Me gusta la película Forrest Gump por muchos motivos. Y sí, sí, ya sé, mis amigos más cinéfilos arriscan la nariz y que el Tom Hanks, que la trama, que es al cine lo que Paulo Coelho es a la literatura. Ppfff, otro día les cuento de esa vez que dije en un cumpleaños de mis amigos progres que me gustaba El Gladiador… ¡horas estuvieron explicándome por qué no podía gustarme! Oposicionista que es uno, me sigue gustando. Pero bueno, otro día seguimos pelando, volvamos con Forrest. Hay muchas escenas y personajes que me gustan, pero lejos, lejos la que más, es la mamá. Ella es quien le da la columna vertebral a toda la película con un principio sencillo pero de una verdad aplastante, parafraseo: estúpido es el que hace estupideces. ¡Cáchate, mira qué sencillo, qué elegante! En lugar de convertir a este hijo que ni empinaito llegaba a la normalidad intelectual, le entregó esta fórmula mágica para la vida. A partir de eso, Forrest deja de tener límites y se lanza a tener una vida llena de aventuras, de éxitos y de compartirlos con otros. En oposición vemos a los “normales”, a los genios incluso, luchando con la frustración, el resentimiento y la falta de propósito, ¿no lo hemos visto en la vida real? El drama de los niños genio (sus papitos les dijeron) ya bastante grandecitos, que pululan por ahí eternamente frustrados y resentidos porque el mundo les adeuda, una deuda de ego que es imposible pagar y vamos quemándolo todo… ¿quién dijo Frente Amplio? 

Me acordé de Forrest a raíz del último y sonoro triunfo de Javier Milei en las elecciones de renovación de una parte del Congreso argentino, fíjate. Con algo más del 40%, Milei al fin tendrá un Congreso que le permitirá concretar las reformas que Argentina necesita. Mención especial para las encuestas que no vieron venir este triunfo, y especialmente para muchos de los analistas, que menos lo vieron venir, pero tranqui, esos tienen su ego que los protege. Muchos ya estaban dando por muerto al gobierno de Milei, ya lo veían y uno intuye que deseaban verlo, arriba de un helicóptero desapareciendo de la historia. Otros muchos han hecho aspaventos con la velocidad de las reformas de Milei, ¡fíjate! Que muy lento… así de patudos y descarados. Claro, con el kirchnerismo no eran tan agujas. 

Ahora, con los resultados en la nariz, me siguen sorprendiendo los análisis. Y es que parece que la infinita soberbia, el snobismo intelectual, a varios no les permite interpretar sin las mañas de principios de siglo, el momento actual. Y es loco de ver, porque ¡Milei es un fenómeno! Una anomalía histórica que no se puede analizar con las mismas viejas herramientas de siempre. 

Les resumo; que la gente en realidad votó en contra del kirchnerismo, que la gente no sabe lo que votó y mi favorito: que en realidad la promesa de apoyo económico por parte de Trump fue el cohecho más grande de la historia. Me acordé cuando éramos chicos y mi primo más rubio aprendió a ir al baño, nos reunía a todos y tras ponerse colorado sobre la taza procedía a mostrarnos lo que salía de sus pequeños intestinos con un orgullo que hasta hoy me resulta incomprensible. ¡Misma vibra!  Por cierto, son los mismos de las dos almas (que nunca fueron) y el aprendizaje, madurez y crecimiento de Boric (que menos fue).

Bueno, nos consta que nadie rotea mejor a los votantes cuando votan “mal” que ciertos analistas. A mí me parece que seguimos escuchando las mismas cantinelas obsoletas respecto de Milei.

Te digo, si tuviera 100 pesos por cada vez que he escuchado a alguien hacerse el intelectual diciendo que “es un loco”, les estaría escribiendo desde los Hamptons. 

Lo de Milei sigue siendo extraordinario, lo sería en cualquier país, pero la pelea que está dando es con 80 años de peronismo que en las últimas décadas tuvo su última y capaz peor mutación hacia el kirchnerismo más rapaz. Ha tenido todo en contra, incluso a los que él mismo llama “empresaurios” que también se sirvieron del Estado por décadas, te diría más , Milei ha descubierto en primera persona que los defensores del status quo son muchos, muy agresivos, se hacen los cuchos y suelen volar en círculos sobre el poder. 

Lo que ha hecho Milei en términos económicos ha sido titánico, sin duda. Pero Milei entiende además la guerra cultural que estamos librando en todo el mundo y ha hecho esa pega también. A diferencia de nuestro bienamado líder que viaja por la experiencia, por y para sí, Javier Milei ha construido en todo el mundo la épica de la Argentina del siglo XXI como nunca antes habíamos visto. Se ha reunido con todos y cada uno de los líderes que pudieran ayudarlo en esta gesta, ha dado todas las entrevistas y ha puesto a su país en el radar del mundo. Lo vi cuando le entregaron a Charlie Kirk, a través de su viuda, la medalla de la Libertad y vi también a todos mis podcasters del mundo favoritos celebrar su triunfo en estas elecciones que a ellos les parecieron unas “midterms”. Y algo de razón tienen. Líderes de todo el mundo lo felicitaron también, te digo, Milei ha hecho la pega. 

Es por todo esto, por la suma de todo esto que Milei recibió el apoyo que ha recibido. Porque hizo el inmenso trabajo de explicarle a la gente que “no hay plata” y con esto que no sería fácil salir del quilombo en el que los tenían. Los argentinos, hoy, entienden que Roma no se hizo en un día, pero de a poco van avanzando. Lo entienden porque Milei se los ha explicado, no como si fueran idiotas, con respeto, porque fíjate que no se necesita un doctorado para entender el hambre y la decadencia. No se necesita tener un doctorado para elegir una vida mejor.

El loquito no ha cometido locuras. O quizás sí, quizás es justamente un Quijote lo que necesitaba Argentina en este momento. 

Como sea, esta pitonisa, ve con claridad el futuro de Argentina como un faro que debe iluminarnos de Alaska para abajo. A Milei le tiene que ir bien, por su país, desde luego, pero para mostrarnos a todos lo que es posible con estas famosas ideas de la libertad. 

Por eso, sigo dispuesta y contenta esperando a ver lo que hará Milei ahora, alentando desde acá y deseando lo mismo para mi Chile: ¡Corre, Javi, corre!

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