Tras la publicación de la denuncia, la empresa de la nuera de la Presidenta le condicionó el pago al demandante a que no diera más entrevistas ni entregara documentos a la prensa. Acuerdo se cayó el martes pasado.
Publicado el 23.02.2015
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En el conocido restaurante Los Ganaderos, a la salida de Talca en la Ruta 5 sur, a las 14 horas del pasado domingo 8 –tres días después de la denuncia de Qué Pasa- llegaron los abogados de Caval en uno de los famosos Lexus de la empresa para negociar con Sergio Bustos Baquedano el levantamiento de la demanda laboral por $200 millones, que éste había presentado el año pasado por el no pago de sueldos y de un premio por haber tramitado el polémico préstamo de $6.500 millones del Banco de Chile.

Según relata el propio Bustos a “El Líbero”, los abogados de Caval dijeron que tenían “amplias facultades para arreglar de inmediato el problema” en representación de Natalia Compagnon, la cónyuge de Sebastián Dávalos Bachelet. Le ofrecieron $50 millones y que al día siguiente podían firmar un acuerdo extrajudicial en una notaría de Chillán. Sin embargo, la suma no fue aceptada por la contraparte y luego la subieron a $135 millones, pero Bustos pidió hasta el miércoles 11 para contestar.

Sergio Bustos BaquedanoEse día se acordó un  pago  definitivo de $160 millones para dar por cerrada la demanda laboral, pero firmando un contrato de confidencialidad en que Caval obligaba a Bustos a no referirse más al tema públicamente, no dar ninguna entrevista y tampoco entregar a los medios de comunicación alguno de los centenares de  documentos  y correos que tiene de su relación con la empresa, según el relato del denunciante. Asimismo, le exigían enviar un correo a la revista Qué Pasa para solicitar la no publicación de ningún documento que tuvieran en su poder y la destrucción de los mismos.

Se redactó la escritura en esos términos y quedaron de firmarla el jueves 12 en una notaría de la calle Huérfanos en Santiago, pero Caval la pospuso para el viernes –mismo día que renunció Dávalos en La Moneda- y luego para el lunes 15 a las 11 horas, pero los representantes de la empresa no pudieron llegar porque estaban en Rancangua inscribiendo en el Conservador de Bienes Raíces los tres predios de Machalí que vendieron al empresario Hugo Silva en $9.500 millones.

Bustos denuncia haber sido “amordazado” por la empresa de la nuera de la Presidenta

El martes 16 llegaron los abogados de la empresa Grace Álvarez  y Antonio Garafulic a las 9.30 horas con el borrador del acuerdo y le ofrecieron a Sergio Bustos $11 millones pagados con un cheque de Garafulic, y los restantes $149 millones –de un total de $160 millones-, se lo cancelarían en 60 días, pero sin indicar la forma de pago, y con la condición expresa de que si salía algo en la prensa sobre Caval que fuera sospechoso de haberlo filtrado Bustos no se le pagaría lo adeudado, sería multado con 5 mil UF y debería retirar la demanda en ese acto.

Como esas condiciones fueron rechazadas por Bustos, quedaron de cambiarlas y juntarse al siguiente día, martes 17 de febrero, a las 10.30 horas y con un cheque de $149 millones a nombre de Mauricio Valero, el socio y gerente general de Caval Ltda, quien quedaba de codeudor solidario.

Sin embargo, tras una larga espera, llamó la abogada Grace Álvarez para informarle a Bustos que el acuerdo se caía y que no habría más propuestas.

“De allí que me extraña mucho las declaraciones de Grace Álvarez a El Mercurio del domingo que sabiendo todo lo que se había conversado y lo del trato por $160 millones para dar término al juicio y mis declaraciones a los diferentes medios de comunicación, ignora la relación laboral pero sí ofrecen arreglo para dar término al juicio”, señala Bustos.

El demandante agrega que “nuevamente me siento engañado por los representantes de Caval, debido a que para ganar tiempo de realizar las inscripciones en Machalí y buscar cómo salir mejor parado de la situación creada por ellos mismos, me acallan y amordazaron desde el 8 y 19 de febrero”.

Ante la negativa de llegar a un acuerdo en la demanda laboral, este miércoles las partes deberán enfrentar la audiencia en el Primer Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago.