Hace 11 días hizo noticia al anunciar que renunciaría a su cargo de agregada cultural en Estados Unidos para sumarse “al llamado de la Presidenta de la República a impulsar la participación de los chilenos en el proceso constituyente que dotará a Chile de una nueva Constitución». Y hoy, Javiera Parada aparece nuevamente en los diarios con un tema que tiene dividido al mundo diplomático.
Según publica hoy Reportajes de El Mercurio (ver nota aquí), la militante de Revolución Democrática habría “solicitado hace una semana, a la Dirección General Administrativa de la Cancillería su ‘bono de instalación’, un monto por «cambio de residencia» al que tienen acceso los diplomáticos que regresan a su país tras el término de su misión, y que corresponde a una cantidad que va entre 250 y 300 UTM, más de 11 millones de pesos”.
De acuerdo al mismo diario, “la solicitud abrió una discusión en el mundo diplomático. Mientras algunos embajadores de carrera consideran que el pago se ajusta a las reglas del servicio en el exterior, otros citan el artículo 39 del estatuto administrativo del Ministerio, que dice que «no tendrán derecho a esta asignación los funcionarios que soliciten su adscripción al país por motivos particulares», por lo que, según ellos, el pago no correspondería, al tratarse de una renuncia”.
