Es muy probable que entre todos lo cargos que ha ocupado Hernán de Solminihac durante su extensa carrera laboral -exministro, exdecano, exdirector de Codelco, académico, investigador y consultor, entre otros-, el que le ha dado la satisfacción más sanguínea y visceral de su vida sea el que ocupa ahora: vicepresidente del directorio de Cruzados.
Como miembro del directorio de la concesionaria del club Universidad Católica, este doctor en Ingeniería por la Universidad de Austin preside también la Comisión Estadio, que gestionó exitosamente todo el proceso de financiamiento, construcción y puesta en marcha del Claro Arena, inaugurado oficialmente el pasado 23 de agosto.
“El esfuerzo y las dificultades fueron grandes en diferentes etapas del desarrollo, pero ver esto (terminado) es una sensación de orgullo, felicidad, satisfacción y agradecimiento”, cuenta De Solminihac en entrevista con Libre Mercado, de El Líbero. Y asegura que, mirándolo en perspectiva, el goce es igual de grande, tanto por el resultado final conseguido, como por todo el camino recorrido, con sus sufrimientos y problemas. “Se disfruta tanto el viaje como el destino”, grafica el exministro de Obras Públicas.
El Claro Arena tuvo un costo total de US$ 50 millones, cerca de US$ 20 millones más que la cifra que se planteó en un comienzo. De Solminihac explica que el monto final fue engrosándose por varias razones, como el aumento de los costos de construcción a partir de la pandemia y también por nuevas especificaciones que se realizaron y que fueron diferentes al proyecto original.
“Nosotros en el momento de la planificación hicimos un ajuste del proyecto a la baja, y después, durante el desarrollo, hicimos un aumento para poder tener lo que tenemos hoy día. Entonces, la verdad que es difícil decir contra qué comparamos la diferencia, pero fue una diferencia controlada”, asegura.
Impacto en los ingresos
Tradicionalmente, los clubes de fútbol levantan su financiamiento de cuatro fuentes de ingresos: los derechos de TV y la publicidad, la venta de jugadores, los ingresos por el día del partido, y el merchandising. A este mix comercial Cruzados acaba de agregar un quinto elemento: el negocio inmobiliario.
Cruzados cerró en 2024 con ingresos por unos US$ 21,5 millones. En los últimos dos años, el peso relativo de los derechos de TV ha variado entre el 20% y 31%. Y los ingresos comerciales y auspicios han ponderado entre el 40% y 42%.
El vicepresidente de Cruzados cree que los ingresos por las actividades de arriendo del Claro Arena se convertirán en un pilar tan importante como los anteriores. “Estamos pensando que sean un ingreso significativo (…) Nosotros esperamos que impacte un 25% sobre los ingresos”, proyecta el directivo, poniendo énfasis en que esta expectativa es en régimen o en el largo plazo, lo que se proyecta ya para la próxima década.
Una parte fundamental de estos nuevos ingresos vendrán de los conciertos o eventos masivos que se realizarán en el recinto. Para lo que queda de 2025, el Claro Arena recibirá a Ricky Martin (4 y 5 de octubre), Rod Stewart (19 de octubre), Miranda (8 de noviembre), Los Fabulosos Cadillacs (15 de noviembre) y Toto + Christopher Cross (11 de diciembre), además del recital que ya tuvo de Lionel Richie (7 de septiembre).
De Solminihac admite que la planificación de estos eventos no resulta fácil, ya que deben coordinarse con los partidos de Universidad Católica en el campeonato nacional, a los que pueden sumarse encuentros internacionales si el equipo clasifica en los próximos años a Copa Libertadores o Copa Sudamericana.
“Tenemos un compromiso de no hacer tantos eventos grandes al año, entonces yo creo estaremos hablando de entre 10 a 15 eventos más o menos”, sostiene el vicepresidente de Cruzados, quien plantea también que ese número máximo se concentrará principalmente en los meses de buen clima, entre octubre y marzo o abril de cada año.
Adicionalmente, Cruzados activará un amplio programa de arriendos para actividades y eventos corporativos de menor convocatoria, que le permitan un uso permanente del recinto. “Hay espacios dentro del estadio que se pueden usar para hacer ciertas actividades, como seminarios o eventos de empresas. También hay locales comerciales que se van a poner, que creo que son importantes y que van a ser un apoyo también para el desarrollo comercial del barrio.
Todos los ingresos del arriendo comercial del Claro Arena irán al pago de la deuda y al funcionamiento del club, pero también se invertirán para mejorar la competitividad deportiva de Universidad Católica, con miras a torneos nacionales e internacionales.
“El objetivo principal nuestro es el deportivo y también queremos tener más base de hinchas. Queremos crecer deportivamente, generar más jugadores para el país y ser aporte aún más importante para la Selección”.

