Este sábado 26, a las 20:00 horas, la selección chilena salta a la cancha en Toronto para enfrentar a Canadá, ubicada en el puesto 30 del ranking FIFA, mientras que Chile ocupa el lugar 49. El martes 29, en San Luis (Misuri), su rival será Estados Unidos (16º); y finalmente, el 6 de octubre en Los Ángeles, chocará con México, estacionado en el casillero 10. Como se ve, los tres contendientes están mejor posicionados que la Roja.

El técnico interino (permanente) de la Selección, Nicolás Córdova, lleva un año y dos meses en el cargo, en los que ha dirigido nueve partidos: triunfos sobre Perú (en dos ocasiones), Cabo Verde, Rusia y Congo; un empate con Uruguay (eliminatorias Mundial 2026) y derrotas ante Brasil (eliminatorias Mundial 2026), Portugal y Nueva Zelanda. Doy toda esta vuelta para situarnos en qué pie estamos de cara a los desafíos de esta fecha FIFA.

Canadá, Estados Unidos y México serán exigentes examinadores: vienen de competir en la Copa del Mundo y atraviesan un «periodo de gracia especial» impulsado por el vuelo mundialista y su condición de anfitriones del torneo. Además, lograron un hito histórico para la región al clasificar simultáneamente a los octavos de final de la cita planetaria.

La nómina adiestrada por Córdova representa una renovación total, en la que se prescindió de la «Generación Dorada» para dar paso a futbolistas consolidados en el extranjero, figuras emergentes del medio local y proyectos de doble nacionalidad. Estarán los conocidos Brayan Cortés, Darío Osorio, Marcelino Núñez, Vicente Pizarro, Ben Brereton, Gabriel Suazo y Lucas Cepeda, entre otros.

El DT incluyó también a tres juveniles extranjeros de raíces nacionales para sumarlos a la dinámica del plantel absoluto: Zidane Yáñez (delantero, Huntsville de EE. UU.), Thomas Dean Coulombe (lateral, Espanyol de España) y Jetzen López (volante, SC Braga de Portugal). Un aporte relevante es el regreso del experimentado Gonzalo Jara: el bicampeón de América se incorporó al cuerpo técnico como ayudante invitado y asesor, acompañando a la delegación en su gira por Norteamérica para transmitir su recorrido tanto en los entrenamientos como en la banca.

Tras dejar atrás la etapa de la «Generación Dorada» -a la cual le debemos tanto y que tantas alegrías nos dio-, se inicia un proceso en el que cuerpo técnico y jugadores no tendrán la sombra de los consagrados. Estos tres amistosos mostrarán el esquema de juego, a cuántos futbolistas les pesa la camiseta y quiénes lideran el camarín. En Osorio, Loyola, Pizarro y Núñez, entre otros, están puestas las esperanzas. Chile tiene que estar en la Copa del Mundo 2030, que se jugará en seis países y tres continentes.

Nuestra selección muestra brotes verdes; esperamos más. ¿Esta vez será para ilusionarnos?

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