En su Cuenta Pública el Presidente de la República realizó un balance de los primeros meses de su gobierno y también mencionó las ambiciosas medidas que pretende implementar en los próximos 4 años, ordenando su exposición en 5 ejes temáticos.

En el primero de ellos se explayó en los Derechos Sociales, abordando diversas medidas, como por ejemplo, la reforma al sistema previsional, la creación de un Fondo Nacional de Salud, la implementación de un plan de la deuda educativa, la creación de un nuevo sistema de financiamiento de la educación superior y la condonación de la deuda histórica docente.

En el segundo, denominado Mejor Democracia, entre otras importantes iniciativas, hizo referencia a la creación del Servicio de Reinserción Juvenil y del Ministerio de Pueblos Indígenas.

Por otra parte, en Justicia y Seguridad destacó la creación del Ministerio de Seguridad Pública, Protección Civil y Convivencia Ciudadana, el fortalecimiento y modernización del sistema de inteligencia del Estado y la creación del Servicio Integral de Apoyo a Víctimas de Delitos.

En materias de Medio Ambiente, por otra parte, se puso el énfasis en la aprobación del Acuerdo de Escazú en el Congreso y una propuesta de acuerdo en la Cumbre de las Américas, junto a Canadá, para la creación de corredores marinos protegidos en todo el océano Pacífico.

Finalmente, en Crecimiento Inclusivo, se mencionó la importancia de la reforma tributaria, el envío del proyecto de ley de rentas regionales, la creación del Instituto Nacional de Asociatividad y Cooperativismo, una nueva ley de pesca y la creación de una Empresa Nacional del Litio, entre otras iniciativas.

Como se puede advertir, la gran cantidad de medidas relacionadas con derechos sociales y la creación de nueva institucionalidad pública, unida al complejo escenario que se avizora con los cambios constitucionales, si se llega a aprobar el borrador de la Nueva Constitución, implican un aumento del gasto público a niveles nunca vistos en la historia de nuestro país.

Si queremos que dichos cambios se hagan realidad y no se queden en meras aspiraciones o declaraciones de principios, urge que el gobierno refuerce el pilar de Crecimiento Inclusivo con medidas concretas y significativas que impulsen el crecimiento económico de nuestro país a niveles superlativos, quizá como nunca se ha hecho con anterioridad.

Las inversiones, para generar el crecimiento económico, los puestos de trabajo y los demás efectos virtuosos de una economía sana, requieren de un apoyo por parte del Estado. Para que dichos cambios puedan ser posibles, las señales que se den desde el sector público deben ser las correctas y, por sobre todo, contundentes, pues no todo se trata de distribución de riqueza, sino que parte importante de la solución pasa por hacer crecer la torta y, por eso mismo, si el gobierno quiere hacer tortillas debe estar dispuesto a quebrar algunos huevos.

*Iván Cheuquelaf es abogado.

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