En esta oportunidad, no me referiré a la delincuencia, al narcotráfico, a la inmigración ilegal, al terrorismo o a la crisis económica que azota a Chile. Mi interés esta vez es informar a las autoridades lo que sucede en el Chile real y en distintos rincones del país, en otras materias en las que valdría la pena que los responsables hagan su trabajo.
Lo relatado a continuación es lo observado con mis propios ojos en las regiones de Valparaíso y Los Lagos, a donde me tuve que desplazar en las últimas dos semanas.
Valparaíso es un asco. El centro, sus calles principales, el aspecto de sus edificios patrimoniales, su comercio desenfrenado frente al Congreso Nacional, requieren urgentes medidas para mejorar la ciudad. Viña del Mar, que fuera la ciudad jardín, hoy presenta un centro vulgar, repleto de comercio ilegal, las calles principales con autos estacionados a ambos costados, lo que impide transitar con seguridad. La Avenida Perú, es un triste espectáculo de comercio encaramado en el malecón. El monumento al Capitán Alberto Larraguibel y su caballo Huaso, erigido en 2007 frente al ex Regimiento Coraceros, se observa descuidado, la pileta que lo rodea sin agua y sin información adecuada.
Entre Viña del Mar y Reñaca, varias casas abandonadas en el borde costero, hoyos en la calzada, una vereda angosta usada por peatones y ciclistas con evidente riesgo de accidentes y la baranda de concreto al llegar a Reñaca en franco deterioro. Frente a Las Salinas, todo tipo de comercio de “chucherías” y con puestos sin estética alguna. La locomoción del borde costero con pequeños buses antiguos, sin el nivel adecuado para una ciudad turística.
Al regresar a Santiago por Olmué, tacos y tráfico infinito, con poblaciones encaramadas en los cerros, de material ligero y sin planificación alguna. En el acceso al Patagual, quioscos tapan el monumento al prócer Bernardo O´higgins.
Los incendios en la zona continuarán. Limache, Quilpué y Olmué seguirán siendo afectados por terribles incendios, en donde no hay bomberos suficientes y los pirómanos nunca son detectados o encarcelados. El paso por la cuesta de la Dormida pierde el encanto de antes, pues parcelaciones y asentamientos de bajo nivel rodean la ruta. Al acercarse a Santiago se percibe temor de ser secuestrado, asaltado o asesinado.
El fin de semana siguiente me trasladé a la Región de Los Lagos. Puerto Varas pierde su atractivo a paso rápido. Hace unos 8 años escribí una columna llamada “Cuidemos Puerto Varas”. Me quedé corto.
Hoy se construyen varios edificios de 5 pisos en el borde de la ruta que va a Ensenada. Los tacos son feroces y no se avizoran soluciones viales efectivas. Las inmobiliarias hacen lo suyo. Compran un predio, lotean, algunas urbanizan y venden. Lo que suceda después no les interesa. La relación entre los loteos rurales, el precio de compra de un terreno más grande o predio agrícola, versus el precio de venta de 5.000 metros cuadrados es de 1 a 10 por parte baja.
En la Región de Los Lagos los loteos son centenares. Los hay legales e ilegales, con respeto por el entorno y sin él. Hay miles de sitios a la venta. ¿Quién se ocupa del abastecimiento del agua, de la basura, de la seguridad, de los efluentes, de las normas constructivas, de los posibles incendios?
Lo observado por mí el pasado fin de semana es aplicable a casi todo el territorio nacional. No hay normas racionales, no hay estado de derecho, no hay respeto, no hay planificación. Chile se está subdividiendo de manera irracional.
Sugiero recorrer el camino entre Puerto Varas y el aeropuerto por una ruta interior: Puerto Varas-Nueva Braunau, Frutillar-Tegualda y distintas rutas de la cordillera de la costa en las comunas de Fresia y Los Muermos. Todo se lotea. No creo que se deban prohibir las parcelaciones, pero si se deben normar en las zonas permitidas y requisitos. Hoy es la ley de la selva. Se parcelan bosques nativos y Conaf no interviene. Los accesos a muchos loteos son del terror por lo peligrosos.
En lo vial le informo a la autoridad competente que entre Río Frío y Puerto Varas, en el kilómetro 16, hay un profundo y peligroso desnivel desde hace 4 años. Avisé en el pasado dos veces a la autoridad regional y solo me contestaron que reforzarían los anuncios de que hay un desnivel, pero no me dicen que lo arreglarán.
La incompetencia de los funcionarios es inaceptable. En el ascenso al volcán Osorno, la ruta asfaltada angosta tiene dos desniveles graves, lo que podría provocar accidentes. En esa misma ruta hay varios miradores, los cuales tienen desniveles profundos para acceder a ellos. Además, son de ripio y no tienen basureros ni información. Sería lo lógico que se arregle eso ahora, antes de que llegue el turismo de verano.
En Playa Venado, a orillas del Llanquihue, los autos se estacionan sobre la ciclovía. Vi ciclistas sin poder pasar. Al recorrer la Región de Los Lagos, tanto en Llanquihue como en Chiloé, se observan muchas iglesias de tejuela de alerce abandonadas o en franco deterioro. ¿Porqué no se ocupa de ello el Ministerio de las Culturas? Se gastan miles de millones en el Museo de la Memoria, en los 50 años de la caída de Allende y en proyectos de nuevos memoriales. ¿Hasta cuándo seguir aguantado tanta torpeza?
La mayoría de las plazas de Chile están llenas de quioscos feos, que opacan los edificios del entorno. ¿Cuál es la necesidad de los alcaldes para entregar las plazas públicas al comercio? Los caminos rurales, que han sido asfaltados, normalmente no tienen berma, se han repletado de pequeños comercios cerca de la vía, los que no tienen estacionamiento posible. En España, y en Europa en general, no es como en Chile. Los pueblos son pueblos y el campo es campo. La población se concentra en los pueblos y no se puede lotear y construir en cualquier parte. Las cosas se hacen bien o no se hacen.
Nuestro país está convertido en un “rasquerío”, palabra derivada de rasca, aun no registrada en la RAE. Las autoridades de los ministerios respectivos, los legisladores, los gremios y cada chileno al que le interese su patria, tienen la palabra. No podemos seguir destruyendo nuestro lindo país. O nos ponemos serios o el verdadero desarrollo no llegará jamás a Chile.

Muy acertada visión de como está Concepción,que pensé era sólo ella …. Es urgente cambios en la autoridad, pero partiendo previamente en volver a respetarnos (somos personas) y saber vivir como sociedad civilizada …..