El exministro de Hacienda, Ignacio Briones, aseguró que la situación fiscal de Chile es compleja desde hace más de una década. “Tenemos un desajuste fiscal estructural hace muchos años”, sostuvo. En conversación con Libre Mercado, el espacio económico de El Líbero, comparó el problema con “el cuento de la rana en la olla”, que «parte fría, se empieza a entibiar y no te das cuenta cuando te quemas”.
El exministro se refirió al desencuentro entre el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) y el actual titular de Hacienda, Mario Marcel, luego del informe que presentó el Consejo que alertaba sobre un «estrés fiscal permanente» y cuestionaba la sostenibilidad de las cuentas fiscales del país. En respuesta, el titular de Hacienda envió un oficio al Congreso calificando el informe como «inusualmente severo» y «poco responsable», y, además, señaló que el CFA había excedido sus atribuciones al sugerir la suspensión de un nuevo decreto de política fiscal.
En esa línea, Briones sostuvo que «el informe del Consejo Fiscal es una saga de lo que ha dicho hace mucho tiempo. Tratemos de sacar un momento esto de la trinchera política y digamos lo primero, que es que tenemos un desajuste fiscal estructural hace muchos años. Estamos gastando estructuralmente más de los ingresos que tenemos. Y el correlato de eso es un aumento en la deuda».
Y agregó que “el día que el presidente del CFA sea ‘amigui’ del ministro de Hacienda, tenemos un problema”. Para el ex secretario de Estado, el Consejo cumple un rol clave de advertencia, independiente del gobierno de turno, y enfatizó que «el rol de esta institución es soplarle la nuca al ministro de Hacienda de turno, quienquiera sea, advertir de los riesgos y qué cosas no están de acuerdo. A mí me parece que lo que ha hecho está bien, y ojalá lo haga con cualquier ministro de Hacienda”.
Programa económico de Matthei
Este lunes, la candidata presidencial de Chile Vamos, Evelyn Matthei, dio a conocer su equipo programático económico conformado por 40 economistas, entre ellos, Ignacio Briones. En la cita anunciaron un recorte de US$6 mil millones de gasto fiscal en cuatro años. “Ese es como un desde”, afirmó Briones, quien advirtió que el déficit estructural podría exigir recortes por hasta US$8 mil millones. El ex ministro detalló que este esfuerzo se basará en múltiples medidas pequeñas, como el control de gastos en viáticos y grados, reducción del empleo público por la vía de no contratar más personas, y la eliminación de programas estatales mal evaluados. “Hay un deber ético de gastar bien”, subrayó, recordando que “el Estado funciona con la plata de los chilenos, no fabrica plata”.
Otro eje del programa es la implementación de un presupuesto base cero ajustado: «La lógica de gobernar es priorizar. Las prioridades no pueden ser estáticas. En cualquier hogar sabemos que el contexto cambia, hay un hijo que entra a la universidad, una enfermedad o vacaciones. Uno adecua sus ingresos y sus gastos a la realidad que tiene. El Estado no puede ser distinto». No obstante, reconoció que el margen real para ajustar el presupuesto es limitado, ya que “entre el 80 y el 90% del gasto está fijo por ley”. Aun así, estimó que existe un espacio de unos 10.000 millones de dólares para redireccionar con criterio, afirmando que “el presupuesto base cero obliga a relevar los proyectos prioritarios”.
Respecto a los impuestos, el equipo económico propone reducir la tasa de impuesto corporativo del 27% al 23%, lo que costaría entre 0,4 y 0,6 puntos del PIB. “Cada punto de rebaja de impuesto corporativo son aproximadamente 0,15 puntos del PIB, unos 500 millones de dólares cada punto. Por eso, bajar de 27 a 23%, estos cuatro puntos, están entre 0,4 y 0,6 del PIB”. Agregó que “la candidata Matthei también lo ha dicho: hay que tratar a los chilenos como adultos y no venderles pomadas”. A su juicio, la responsabilidad fiscal no es una ideología, sino un deber: «La responsabilidad fiscal no es ni de izquierda o derecha, tiene que ser lo que es, responsabilidad. ¿De cara a quién? De cara a los chilenos, porque la fiesta hay que pagarla».
