La verdad, yo podría decirles que revisemos mis columnas pasadas tras las respectivas cuentas publicas de este gobierno –Paciencia, queda menos (2024), Cuentacuentos (2023), Fly me to the moon (2022)- y con eso estábamos, en serio, nada nuevo. Gracias por venir a mi charla Ted, todo aquello. Pero ya que es la cuarta y última (gracias a Dios) y postergamos esta columnita para poder comentarla, le vamos a hacer empeño, finalmente, escribir columnas de sátira, es un apostolado.

Espumoso y cabritas dulces o saladas, reales, no metafóricas, es un maridaje que les he recomendado en otras ocasiones para estas instancias, porque el primer niño poeta de la República no es para enfrentarlo sobrio. En serio se los recomiendo, nací con la maldición de tener buen gusto en este continente. En fin, este año lo levantaron y lo peinaron temprano, solo les tomó 4 años lograr llegar a la hora y peinadito pal lado. Respecto de la forma; a Dios lo que es de Dios y al César que lo dejen bailar; el hombre habla bien. Le da todo el colors, hace énfasis dramáticos, pa’ qué te digo las pausas, hace como que se le va a escapar la tortuga, pero no se le escapa, la marea un poco, imposta reprobación (¡Siempre hay fachos sueltos con los que enojarse!) y sonríe al evocar algún recuerdo arbolito-friendly, pa’ qué te digo cómo ama ese hombre los trenes, le brillan los ojitos. Lo suyo es un buen despliegue de humo, luces y espejos. Reconozcámosle también al arbolito supremo que el hombre tiene personalidad. O sea, pararse a hablar como lo hace, hasta soltando cifras con desparpajo con un 70% de desaprobación, requiere sin duda de personalidad. Y desde luego también una cierta impermeabilidad a la realidad.  

No sé si valga la pena detenernos en el detalle de lo que dijo, porque me pareció más interesante reconocer un patrón. Como cuando la Jane Goodall empezó a cachar que había patrones en las conductas de los gorilas…así, pero menos habilidosos. 

Sírvanse otro poquito de café (ya es lunes) y analicemos el gran truco del mago P; la cuenta pública. Primero, siempre, lo primero, es educarnos, no vaya a ser cosa que se nos ocurra pensar solitos, o peor aún, ponernos negacionistas. Entonces siempre, el vocativo es para la deidad que los llevó al poder, el sacrosanto estallido social. Cuidadito con andarle diciendo “delictual”, los muy fachos. Lo importante es cómo lo hace, Boric usa mucho la técnica del sanguche: dice algo razonable (en lo que no cree), seguido de algo delirante (en lo que realmente cree) y lo cierra con otra cosa que suena razonable (y tampoco cree). En el caso de la insurrección, partió por decirnos que no todo era malo y no todo era bueno. Que las legítimas demandas, pero reconociendo el éxito de Chile. Esto es pa’ que piquen los que están con la boquita abierta. Antes eran los que decían que Boric estaba cambiando, estaba madurando, o dele con las dos almas que nunca fueron. Ya no lo dicen por pudor, me imagino. De relleno, lanzó aquello de qué feo decirle “delictual” a los que se manifestaron pacíficamente. Cierto. Yo les digo pavos, cándidos o tontos útiles. Y cerró su sanguchito con algún llamado a no utilizar o no dividir, o algo así. Confieso que medio me distraje porque partió con poca dosis, como que le faltaba estamina en el inicio. Medio que desperté cuando dijo que el engendrito constitucional sirvió para ganar enseñanzas y por supuesto, como ha hecho toda la izquierda este par de años, homologó los dos procesos constitucionales. Y no son lo mismo poh. Como si hubiéramos empatado en algún sentido, de algún modo. No.

Después de esta introducción es el momento de los logros del gobierno, ¿no existen? Claro. Eso puede ser un impedimento para usted o para mí que vivimos anclados a la realidad, pero eso jamás ha detenido a un frenteamplista, y Boric, Gabriel, es el mejor de todos los frenteamplistas. Además, como decía mi papá, hay mentiras chicas, mentiras grandes y las estadísticas, la cosa es saber dónde buscar y vamos a llegar a un dato que nos sirva, espérate no más. Se los resumo, estamos demasiado mejor que hace tres años, seguridad, economía, educación, salud, etc… ¡Ah! Y todos somos iguales ante la ley. En un momento hasta dedicó loas a la ley de pesca (te lo juro) y habló de las cuotas de la merluza…cosa que me pareció ligeramente desafortunada, dado el apelativo que le dedicó la madre patria, pero bueno. Les dije que el hombre, personalidad tiene. Entre medio de todos estos psicodélicos datos, nuestro aprendiz de brujo lanza sus humitos para la arbolada, los mas fieles de los fieles y que comparten con él la cosmovisión y el tener menos calle que una pantufla, a saber; aborto, levantamiento del secreto bancario, pegarle al modelo económico, anunciar metros sin financiamiento, trenes, crecer pero con justicia social (lo que sea que signifique eso), empresas estatales y seguir metiendo al estado hasta el fondo. Y sí, lo escribí pa que sonara cochino. Porque hay algo de perverso y pornográfico con ese fetiche que tienen con meternos el Estado desde las cuentas bancarias hasta los úteros. Eso sí, más estado es para nosotros, sabemos que ellos están por encima. Ya se imaginarán que como parte de esta farsa de totalitarismo disfrazo de acuerdos, la oposición puede entregarse mil veces e igual son obstruccionistas, reaccionarios, fascistas. El mago no cuenta cómo hace el truco, pero todos vimos los destellos.

Quizás el core de este espectáculo es lanzar temas que a la oposición la dejen girando en círculos pero jamás, efectivamente rendir cuentas y no digamos que hay pocas cosas de las que podría haber hablado. Pero no, porque dígame si no es bacán ir a Valparaíso en un tren que cueste el triple y se demore el doble. Uno tiene alma de poeta. Y desde luego que el gran problema de salud pública que enfrentamos las mujeres es la falta de aborto público, gratuito y de calidad. ¿Y las viejitas que se fracturan la cadera y están siendo tratadas como si estuviéramos en 1930? Ah no, esas mujeres, no. Pa’ qué te digo las que están en lista de espera. Este año sumemos además el cambio de Punta Peuco a ser un penal común. Por supuesto, esta coalición, desde sus más tiernos inicios ha avivado los fuegos, abierto las heridas y se ha montado en el pony arcoíris mágico de la superioridad moral para llegar al poder. Siempre coqueteando con esa prima fea de la justicia que es la venganza. Por último anunció un corte de relaciones soft con Israel, que lo deja dichoso a él y a los suyos pero Chile, que se joda.

El Presidente Boric nunca ha dado cuentas de nada, lo suyo es una perorata política más propia de un candidato, y uno octubrista.

Esta pitonisa ve con claridad el tronco que dejó nuestro mago de Oz en la mitad del camino para que la oposición lo pise y se distraiga. No poh, le quedan meses y no hay que dejar que él ponga estos temas. ¿Qué pasa con Monsalve y su utilización del poder, con Procultura y sus amigos, con los 25.000 “casos aislados” de funcionarios que turisteaban con licencias médicas, qué pasa con la deuda pública y con Marcel y el SII que ya solo les falta dar vuelta los cajones para sacarnos los vueltos, qué pasa con los secuestros y asesinatos incluso entre adolescentes?

Como a los guionistas celestiales ya todo les importa un carajo, esta temporada de Chile, tenemos nuestra propia Dorothy a cargo de la Contraloría. Parece ser nuestro último vestigio de institucionalidad funcionando, ahí, toda solita contra viento y marea.

Podrida me tiene nuestro mago de Oz con sus trucos que, disfrazados de buenismo y justicia, nos han arruinado en muchos sentidos. Yo prefiero y espero atenta a que Dorothy choque sus zapatitos de rubí y nos lleve, ojalá lejos de esta pesadilla y de vuelta a Kansas.

Deja un comentario

Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.