Alejandro Peña Esclusa llegó a Chile con un mensaje que resume una de las principales tesis de su último libro: la disputa política en América Latina no se libra únicamente en las urnas, sino también en el terreno de las ideas. Escritor, analista político y asesor venezolano, Peña Esclusa estuvo en Santiago para participar en la primera jornada del V Encuentro Regional del Foro Madrid. Estuvo en el panel “El nuevo papel de Estados Unidos en Iberoamérica”, en el que también participó el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd.
Peña Esclusa fue candidato presidencial en 1998 en Venezuela y opositor desde el comienzo al proyecto de Hugo Chávez, a quien desde esos años cuestionaba por sus vínculos con el régimen cubano. Años más tarde, en 2010, fue detenido por organismos de seguridad venezolanos y permaneció recluido en El Helicoide, convirtiéndose en uno de los presos políticos del régimen. Fue liberado en 2011 bajo medidas cautelares.
Desde entonces ha centrado buena parte de su trabajo en denunciar la influencia regional del Foro de São Paulo y dirige la ONG Fuerza Solidaria.
Durante su paso por Santiago, además, presentó su libro La guerra cultural del Foro de Sao Paulo y tuvo la oportunidad de regalar un ejemplar al Presidente José Antonio Kast.
En conversación con El Líbero, Peña Esclusa sostiene que el Foro Madrid surge como una contraparte del Foro de Sao Paulo, aunque rechaza que se trate simplemente de dos organizaciones equivalentes en lados opuestos del espectro político. “Los objetivos de ambas organizaciones son totalmente contrapuestos: una es la defensa de la ley, la otra es la búsqueda del poder”, afirma.
En la entrevista también aborda la situación de Venezuela, el futuro del chavismo, el rol de Estados Unidos en una eventual transición política y el papel de María Corina Machado como figura opositora. Sobre su país señala que la transición democrática debe darse rápidamente y que Machado debería ser la figura que lidere el próximo gobierno constitucional.
«La gente del Grupo de Puebla identifica al Foro Madrid como su principal adversario»
–¿Por qué traer el libro ‘La guerra cultural del Foro de Sao Paulo’ a Chile?
–En realidad, el libro está impreso hace varios meses, pero yo no había tenido la oportunidad de venir a Chile. Así que aproveché mi visita en el V Encuentro Regional del Foro Madrid para hacer la presentación formal del libro.
La realidad chilena necesita la tesis de este libro porque, si bien hubo una victoria electoral, todavía hay que ganar la guerra cultural. La influencia de las ideas de izquierda en Chile es relevante, por lo tanto, hay que contrarrestarla con argumentos. Yo creo que mi libro es una guía, un plan de acción para defender las ideas de la libertad y enfrentar el marxismo cultural.
–Su libro atribuye al Foro de Sao Paulo una estrategia que no se limita a ganar elecciones, sino que busca influencia en la cultura, las universidades, los medios y otras instituciones. ¿Esa influencia continúa, aunque América Latina haya virado hacia gobiernos de derecha?
–Sí, la influencia continúa porque la guerra cultural marxista es de largo aliento y ha tenido la hegemonía durante varias décadas, mientras que la derecha hasta hace muy poco no entendía lo que era la guerra cultural. De manera que muchos falsos conceptos de la guerra cultural marxista, como son el indigenismo, la ideología de género, la cultura de materialismo y de la muerte, que incluye el aborto, siguen teniendo mucha influencia y mi libro ayuda a responder a estas ideologías nocivas.
–En su libro usted plantea la necesidad de una articulación internacional en defensa de determinadas ideas. ¿Es el Foro Madrid, de alguna manera, la respuesta que usted imaginaba cuando escribió el libro?
–El Foro Madrid, como se demostró en el V Encuentro Regional aquí en Santiago, es la contraparte del Foro de Sao Paulo, del Grupo de Puebla y de la Internacional Progresista. No porque yo lo diga, sino porque ellos lo dicen. La gente del Grupo de Puebla identifica al Foro Madrid como su principal adversario. Foro Madrid ha continuado articulando fuerzas a ambos lados del Atlántico y sí, es la respuesta al Foro de Sao Paulo y a las falsas ideas del marxismo cultural.
–Usted ha dedicado varios libros a denunciar al Foro de Sao Paulo como una estructura internacional destinada a coordinar fuerzas políticas de distintos países. Sus críticos dicen hoy algo parecido del Foro Madrid: que busca articular internacionalmente a partidos y dirigentes de derecha para modificar la política interna de los países. ¿Cuál es, estructuralmente y no solamente ideológicamente, la diferencia entre ambos?
–Que la izquierda se articule o que la derecha se articule no es un delito ni es deplorable. La diferencia es que el Foro de Sao Paulo promueve acciones que son contrarias a los valores, a los principios y a las leyes, porque el Foro de Sao Paulo, ha quedado demostrado, promueve los fraudes electorales, como los perpetraron sus miembros Daniel Ortega, Evo Morales y Nicolás Maduro; el FSP apoya las dictaduras, como la de Cuba; sus integrantes respaldaron el intento de Pedro Castillo de dar un golpe de Estado, legitiman los actos de corrupción de Cristina Kirchner, de Rafael Correa.
Entonces, el Foro de Sao Paulo se articula para delinquir, mientras que el Foro Madrid se articula para coordinar acciones conjuntas en defensa de la democracia, de la libertad y el Estado de Derecho. Es decir, los objetivos de ambas organizaciones son totalmente contrapuestos: una es la defensa de la ley, la otra es la búsqueda del poder, incluso violando la ley.
–Usted ha planteado que procesos de desestabilización que afectaron a Bolivia, Chile, Colombia y Perú podrían estar vinculados al financiamiento del narcotráfico. Incluso ha dicho que habría que investigar la influencia del Cartel de los Soles.
-Los miembros del Foro de Sao Paulo han apoyado a su socio, Nicolás Maduro, jefe del Cartel de los Soles. Otro de sus miembros, Gustavo Petro, ha sido catalogado por Estados Unidos como líder del narcotráfico, y está en la lista OFAC. Otro de sus integrantes, Evo Morales, jefe cocalero boliviano, ha sido señalado por sus nexos con el narcotráfico. La campaña del mexicano López Obrador, según una investigación de la DEA, recibió dinero de los carteles. Las FARC y el ELN, organizaciones narcoterroristas, son miembros fundadores del FSP. Hay, pues, muchas evidencias.
“Se debe avanzar rápido hacia la transición en Venezuela”
–Hoy Delcy Rodríguez encabeza el gobierno interino de Venezuela y Estados Unidos sostiene que la estabilidad debe preceder a la transición democrática.
–Han pasado ocho meses de la operación Resolución Absoluta, y los escenarios de caos no se cumplieron. Se podría decir que hay estabilidad política en Venezuela, pero en medio de una crisis económica y social.
Estados Unidos ha reiterado que el proceso debe culminar en elecciones, de modo que la incertidumbre no está en el destino declarado, sino en el tiempo que tomará alcanzarlo.
Se debe avanzar rápido hacia la transición, porque si se prolonga demasiado, podría producirse una explosión social. Es evidente que los venezolanos rechazan el rodrigato.
–¿Existe el riesgo de que, buscando estabilidad, Washington termine consolidando una suerte de “chavismo sin Maduro”?
–El chavismo no se va a consolidar, porque les quitaron la plata, no saben hacer nada si no tienen detrás los miles de millones del petróleo o del narcotráfico. La revolución no fue más que un enjambre de langostas que arrasaron con todo, para darse vida de lujos, mientras lanzaban pocas migajas para el pueblo. Pero ya ni siquiera tienen migajas para repartir. Ellos deberían estar preocupados en cómo salvarse de la avalancha de investigaciones y juicios que tendrán que enfrentar.
–María Corina Machado fue durante años el principal símbolo opositor al chavismo, pero hoy está fuera de las negociaciones que definirán la transición. ¿Por qué cree que Washington ha preferido negociar con otros sectores de la oposición y con Delcy Rodríguez antes que entregar a Machado un papel central?
–Esa es una pregunta para Washington; no puedo especular sobre sus razones. Como venezolano, yo preguntaría: ¿cuáles fueron los logros de “esos otros sectores” de la oposición? En la respuesta encontraremos que ellos también forman parte del problema. En Venezuela existió durante décadas una simbiosis entre el régimen y “otros sectores” de la oposición. No se puede destruir un país hasta sus cimientos durante treinta años sin que parte de la oposición haya estado involucrada. Por eso, lo que usted percibe como exclusión de Machado no sería enteramente malo.
–¿María Corina Machado es, a su juicio, la figura que debería liderar políticamente la transición venezolana?
–Yo no diría que la transición, pero sí el próximo gobierno constitucional. No porque yo lo diga, sino porque ella ganó las primarias por avalancha y porque ella logró desmontar el fraude de julio de 2024, aparte de sus otros logros, que incluyen haber recibido el Premio Nobel de la Paz.
–Estuvo justamente en el panel “El nuevo papel de Estados Unidos en Iberoamérica”. Venezuela y EE. UU. acaban de firmar un enorme acuerdo petrolero, ¿cuál es su opinión sobre ese acuerdo?
–Yo estoy seguro que el pueblo apoyaría un acuerdo petrolero con Estados Unidos como los que hemos tenido durante décadas en el pasado. Sin embargo, los venezolanos no aceptan que dichos acuerdos los maneje Delcy Rodríguez. En el panel enfaticé que el pueblo venezolano no quiere a Delcy y que, por eso, se está creando un ambiente peligroso en el país.
