guerra
Credit: @embpalestinacl

Para evitar confusiones y por fidelidad a la verdad histórica debo aclarar algunas aseveraciones de mi apreciado amigo y colega José Rodríguez Elizondo.

Facultades presidenciales. Es necesario recordar que la conducción de las relaciones internacionales de Chile corresponde por mandato constitucional al Presidente de la República y su ejecución, a nuestro Canciller. Se trata de potestades presidenciales privativas inherentes a su alta magistratura y que le son exclusivas y excluyentes. Por ello resultan incomprensibles las críticas que se han formulado que pretenderían una conducción compartida de las relaciones internacionales con órganos asesores, cuyas opiniones no son vinculantes y carecen de fuerza obligatoria.  

Ejes conductores de la política exterior de Chile. Las decisiones adoptadas por el Mandatario respecto a Palestina ocupada y a la Franja de Gaza, se ajustan íntegramente al cumplimiento de los ejes conductores de la política exterior de Chile, como Política de Estado, relativos a la defensa y protección de los Derechos Humanos, como valor con vigencia universal en toda circunstancia, tiempo y lugar y la adhesión al Derecho Internacional, el Derecho Internacional Humanitario, que incluyen las Convenciones de Ginebra de 1949 que fueron «adicionadas con una disposición relativa a los conflictos armados por los protocolos adicionales de 1977, en que los pueblos luchan contra la dominación colonial, la ocupación extranjera y contra los regímenes racistas, con lo cual a los movimientos de liberación nacional, pasó a reconocérseles un estatus especial, propio de un sujeto de Derecho Internacional» (Edmundo Vargas Carreño, Derecho Internacional Público. Páginas 565-566. Editorial El Jurista), situaciones aplicables al legítimo derecho a resistir que ejerce el pueblo palestino sometido a la ocupación militar extranjera. Por su parte, la Cuarta Convención de Ginebra se refiere a los conflictos armados y obliga a las partes beligerantes a proteger y respetar la vida de  los civiles.

La posición presidencial de Estado. Ello implica que no se trata de una agenda internacional personal del Presidente de la República, ni menos puede afirmarse que habría desafección con el Estado de Israel y su pueblo. Por ello carece de todo fundamento serio y plausible afirmar que el gobierno estaría «alineado con la causa islámica de Hamas». Por el contrario, todas las declaraciones públicas del Presidente Boric, incluidas sus dos intervenciones en la Asamblea General de Naciones Unidas se refirió nominativamente a Palestina ocupada. Debe recordarse que en la Declaración de Independencia de Palestina de 1988, se establece que la naturaleza jurídica y política  del Estado Palestino será laico y  democrático.

Legitimidad de la crítica política al actual gobierno israelí de ultraderecha religiosa y nacionalista que mantiene al pueblo palestino bajo ocupación militar durante décadas, desde la guerra de agresión de 1967, incumpliendo hasta la fecha la resolución 242 del CS de ONU que “exigió el retiro israelí de los territorios palestinos ocupados, declarando la inadmisibilidad de la adquisición de territorios ajenos por la fuerza militar”. Ello impide a Palestina ejercer su derecho a la autodeterminación y a establecer su Estado independiente en su tierra ancestral, conforme a la Resolución 181 de 29 de noviembre de 1947 de la Asamblea General de Naciones Unidas. Tampoco ha cumplido con la Resolución 194 de 1948 que establece el derecho al retorno de los 750.000 palestinos que fueron expulsados de sus hogares forzadamente entre 1947 y 1948 por las bandas terroristas sionistas como la Irgún, Stern, Pelmaj, Hagannah y otras con el  nacimiento del Estado de Israel y la  política colonial  de asentamientos que vulnera la Resolución 2334 del CS de ONU de 2016 que “declara su invalidez legal” conforme al Derecho Internacional. Los colonos judíos, hoy alcanzan a 720.000, despojan por la fuerza las propiedades palestinas en los territorios ocupados de Cisjordania y Jerusalén Oriental. Dichas críticas no apuntan al Estado y pueblo de Israel y a su reconocido derecho a existir.

La parodia de un proceso de paz y una negociación interminable. La Conferencia de Paz de Madrid de 1991 y los Acuerdos de Oslo de 1993, abrigaron la esperanza en los palestinos y en la comunidad internacional de lograr al fin un acuerdo para el establecimiento del Estado palestino independiente, que nunca logró su cristalización por la oposición de los grupos de ultraderecha religiosa que buscan apoderarse de toda Palestina y expulsar a sus habitantes nativos. El asesinato del Primer Ministro Yitzhak Rabin por un ultranacionalista religioso, coincide con la férrea oposición del PM Benjamín Netanyahu que ha declarado en sus campañas electorales “No habrá un Estado Palestino”, “los Acuerdos de Oslo están muertos” y “que los palestinos sólo tienen dos opciones: someterse a la ocupación israelí de sus territorios o la deportación, sin retorno”. Mientras “se negociaba un interminable proceso de paz” se incrementaba en forma acelerada y paralelamente la construcción de nuevos asentamientos con nuevas confiscaciones de propiedades en los territorios palestinos ocupados de Cisjordania y Jerusalén Oriental, política colonialista impropia en el siglo XXI, que fue calificado por Naciones Unidas “un grave obstáculo para la paz entre Palestina e Israel” y que alejaba el camino de obtener un acuerdo de paz justo y duradero con la visión de dos Estados soberanos: Palestina e Israel, que comparte Naciones Unidas, conviviendo en paz y seguridad, bajo fronteras seguras y reconocidas internacionalmente, previas a la guerra de 1967.

La represalia israelí al ataque terrorista de Hamas el 7 de octubre pasado, que condenamos, constituye un castigo colectivo en contra de la población civil palestina de 2.3 millones, resulta desproporcionada, sin distinción ni respeto por la vida de los civiles, obligando a su desplazamiento forzoso, con el bombardeo indiscriminado durante 100 días y la destrucción de Gaza con el exterminio de 24.000 civiles, 6.000 desaparecidos y 63.000 heridos, la mayoría niños y mujeres que interpelan la conciencia moral de la humanidad. Dichas acciones militares pueden constituir el delito de genocidio, crímenes de guerra y de lesa humanidad, conforme a los artículos 6, 7 y 8 del Estatuto de Roma que creó la Corte Penal Internacional. La propia declaración de Yoav Gallant, ministro de Defensa israelí en el canal France 24, importa una clara confesión de sus objetivos: “Hemos establecido un asedio total a Gaza. Hemos cortado la electricidad, alimentos, agua, gas y medicinas. Estamos luchando contra animales y actuamos en consecuencia”.

Congruente con los principios de la política exterior, el Presidente Gabriel Boric, ejerciendo su prerrogativa presidencial, ha resuelto la remisión de estos antecedentes al Fiscal de la Corte Penal Internacional para su investigación y sumarse a la demanda de Sudáfrica contra el Estado de Israel por el delito de genocidio conforme al Tratado de Prevención y Sanción del Genocidio de 1948.

Chile mantiene su neutralidad. Por un imperativo ético y convicción moral corresponde estar con las víctimas civiles inocentes y no junto al victimario que ha cometido delitos abominables, crueles, inhumanos y degradantes. Es el lado correcto de la historia. Los responsables de dichos crímenes son considerados “Enemigos de la Humanidad” (Hostes Humanis Generis).

*Nelson Hadad. Ex embajador de Chile en Jordania, Irak y Egipto. Profesor de Relaciones Internacionales. UCEN.

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2 Comments

  1. Un poco ley del embudo. Hace pocos años atrás, cuatro, cinco, sus amigos concertacionistas y de la izquierda chilena, que se habían quedado sin fiestas y whisky pagados con fondos fiscales, cuestionaron todos los días las políticas de relaciones exteriores del pdte vigente. O solo uds definen lo correcto e incorrecto en Relaciones exteriores????. Le recuerdo que en 1967 Isrrael hizo un ataque preventivo, se adelantó a que lo destruyeran atacandolo por todos los puntos cardinales. Tampoco dedica un par de líneas para condenar el cobarde y miserable ataque terrorista de Hamas contra población civil durmiendo, mujeres , niños y se llevaron gente secuestrada…

  2. Dime con quien andas: se ha sumado a la demanda de Sudáfrica y otros, entre ellos Bolivia (!). Es Hamas el que proclama el exterminio de los judíos, eso sí es genocidio, no nos equivoquemos. Otra cosa: cuando se tiene una responsabilidad debe ejercitarse con prudencia y no por inclinación personal que es conocida. Finalmente: si cesaran los ataques de Israel, ¿desistirá Hamas de los suyos?

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