Bienvenida Mariana Mazzucato. No se puede decir otra cosa, después que ha tenido la gentileza de informarnos la verdad sobre el gobierno de Gabriel Boric y su coalición Apruebo Dignidad. Gracias a Mariana podemos saber, finalmente, que somos un experimento muy importante para matar al neoliberalismo y que muchos economistas en el mundo lo observan con atención.

Eso lo declaró textualmente en entrevista en El Mercurio publicada el jueves pasado, aunque 24 horas después trató de arreglar la crisis que generó, diciendo que el idioma la había complicado y había querido decir «experiencia». Pero hablar de experiencia implica haber hecho algo con anterioridad, del cual se ha aprendido, y como en Chile no hay experiencia en matar al neoliberalismo, lo de este gobierno sí es un experimento, por mucho que haya querido Mazzucato bajar el tono de las críticas. 

Dicho eso, bendiciones Mariana; nos ha iluminado. Por primera vez tenemos certeza de lo que está haciendo este gobierno; ni más ni menos que un experimento social. ¿Se acuerdan de esa promesa de Boric, “si Chile fue la cuna del neoliberalismo, también será su tumba”? Bueno, ahora sabemos que ya entonces tenían en mente el experimento. Y lo reitera esta señora, que es la referente más importante para Gabriel Boric y sus amigos, para el FA y por cierto debe serlo para el senador Latorre, que fuerte y claro dijo que no van a renunciar a la “superación”, i.e. matar, al neoliberalismo.

O sea, lo que ha quedado claro es que el gobierno, con el soporte ideológico de personas como Mazzucato, está experimentando con nosotros, como si fuéramos ratones de laboratorio. Y esto, a mi parecer, es doblemente inmoral y carente de toda ética. Es inmoral utilizar personas para experimentos sociales, manteniéndolas además en la ignorancia, y lo es doblemente, al esconderles dicho propósito, a fin de que al momento de votar, no lo supieran.

Tan contraria es al sistema capitalista que ha permitido el desarrollo que tuvo Chile los últimos treinta años, que para Mazzucato “el neoliberalismo no funciona para el crecimiento y de seguro, no funciona para enfrentar las desigualdades”. Bien sabemos que esa declaración hecha en El Mercurio es falaz y Chile es el mejor ejemplo de lo falso de su argumento.  

A raíz de esta verdad revelada por ella, las preguntas que debemos hacerle al gobierno requieren una urgente respuesta del Ejecutivo: ¿qué significa este experimento social? ¿qué pretenden hacer en el país que no nos han comunicado? ¿qué significa que lo que están haciendo es un “importante experimento para matar al neoliberalismo”? ¿cuál es el sistema que pretenden imponernos? ¿qué modelo económico intentan impulsar?

Y como si fuera poco, con su declaración Mazzucato nos creó una nueva incógnita, pues resulta que 24 horas antes de que se conociera su entrevista, en la cena de la Sofofa del miércoles pasado, el Presidente hizo un discurso que parecía el de un líder de derecha, sacando ocho veces aplausos de la concurrencia. Entonces, la duda que surge una vez más, es a quién creerle. Al Boric de la Sofofa o al discípulo de Mazzucato, quién vino a observar cómo él está conduciendo el experimento para matar al neoliberalismo. 

No somos ratones de laboratorio; somos ciudadanos honestos, que exigimos saber hacia dónde nos están conduciendo, cómo pretenden hacerlo y cuál es el resultado esperado de este experimento social en curso. 

*Jaime Jankelevich es bioquímico y consultor.

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