer la facultad de los directores de los establecimientos para que en hechos puntuales de violencia extrema, que van a estar tipificados en la ley, se pueda expulsar de forma inmediata a los alumnos, que el estudiante tenga plazos muchos más a acotados para responder a esa decisión, porque hoy son 45 días hábiles lo que es una dilación y mientras tanto el joven está en el aula. Se busca que frente a un hecho grave, como podría ser una bomba molotov o una amenaza violenta, se expulse al alumno, se le notifice y se le separe de las clases. El alumno tendrá cinco días corridos para hacer sus descargos y el director podrá evaluar los antecedentes, consultar al concejo de profesores para confirmar su decisión o darle alguna pena menor. Buscamos que el director nuevamente tenga esta facultad que las tienen en los colegios privados y en países como Inglaterra, Francia o Estados Unidos.

«La violencia en los colegios ha aumentado, sin duda, va en una escalada violentista»

-En comparación con años anteriores, ¿cómo ha sido el nivel de violencia en los colegios emblemáticos?

-La violencia en los colegios ha aumentado, sin duda, va en una escalada violentista. No se había visto rociar con bencina a un profesor. Nuestra directora de educación, que ya tiene un par de años en el municipio, terminó en la posta constatando lesiones. La inspectora general del Instituto Nacional varias veces ha sido enfrentada en forma violenta y ha visto su integridad física violentada. Las capuchas blancas famosas generan el caos y el terror, han violentado a alumnos, asistentes de la educación y profesores. Es por eso que no estamos dispuestos a tolerar este tipo de actos.

-Usted hace un par de meses instauró la política del «rompe, paga».

-Apenas asumí lancé el «rompe, paga», que tuvo un  apoyo transversal porque es de sentido común e hizo responsable a los padres, que parece que no estaban enterados de los que estaban haciendo sus hijos. Con esto se acabó el «paga Moya», en el que la municipalidad de Santiago terminaba asumiendo los costos. Tengo múltiples necesidades en la comuna para estar invirtiendo más plata en educación. Luego de aprobar la medida me quemaron el Liceo Amunátegui, y con mano firme lo cerré, dije: «alumnos, esto no es gratis, ustedes quemaron el colegio, avalaron esta toma que terminó con la sala de profesores y un pabellón quemado, se termina». Ahora esperamos que este proyecto tenga el mismo apoyo transversal que el «rompe, paga», porque es poner el sentido común por escrito.

Espero que prime el sentido común, que dejemos de lado las diferencias políticas, porque vimos que una diputada ya dijo que los directores pueden expulsar, pero yo le digo: muéstreme cuántas expulsiones han acaecido en los últimos cinco años frente a hechos tan violentos, son muy pocas».

-¿Qué espera de la tramitación en el Congreso?

-El gobierno me ha dado un respaldo absoluto frente a esto, son distintas iniciativas legales que hemos trabajado con ellos. Primero fue el «rompe y paga»; después, las conductas antisociales que lanzamos junto al Mandatario, y ahora este nuevo proyecto. Espero que la oposición reflexione sobre el tema, que se dé cuenta que finalmente tenemos que garantizar la continuidad del servicio educativo y tener herramientas, que frente a hechos puntuales podamos ejercer el principio de autoridad que tiene que estar presente, para que los alumnos puedan educarse. Espero que prime el sentido común, que dejemos de lado las diferencias políticas, porque vimos que una diputada ya dijo que los directores pueden expulsar, pero yo le digo: muéstreme cuántas expulsiones han acaecido en los últimos cinco años frente a hechos tan violentos, son muy pocas porque la Superintendencia  o la Corte obligaba a restituir al alumno. Por lo que primaba la sensación de impunidad.

«Los vecinos también están viendo alterada su normal convivencia en la ciudad de Santiago y eso no lo podemos normalizar»

-¿Cómo ha sido la reacción en los colegios?

-Los profesores están bastante contentos. Ya ser profesor en Chile es muy duro, hay sueldos bajos y jornadas extensas, pero más encima tener que lidiar con esto todos los días. Los directores del Instituto Nacional, Fernando Soto, y del Liceo de Aplicación, Humberto Garrido, ambos ex alumnos de esos colegios, se manifestaron de acuerdo porque saben que dados los últimos acontecimientos, no hay otra opción. Estos grupos ya no están permitiendo asegurar las clases y frente a eso necesitamos medidas más efectivas.

-¿Qué opinan los alumnos?

-La inmensa mayoría si quiere clases y ellos respaldan la iniciativa. Ciertamente hay otros que dicen que no, que esto ya está en la ley, pero los manuales de convivencia se han visto superados. Frente a eso podemos sentarnos a la mesa y hacerles ver que queremos que tengan clases de forma normal, que las puertas de la municipalidad están abiertas para discutir temas de infraestructura, de profesores, de educación sexual, de transformarse en colegios mixtos, pero esta violencia extrema no la podemos tolerar. Los vecinos que están cerca de estos colegios ya están agotados porque dicen que no es normal tener un piquete de fuerzas especiales en Cumming, al frente del Liceo de Aplicación, de forma permanente y que cuando hacen el corta calles, Carabineros tiene que reaccionar con el carro lanza aguas y tirando bombas lacrimógenas, lo mismo ocurre con los vecinos del colegio Darío Salas. Los vecinos también están viendo alterada su normal convivencia en la ciudad de Santiago y eso no lo podemos normalizar. Yo estoy acá también por los vecinos.

Los directores del Instituto Nacional, Fernando Soto, y del Liceo de Aplicación, Humberto Garrido, ambos ex alumnos de esos colegios, se manifestaron de acuerdo porque saben que dado los últimos acontecimientos, no hay otra opción».

-¿Qué otras medidas están tomando el municipio? La directora de la DEM mencionaba que habría un grupo especial resguardando el ingreso a los colegios.

-Eso, sobre todo, lo pidieron los profesores. Como son colegios públicos el ingreso en horarios de mañana, tarde y verpertino es libre, entra cualquiera. Finalmente, muchos se quedaban, apoderados o adultos. Hoy día, ciertamente los alumnos van a poder entrar libremente, los profesores, los asistentes de la educación, pero va a haber un control más exhaustivo de los adultos que entran y que, cuando inicie el horario de clases, van a ser invitados a retirarse de los establecimientos porque no tienen nada que hacer ahí.

– ¿Va a estar a cargo de Carabineros?

-No, no me gusta normalizar que haya Carabineros al interior de los colegios, no podemos llegar a eso. Pueden ser inspectores del mismo colegio, profesores. Vamos a trabajar con las comunidades escolares.

-Hace un par de año el gobierno implementó en los colegios la figura del encargado de convivencia, ¿cómo ha funcionado la medida?

-Eso ha funcionado, pero para casos de convivencia regidos por el manual, como podría ser un entrevero entre un profesor y un alumno, o entre miembros de la comunidad. Pero no para efectos de violencia como los que hemos vistos, en los que hay estudiantes cargando bombas molotov, o encapuchados que amenazan con un gollete a una profesor, para estos casos los encargados de convivencia tampoco tienen las facultades, ni tampoco tienen por qué arriesgar su integridad física. En el caso de enfrentar a un alumno encapuchado que está sumamente exaltado, que carga una bomba molotov en la mano, le hemos solicitado al encargado de convivencia que se reste, porque si lo hace tendríamos que lamentar incluso la muerte.

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