La semana pasada, yo que entrego mi columnita y ¡pah! que se filtra el chat entre Cariola y Hassler. Y si este fuera 2022, capaz cambio la columna, pero a estas alturas, amigos, ya aprendí que donde hay mucho habrá más y bueno, aquí estamos. No hay desperdicio en ese chat, aunque debo reconocerles que yo al principio me asusté su poco, porque jamás creí estar de acuerdo, tan de acuerdo con la K. Pero cuando salió la palabra mágica “entreguistas”, me volvió el alma al cuerpo, porque claramente, tenemos una opinión parecida, pero por motivos bien distintos. Y además la mía incluye a las guasapeadoras.

Comunista como es, parece que, a nuestra buena K, la mandaron a sosegarse, puérpera o no y renunció a la presidencia de la Cámara, cada vez más baja. Sin embargo, esta cosa de la filtración ha sido una fuente inagotable de jugo, memes (gracias al Pulento por el Meruanista), videos hechos con IA, mares de caracteres y discusiones de toda estofa durante toda la semana. Y es que con la flamboyante personalidad que les conocemos, Apruebo Dignidad y otros que iban pasando con la boquita abierta, se han dado a la condena y persecución de las filtraciones… ¡ahora poh! En esta humilde columna, hemos dicho que es entero ilegal, no sólo por el sector al que afecte, sino porque se trata de una muestra más de la putrefacción de las instituciones que antaño nos mandaron a dejar funcionar. No sé don Ricky, yo creo que esa edad de la inocencia ya pasó. Las instituciones no funcionan.

Ahora bien, ya que estamos entre nosotros, en confianza, es domingo, que sé sho, permítanme decir algo altamente impopular (los columnistas serios que se tapen los ojitos); justamente dado el estado de las cosas, qué bueno que existen las filtraciones y una prensa que pese a las amenazas, hace esa pega , ¿o no encuentran ustedes que en Chile, las evidencias son re buenas pa perderse, ser robadas, fumigadas, etc.?, ¿no tienen ustedes como yo, la sensación de asistir a la exposición de sólo una parte muy mínima de la información?, ¿no debiéramos tener, dado que se trata de gente que le trabaja al Estado, derecho a saber mucho más de lo que sabemos? ¿No estaremos ante aquello que los gringos llaman whistleblower, (suena mejor que “sapo”) en que alguien dentro del sistema, podrido ya de la impunidad, filtra cosas para que al menos reciban el juicio social? Sí, ya sé que me fui en una volá castaño oscura, pero ¿en serio nos sorprendería en esta Ciudad Gótica sin Batman en la que vivimos?

En realidad, esta columna no es sobre K, dejémosla tranquila en su puerperio. Concentrémonos en uno de los personajes principales del ya infame chat, el P, Boric. Sí porque ha estado bastante florido esta semana; así nos vamos, meses sin hablar, alternado con semanas hablando demasiado. Les pinto con brocha gorda la semana del P: Salió a perdonar a Karol e Irací, antes que le pidieran perdón y dio todo por superado, porque en una monarquía como la nuestra, eso es todo lo que se necesita… ¿cómo que no somos monarquía? ¡Avísenle poh! Además, contó que había tratado de entrar carne desde Uruguay, pero el SAG se la quitó; celebró un crecimiento nanoscópico y choro, bully y Dunning-Krugeriano como es, emplazó economistas como quien estuviera nominado al Nobel ¿en el mundo real? El crecimiento promedio de su gobierno sigue siendo el más penca. Después se pegó su bailaíta celebrando la promulgación de la reforma de pensiones y lanzamiento de la ministra Jara como candidata presidencial. Ellos dicen que no, pero super sí. Se armaron su fiestoca, porque así es como uno festeja cuando sabe que el Estado jamás devolverá préstamo alguno y tendremos plata instantánea para fotografiarnos con harto pensionado en un año electoral.

Así es como ellos bailan cuando tienen la pura Z en el país. Curiosamente no invitaron a CHV, parece que les gusta poner la música no más, pero pa’ sacarse los pasos prohibidos, ahí sí que no. Un pequeño paréntesis respecto de CHV, es patético que lloriqueen porque el gobierno está utilizando su mugre de reforma en año electoral, se les advirtió, era obvio. Si es genuino asombro, es todavía peor porque se consolidan como peores estrategas que el coyote del Correcaminos. Y se los advertimos, ah, no es de woke de ultraderesha (sic) y da lo mismo cuantos sinónimos de “cobardes” use el rector, los dejaron bailando solitos, asuman las consecuencias.

Volvamos con el P porque sigue pareciéndome un fenómeno increíble y hasta cierto punto fascinante el que alguien tan ajeno a la realidad haya logrado ser Presidente de Chile. Con las patas y el buche. De ser un niño rico en Punta Arenas, a serlo en Santiago, de la universidad, sin título, al Congreso y de ahí a la presidencia. Ahora, piensen conmigo, ¿cómo fueron esos años formativos para ustedes? Para mí fueron de mucho aprender a ser adulta y a veces eso es muy duro. Aprender a hacer trámites, a pagar cosas, iniciar actividades, sacar revisiones técnicas, entender cómo funciona la plata, propia y ajena.

Bueno, ¿ustedes visualizan al P yendo a sacar la revisión técnica, por ejemplo? O cualquier otra cosa que los adultos normales hacemos. Desde luego no es solo él, es esta generación completa de políticos, pero llama especialmente la atención el P, por su impermeabilidad a la realidad y el aprendizaje que remojarse un rato en ella, supone. Lo que no deja de asombrarme es que una persona decida votar por alguien con quien no comparte una sola experiencia vital y cuyas propuestas todas bordeaban el delirio ¿es la barba? Tengo un ex y varios parientes para demostrar que no todo barbón es bonachón como el Viejito Pascuero. ¿Es el gusto por los asaos? A casi todos nos gustan, pero no sé si da pa entregarle un país al amigo parrillero… Incluso he escuchado que es tan amoroso, claro, especialmente cuando se le escapa la tortuga y le gusta que el poder incomode a la prensa. Que es tan empático, lo hemos visto en funerales y creo que tenemos conceptos distintos de lo que significa esa palabrita. Y nada. Lo suyo son sólo atributos blandos, fofos, te diría y para los más observadores hasta eso parece impostado. Es más, una amiga muy cercana, de él, no mía, nos dijo que clase de excrementicio ser humano es. Puede ser mucho, no lo conozco tanto. En cualquier caso, por la misma chita, me pregunto por enésima vez ¿cómo se puede votar por alguien así?

Esta pitonisa espera que este año electoral Chile abra los ojos y las orejitas, nada más. Con un poquito de realismo y pensando en lo que es mejor para sus vidas y las de sus familias y escojan esta vez alguien que al menos habite en la misma realidad, que haya vivido un poco más y que tenga un plan anclado en el sentido común y el aprendizaje de estos últimos seis años, porque Chile no aguanta otro, sería seguir, francamente, como el P.

K-Sandra

Deja un comentario

Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.