Lago Peñuelas. FOTO: AGENCIAUNO

Chile se ha visto afectado por una megasequía sin precedentes desde hace más de una década.  Ello es en gran medida atribuible al cambio climático que afecta al planeta, lo que constituye un cambio estructural.  Distintos estudios mencionan a Chile como uno de los países más afectados por el cambio climático en el mundo. En este contexto, la publicitada frase “no es sequía, es saqueo”, está bastante alejada de la crisis hídrica del país.

La sequía es producto de un déficit de precipitaciones de entre un 20% y 40%, lo cual conlleva a un descenso en tanto la acumulación de nieve como en el volumen del agua embalsada y de los niveles de las aguas subterráneas.

El alcance, duración e impacto de la sequía que sufre el país no tiene precedentes. Algunos especialistas indican que no se trata de una megasequía, sino que de una nueva realidad.

En el último informe hidrometeorológico de la Dirección General de Aguas (DGA) del Ministerio de Obras Públicas (MOP) del 2022, se indicaba que sólo 19 de las 81 estaciones pluviométricas consideradas en el reporte presentaban superávit respecto al promedio histórico 1991-2020, aunque el panorama es más complejo aún.

En junio del 2021, la DGA actualizó las Normales Climáticas. Estas corresponden a los promedios de 30 años de una serie de variables como la temperatura, la humedad, el viento y las precipitaciones. Estos indicadores permiten saber cómo actúa el clima en un determinado sector.  La Organización Meteorológica Mundial (OMM) recomienda que se renueven cada diez años.

El escenario de sequía es más complicado. En el documento “Nuevas Normales Climáticas 1991-2020” (junio de 2021) de DGA se confirma una baja generalizada en las Normales Climáticas 1991-2020 respecto a las del período 1981-2010, tanto para las precipitaciones como en los caudales en la mayor parte de Chile. 

Si se comparan las Normales de Lluvia actuales (1991-2020) con las del período anterior (1981-2010), se advierte un descenso en gran parte del país, especialmente entre las regiones de Valparaíso y Ñuble que registran una baja del 12%.

A las precipitaciones hay que añadir la acumulación nival y los caudales de los ríos. En el informe de junio de 2021 se indica que los mayores descensos se registran entre la cuenca del Copiapó en Atacama hasta el Mataquito en O´Higgins, con variaciones desde el 35% en el caso del río Ligua en la Región de Valparaíso hasta el 12% del Copiapó en la Región de Atacama. En menor grado, se repite la tendencia entre las cuencas del Maule y Aysén con cambios del 14% al 2%.

La megasequía, al parecer, llegó para quedarse. Los análisis indican que Chile será uno de los países que más bajará su disponibilidad de recursos hídricos por un aumento de las temperaturas, con alzas de hasta 2°C en el norte y más moderadas en las zonas costeras y en el sur.

Además, para los años 2030-2060 se proyectan menos precipitaciones entre las regiones de Coquimbo y El Maule (6% a 10%). El déficit en el área central equivale a bajas entre 50 y 200 mm en la precipitación media anual. Los modelos de cambio climático muestran, además, que la escorrentía disminuirá en todo este sector (DGA, 2017).

La cantidad de datos que se pueden recopilar no dejan lugar a dudas, ¡No es saqueo, es sequía!

*Carlos Rubilar Camurri es ex asesor de la Dirección General de Aguas (DGA) y del Ministerio de Obras Públicas (MOP).

Consultor en Asuntos Hídricos y Sostenibilidad

Deja un comentario

Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.