La filtración del sueldo de Marcela Cubillos en la Universidad San Sebastián me ha hecho sentir un poco defectuosa. Verán, me criaron para considerar de pésimo gusto meterse en la plata ajena y alardear de la propia. Entonces, todo este manoseo de algo que en mi mente parece bastante íntimo, me hace saltar un poco el párpado inferior. Además, me criaron muy lejos de la envidia.
Porque verán, cuando uno respeta al prójimo y es capaz de ver al individuo en toda su riqueza, no es tan fácil dejarse consumir por emociones tan poco sentadoras. Vale decir, lo que gane, un futbolista, un rostro, un médico, o incluso una desalmada mujer de ultraderesha, mientras no provenga de platas del Estado y no sea ilegal ni inmoral, por mí, que se encargue el mercado. Algo más o menos así pensaba yo antes que empezara la lloradera. Que ha sido tan amplia y transversal, que me tuve que cuestionar, porque pese a todos los esfuerzos y no han sido pocos, no logro escandalizarme. Sí, es harta plata, ¿y? Si ella estima que, ya, onda, este body y su tiempo, te salen a 17 palitos al mes y alguien privado está dispuesto a pagarlo, pregunto de nuevo, ¿y? Es que a nadie más le pagan tanto. Ok, ¿es esa la actitud con la que hay aproximarse a cualquier nueva oferta laboral? No me vaya a pagar mucho más que al resto. Estoy segura de que los rostros de TVN negocian así, dale.
Como sentí en mi corazón que estaba fracasando mucho (pa’variar) en ver como el resto de la gente el problema (alto flashback a 2019) decidí consultar a los mejores y más sabios entre nosotros ¿Quiénes saben mejor lo que es un precio justo en Chile? El FA, desde luego. Ponte, Giorgio, un seco con su gas fucsia a precio justo. Exitazo. Pero de todos ellos, quienes saben además de mérito, de competencias, de usar juiciosamente los fondos del Estado, quienes llegaron del sur con una maleta cargada de sueños y mucha mucha personalidad; los hermanitos Boric.
Simón, que aparte del cargo de hermano del Presidente, se desempeña como periodista en la U. de Chile, dijo: “Qué sentirán los científicos/as con sus honestos sueldos vs Marcela. Ella, 4 libros. Uno ideológico sobre la primera convención. 3 más de lo mismo. Todo mientras era ministra y luego política en España.” Parece que nadie le avisó que X ya no tiene límite de caracteres, o capaz es la mejor redacción que podemos esperar de un titulado de la Casa de Bello por estos días. La cosa es que ahí se trenzó en el lodo de X (ex Twitter) con la aludida. Como aparentemente, en esa familia el look, la inteligencia y la incontinencia verbal se heredan juntos, tenía que saltar el otro Boric, desde el primer mundo donde estaba con un “es la candidata Cubillos la que tiene que responder a la sociedad respecto de cuál ha sido su desempeño, si es justo, si corresponde al mérito o no y si corresponde a la realidad de los académicos”.
I am very confundida. Entonces pensé, tengo que escuchar al sumo sacerdote, al guardián de la fe, ese verdadero faro de moralina de nuestros días; el diputado Gonzalo Winter. Él me va a iluminar “¿No habremos ocupado el CAE para pagar el rechazo?”. Encandilada quedé con la vuelta pa’larga. Como es eso de “pagar el rechazo”… como decían por esos oscuros días hace casi cinco años, “no entendieron nada”. Claro, ellos sólo habían contado para hacer campaña con todo el gobierno, fondos del Estado para imprimir ejemplares, losh artistas, lash culturas, la academia, que gana menos y escribe super harto paper (fúngicos y/o degenereques, pero igual) y toda la prensa tradicional.
Por supuesto que ha habido llanto por todos, todas y todes los que no ganan igual que Marcela. Porque esto no sería el octubrismo filosófico que conocemos sin un poquito de sensiblería y su pizca de envidia.
El credencialismo frenteamplista también se ha dejado caer, con que le faltan postgrados. Como si este gobierno y sus resultados no fueran la prueba viviente que hoy por hoy los postgrados sólo significan que alguien tuvo el tiempo y la plata para hacerlos.
Ya, pero, no. Alguien aquí tiene que ser razonable (en año electoral…linda yo), alguien maduro, que no va a perder la templanza frente a estas tempestades. La vocera de Interior, sweet Caroline; “cuando se ven pillados, atacan, insultan en lugar de con transparencia, dar explicaciones que es lo que uno espera de las personas públicas” igualito que en Venezuela… Te lo juro. Cubillos, es igualita a la dictadura de Maduro. Por cierto, ¿esta es la misma Carolina Tohá de la municipalidad de Santiago y del PPD en la época del militante SQM o no? Un paradigma de dar explicaciones, sin dudas.
Y la derecha, pa’ no ser menos, ¡vamos sumándose al montoncito o a la ambigüedad laviniana que tantos éxitos electorales ha tenido… oh wait!
Mientras, yellows are gonna yellow. Yo los quiero musho, pero este afán de transitar por el centro, los deja siempre en las fauces de la izquierda refundacional. Esto de sentirse paladines de “criticar a los dos lados” con alguna frecuencia los deja apoyando, sin querer queriendo cosas con las que no están de acuerdo. O sea, les tomó año y medio cachar que querían refundar Chile y dos años darse cuenta de lo que querían hacerle a carabineros. Entonces, sumarse a las plañideras de redes sociales, a la indignación falsa y obsecuente que sólo tiene por fin distraernos, es una vez más elegir el carril equivocado justo antes que avance la fila.
Porque, uno puede preguntarse cosas, dale. Es mucho, capaz es mucho y hay que investigar, de dónde y para dónde iban esas platas. Por ese precio, qué se incluía en el combo, dale. Ok. Toda la lusha de clases hipócrita de la clase política, está absolutamente de más. Y tiene razón, Marcela, está aleonando al octubrismo porque se trata de ella. Porque con la Dra. Loncón, era todo “¡seka amika, qué lindo París!”.
Y ahí los habilosos saltan con que no se puede jugar al empate, una de las formas más exitosas de cancelación ¡Chita! ¿Entonces a qué jugamos? ¿A que ustedes son tan puros y los otros tan cochinos? ¿A que ustedes nos dicen cuánta plata ajena es pa’ escandalizarse, pero la del Estado a la chuña? ¿A que los mismos que iban por el Apruebo nos digan qué es indefendible? Ya jugamos a eso entre 2019 y 2022 y no me gustó.
Marcela Cubillos no necesita que yo la defienda. Si algo ha quedado claro es eso. Y vaya que ha recibido fuego de todos los lados. Con el que menos, se hizo una parrillada y al día siguiente un ajiaco (#prayforramon) Si sólo de su desempeño de esta semana se tratara, yo encuentro que le pagaban poco, fíjate.
Pero no es ese el punto, tampoco lo es entrar en esas fiebres legislativas absurdas. Tiene razón Marcela en que se trata de una pugna ideológica, en cuyo origen está la envidia, justo antes de las elecciones, justo cuando el caso Hermosilla le empieza a respirar a algunos en la orejita y justo cuando tendríamos que estar escuchando alguna medida de este gobierno para que, por favor, dejen de matar personas.
La indolencia de la clase política, el ombliguismo y ese afán pequeño por quedar a ojos de la ciudadanía, un poquito más alto que el otro, hacen que mucha gente se indigne. Pero ¿se acuerdan qué fue lo último que pasó cuando nos sentimos así, alimentando emociones cochinas? Miles de chilenos encontraron que sacar un semáforo de cuajo, podía considerarse adecuado. Y si no lo hicieron, apañaron o votaron por quienes lo promovían.
Sigo sin escandalizarme por el sueldo de Marcela Cubillos. Que lo investiguen, dale, más nada. Sigue pareciéndome que los que tiran los peñascazos, no son los más puros entre nosotros. Y sigue pareciéndome que lamentablemente, a casi cinco años, las emociones más asquerosas del octubrismo, rabia y envidia, siguen gozando de buena salud y siguen siendo manipuladas por la política como si no terminaran de tenerles miedo. Deberían. Chile sigue verde, pero no de esperanza, de envidia.
