Diversos sabotajes y atentados en predios forestales, a la vía pública y propiedad privada se registraron entre el lunes 19 y el domingo 25 de diciembre en la Macrozona Sur de nuestro país.

Reivindicando su acción violenta mediante redes sociales, la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) inició la semana con lo que ellos mismos denominaron un “doble sabotaje a Mininco”. La forestal fue víctima de dos atentados: un incendio de 2 maquinarias en la comuna de Carahue y la destrucción de una torre de vigilancia en un predio de la comuna de Galvarino.

El martes 20 en la comuna de Angol se registró otro hecho violento, el cual no tuvo reivindicación por parte de alguna orgánica violentista, pero sí una pancarta alusiva a la «causa mapuche». Se trató del incendio de una retroexcavadora que se encontraba en el sector de Lolenco de dicha comuna, sin su operador al momento del ataque.

El hecho de mayor connotación de la semana se desarrolló el miércoles 21. Fue la detención de una banda dedicada al robo de madera encabezada por el vocero de la comunidad Temucuicui, Mijael Carvones, quien con otros 3 imputados fueron formalizados además por delitos tributarios relacionados a sus actividades ilícitas de comercialización forestal.

Este hecho desencadenó que el día 22 de diciembre, desconocidos destruyeran 3 maquinarias forestales en una faena forestal de la comuna de Teodoro Schmidt. A ese hecho se sumó el amedrentamiento a la familia Baier en la comuna de Ercilla. Desconocidos atacaron a balazos su propiedad y dejaron un panfleto exigiendo la libertad de Carvones y otro comunero mapuche, además de la salida de las empresas forestales de la zona.

El último hecho de violencia registrado fue el día 23 de diciembre. Se trató de la quema de una camioneta en el sector cruce Relún de la comuna de Lumaco, la cual pertenecía a guardias forestales que trabajan en faenas emplazadas en dicho sector. Esta acción violenta la reivindicó la WAM a través de redes sociales, quienes aludieron a la conmemoración de la muerte del comunero Matías Catrileo.

Deja un comentario

Cancelar la respuesta