La cocina política es presentado por:
Publicado el 09 de mayo, 2019

La cocina política de Mecha Corta: Empanada napolitana para el Ministro del Trabajo

Autor:

Mecha Corta

Vaya que ha tenido que madrugar últimamente el ministro del Trabajo Nicolás Monckeberg. Todo por tratar de explicar y promover su reforma laboral, esa que propone que nos levantemos aún más temprano para aumentar las horas de trabajo diario y así afanar cuatro, en lugar de cinco días a la semana. Vamos a tener que marcar tarjeta cuando aún está oscuro, almorzar rapidito y distraernos poco si queremos descansar un día más.

Como el tiempo para alimentarse va a ser escaso, se me ocurrió un plato que se puede disfrutar al paso y que es típico del tradicional restorán del paseo Bandera, «El Rápido», famoso hace 80 años por sus empanadas fritas.

Autor:

Mecha Corta

Empanada frita Napolitana

(Para el ministro, trabajadores y empresarios)

1 kilo de harina con polvos de hornear

1 cucharadita de sal

1 taza de agua tibia

1 cucharada de manteca

2 tomates

10 láminas de queso mantecoso de campo

10 láminas de jamón de pierna cocido

Aceitunas negras

Orégano

¡Qué mal lo pasé la semana pasada! Entre la falta de lluvia y los cambios de temperatura, caí en cama con un fiebrón de esos que padecía cuando estaba en el colegio. Tan mal me sentía que me perdí la oportunidad de dedicarle unos wantanes rellenos con carne molida a los “niños” del Presidente. Tenía listas mis palabras para esos peinaditos retoños que participaron en la reunión con los chinos y que causó tanta polémica. Esa fue la hebra que agarró la oposición para darle duro al padre Mandatario. ¿No será mucho? Incluso los invitados a la gira presidencial se dieron un festín con el tema y el más glotón fue el presidente del Congreso, Jaime Quintana. Pensé que el hombre de la retroexcavadora había abandonado sus aspiraciones de maquinista, pero no, todavía lidera el grupo que no suelta el garrote. Tanto fue el revuelo que provocaron, que el Presidente tuvo que hacer declaraciones a su llegada a Palacio e incluso suspendió su gira a Europa… No tenía con quién dejar a los niños.

En calle Norte con 6 Poniente se echó al pollo el diputado Naranjo después de pegarle un leve tortazo a un furgón por detrás. Fue ahí, en esa esquina viñamarina, donde comenzaron los rumores de que el parlamentario se había pegado un “pencazo” antes de la embestida. Es más, según el chofer del abollado vehículo, el honorable tenía un evidente hálito alcohólico… De inmediato Naranjo salió a defenderse vociferando que “cuando uno es figura pública, se pueden inventar un sin número de situaciones”. Ok, puede ser lo de la figura pública, pero no sólo hay que ser, sino que también hay que parecer, sobre todo siendo una autoridad de su envergadura, diputado. Le aconsejo que sea más cuidadoso, evite levantar sospechas y que, para la próxima, deje el auto estacionado y se suba a una victoria en la plaza.

Qué grata sorpresa me dieron los economistas “estrella” de la ex Nueva Mayoría cuando leí la carta que escribieron al diario El Mercurio. En la misiva, firmada por José (Pepo) de Gregorio, Eduardo Engel, Andrea Repetto y el mediático ex ministro de Hacienda de la Señora, Rodrigo Valdés, le daba un irrestricto apoyo a la reforma laboral del gobierno del Presidente Piñera. Ahí destacaban que (textual) “se trata de una reforma donde todos pueden ganar, no es un juego de suma cero”. Bravo por actitudes como estas, donde se demuestra que no todo es política chica, sino que hay un bien mayor, un interés común por mejorar las condiciones de los trabajadores y del país. ¡Salud por eso!

Vaya que ha tenido que madrugar últimamente el ministro del Trabajo Nicolás Monckeberg. Todo por tratar de explicar y promover su reforma laboral, esa que propone que nos levantemos aún más temprano para aumentar las horas de trabajo diario y así afanar cuatro, en lugar de cinco días a la semana. Vamos a tener que marcar tarjeta cuando aún está oscuro, almorzar rapidito y distraernos poco si queremos descansar un día más.

Como el tiempo para alimentarse va a ser escaso, se me ocurrió un plato que se puede disfrutar al paso y que es típico del tradicional restorán del paseo Bandera, «El Rápido», famoso hace 80 años por sus empanadas fritas. Aquí va la receta de la clásica y deliciosa napolitana.

Vamos a la cocina ministro, invite a su equipo y pónganse las pilas para que las napolitanas tienten a trabajadores y empresarios y así le saquen el jugo a su reforma. Partan por juntar los ingredientes para la masa –la harina, la sal y la manteca– y poco a poco agreguen agua tibia hasta que se una todo. Luego amasen hasta lograr una mezcla homogénea y déjenla tapada con un paño por unos diez minutos antes de estirarla. Mientras tanto, que un grupo pique el jamón, el queso, los tomates y las aceitunas.

Con la masa ya reposada, hagan pequeñas bolitas y, con la ayuda de un uslero, estírenlas sobre una base plana espolvoreada con harina para que no se peguen en la superficie. Ministro, rellénelas con la mezcla previamente preparada y luego las sellas humedeciendo los bordes para que no se abran. Antes de freírlas en aceite caliente, le recomiendo hacerles una pequeña perforación con un palito de brocheta para que no se revienten.

Pasen a la mesa, invite a representantes de trabajadores y empresarios y disfruten de estas crujientes empanadas fritas napolitanas de “El Rápido” con una copa de vino tinto. No se precipiten, tómense su tiempo y gocen de este almuerzo sin prisa, (aún trabajamos cinco días a la semana). Aprovechen esta instancia para masticar la idea del ministro, ponerse de acuerdo y, sobre todo, para buscar la forma de mejorar las condiciones de trabajo de manera que seamos más productivos y felices.

También te puede interesar: