La cocina política es presentado por:
Publicado el 18 de octubre, 2018

La “cocina política” de Mecha Corta: El Arrollado del Quitapenas del Contralor Bermúdez

Autor:

Mecha Corta

Al Contralor General de la República parece que no le quedará otra que volver a compartir oficina con la subcontralora, Dorothy Pérez. Pensando en qué prepararle para digerir este trago amargo, se me ocurrió una receta del tradicional bar El Quitapenas, local de Recoleta al que muchos pasan después de despedir a un extinto o para sortear una pena de amor.
Autor:

Mecha Corta

Arrollado de Cerdo Cocido (receta del bar El Quitapenas)

(Para el Contralor Bermúdez y Mecha Corta)

800 gramos de carne de cerdo

1 trozo de cuero de chancho

1/3 de cucharada de comino molido

2 cucharadas de orégano

Salsa de ají

2 calugas de caldo de verduras

3 dientes de ajo

Sal y pimienta

Pita para amarrar

 

Derechito para la casa, sin despedirse ni ser escuchada se fue la ex ministra de Justicia de la Bachelet, Javiera Blanco. Después de “20 tormentosos meses” en el Consejo de Defensa del Estado, donde sus compañeros de aula la pescaban bien poco y su presidenta la consideraba “un elemento perturbador” (probablemente debido a sus pendientes con la justicia), la mujer decidió emprender el vuelo. ¿Qué te pasó, Javiera? Tu trayectoria es tan larga… Paz Ciudadana, subsecretaria de Carabineros, ministra en el segundo gobierno de la Michelle, primero en la cartera de Trabajo y Previsión Social, luego de Justicia y finalmente Derechos Humanos. Y para qué decir tu lucido rol en la campaña de la Señora. Lamentablemente el premio que recibiste luego de tan brillante historial no fue el más adecuado.

 

En otro asunto, me pareció desubicado, por decir lo menos, el papelón que se mandó Krassnoff junior. El fervoroso discurso del hijo del ex agente Miguel Krassnoff en favor de su padre, en un acto deportivo de la Escuela Militar, dejó la escoba. Fue tanta la embarrada, que volaron plumas, se llamó a retiro al director de la Escuela, Germán Villarroel, y detrasito lo escoltó el propio Miguel Krassnoff Bassa. Como era de esperar, comenzaron las peleas de lado y lado: el senador UDI Iván Moreira defendió a la Escuela Militar y, por la vereda del frente, la diputada PC Carmen Hertz exigió clases de DD.HH. en la formación militar. Yo, por mi parte, sólo debo afirmar que me irrita que estas arrancadas de tarro personales causen tanto daño. ¡Ni para consejo me da!

 

La que brilló fue nuestra primera dama. Y no sólo por acompañar y controlar al Presidente en su gira por Europa, sino que también por su impecable look. Tanto así, que la Vanity Fair española le dedicó un par de páginas donde destacó “su estilo clásico”. Fiel a sus gustos, el punto cúlmine lo marcó con la controvertida pintaza con la que se presentó ante el Papa Francisco. El riguroso velo negro, al más estilo Melanie e Ivanka Trump, causó polémica, aunque debemos admitir que estuvimos muy bien representados.

 

Y apenado debe estar mi personaje de la semana: Jorge Bermúdez. Al Contralor General de la República parece que no le quedará otra que volver a compartir oficina con la subcontralora, Dorothy Pérez. Para los que no saben, la Corte de Apelaciones de Santiago determinó “ilegal y arbitrario” su actuar al desvincularla de la Contraloría y le ordenó que la reintegrara a sus funciones.

 

Pensando en qué prepararle para digerir este trago amargo, se me ocurrió una receta del tradicional bar El Quitapenas, local de Recoleta al que muchos pasan después de despedir a un extinto o para sortear una pena de amor. Creo que el arrollado de cerdo con papas cocidas es el plato perfecto y, como soy un convencido de que cocinar es una gran terapia para relajarse, lo invito a preparar este arrollado en compañía de unas copas de tinto. Así, cuando vuelva la Dorothy a Teatinos 56, el golpe no sea tan duro.

 

Parta usted, contralor, corte la carne en tiras y póngalas en un recipiente. Agregue el comino, orégano, las calugas de verdura sin disolver, el ajo picado, la sal y la pimienta.

 

Por mi parte, me voy a dedicar a revolver la mezcla para que se impregne la carne. Usted no pierda el tiempo y abra una buena botellita vino tinto y sirva dos copas.

 

Ahora añada un poco de salsa de ají a la mezcla y vuelva a revolver. Mientras nos tomamos el vino, vamos a dejar reposar la mezcla en el refrigerador por una hora para que se impregne el sabor en la carne. Pasado el tiempo, ponga el cuero de chancho sobre una superficie lisa y agregue las tiras de carne ordenadamente y sin dejar espacio entre ellas. Usted es un hombre fuerte, así que con harta energía enrolle con el cuero la carne apretando bien. Yo le ayudo con la pita y entre los dos lo afirmamos con lazos para que la preparación quede firme.

 

A continuación lo más importante: en una olla ponga agua suficiente para cubrir el arrollado y cocínelo por dos horas. Mientras tanto, yo me encargo de las papas cocidas.

 

Cuando esté todo listo, sirva en un plato un generoso trozo de arrollado y acompáñelo con unas papas bien calientes. Mientras usted pasa las penas bocado a bocado, yo prometo mantenerle la copa llena y alentarlo con frases nuevas, como “después de una tormenta siempre viene la calma…”.

 

@politicaycocina

 

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