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Hay algo profundamente injusto en cómo funciona el mercado laboral chileno. Las empresas tienen equipos, herramientas, reclutadores y presupuesto para encontrar al candidato correcto.

No obstante, llevamos 35 meses consecutivos con desempleo por encima del 8%. Una tasa que en mujeres supera el 10%. Un mercado donde los procesos de contratación son cada vez más largos, más selectivos y más opacos. Y del otro lado: personas que postulan en silencio, sin feedback, sin orientación, sin saber si están cerca o lejos de lo que el mercado necesita.

El problema no es que la gente no quiera trabajar. El problema es que buscar trabajo es una habilidad que nadie enseña.

Nadie te dice qué cargos calzan con tu perfil real. Nadie te explica por qué tu CV no pasa el filtro automático. Nadie te prepara para la entrevista que viene. Y si llevas más de tres meses buscando, la erosión psicológica empieza a aparecer en cada respuesta.

Los equipos de Recursos Humanos tampoco enfrentan un buen panorama. Reciben cientos de postulaciones por proceso, muchas de ellas desajustadas, desde fuentes distintas y sin criterio común. Demasiada información desordenada, poco tiempo para lo que realmente importa: encontrar a la persona correcta.

La paradoja es perfecta: demasiados candidatos sin orientación y demasiados reclutadores sepultados en volumen.

Sin embargo, sí existe una buena noticia en este complejo contexto. Por primera vez, la tecnología permite resolver ambos lados del problema al mismo tiempo. Lo que antes requería un headhunter privado o un equipo grande de selección hoy puede escalarse con Inteligencia Artificial: orientar al candidato, filtrar con criterio, ordenar la información y entregarle al reclutador lo que necesita para tomar mejores decisiones.

El mercado no va a volverse más amable solo. Pero sí podemos darle a las personas y a los equipos mejores herramientas para navegarlo. Las diferentes aplicaciones que poseen IA contribuyen en favor de optimizar un currículum hasta simular entrevistas laborales. Un ejemplo de ello es Stephai, que es un servicio de agentes de IA que transforma una conversación en acciones concretas dentro de procesos de empleo en selección (empresas) y empleabilidad (personas); entre otras aplicaciones que están llegando al mercado.

Con todo, es clave que la tecnología esté al servicio de las personas, y no al revés. Por ello, urge que las autoridades tengan en cuenta este punto y se instale un debate, una conversación público-privada para hacer más eficiente la búsqueda de empleo.

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