En síntesis
- El Partido Comunista realizará su Conferencia Nacional los días 16, 17 y 18 de octubre para definir su estrategia política y enfrentar al gobierno del Presidente José Antonio Kast, en el contexto del aniversario siete del estallido de 2019 y un resurgimiento de protestas estudiantiles.
- La última Conferencia Nacional del PC en 2018 impulsó la convergencia entre partidos y movimientos sociales para enfrentar al gobierno de Piñera y promovió la demanda de una nueva Constitución mediante una asamblea constituyente como eje movilizador.
- El excandidato presidencial y líder comunista, Daniel Jadue, ha reaparecido con fuerza defendiendo la recuperación del liderazgo de la izquierda, criticando tanto al gobierno de Boric como a Kast, y abogando por retomar la demanda de una nueva Constitución como prioridad política.
El 16, 17 y 18 de octubre el Partido Comunista realizará su Conferencia Nacional, instancia interna que, según el artículo 33 de los estatutos del partido, el Comité Central puede convocar “cuando la situación política lo requiera”.
“La Conferencia Nacional constituye, después del Congreso Nacional, la instancia de discusión más importante del partido”, señala el documento.
La realización de este evento se dará en el aniversario número siete del «estallido» de 2019 y en medio del resurgimiento de algunas manifestaciones y protestas en contra del gobierno del Presidente José Antonio Kast, especialmente desde el movimiento estudiantil, donde una de las caras más visibles es Laura Mlynarz, presidenta de la Fech y militante de las Juventudes Comunistas.
Se trata de una instancia clave, explican en la tienda, y que tuvo un rol importante hace ocho años, en el primer año del gobierno de Sebastián Piñera.
La última conferencia nacional del PC que trazó las demandas del «estallido»
La última vez que el partido convocó esta instancia fue en agosto de 2018, cinco meses después de que el ex Presidente Sebastián Piñera asumiera su segundo mandato y poco más de un año antes del 18-O.
¿Qué se resolvió en esa conferencia? Entre las principales definiciones que se tomaron hace ocho años estuvo por un lado generar una convergencia entre los partidos y los movimientos sociales para hacer frente al gobierno de Piñera. Por otro, instalar el debate por una nueva Constitución a través de una asamblea constituyente.
«Este camino de convergencia se abrirá paso en las movilizaciones sociales, en los encuentros territoriales y regionales, en el intercambio y debate de ideas. La Conferencia Nacional de los comunistas considera que, hacer de este proceso un camino que lleve a la derrota de la derecha, obliga a no excluir a ninguna fuerza social y política«, señalaron en sus conclusiones.
Y agregaron: «La Asamblea Constituyente como demanda que resurge desde las organizaciones sociales, sindicales y políticas se constituirá como una acción movilizadora de las masas que no quieren que el proceso iniciado sea truncado por el gobierno derechista».
Con miras a este objetivo, el partido puso como un una «tarea de primer orden para las y los comunistas sustentar nuestra presencia en las próximas elecciones nacionales de la ANEF, Colegio de Profesores, y de la CUT», todas organizaciones clave en la llamada Mesa de Unidad Social, instancias que convocó a las marchas más violentas del estallido.
En medio de nuevas protestas y a siete años del 18-O: las definiciones que prepara el PC
«La situación política» que sustenta la convocatoria de una nueva Conferencia Nacional, ocho años después, es la misma: redefinir el rol político que jugará el partido para enfrentar al gobierno de Kast.
En entrevista con El Siglo, el presidente de la colectividad, Lautaro Carmona, adelantó esta estrategia: «Vamos a poner al día la política aprobada en el Congreso, porque fue aprobada cuando éramos parte de un gobierno, y hoy día somos parte de la más dura oposición a un gobierno ultraderecha».
El timonel comunista agregó que «en ese marco, habrá ajustes que van a profundizar mucho más en los desafíos, primero, con respecto al movimiento popular en su expresión social, ya sea sindical, poblacional, estudiantil y todo el mundo social organizado, pero también un mensaje a la comunidad en general. Ahí hay un primer gran desafío que nos obliga a volcarnos a recuperar esos vínculos con la organización, con los barrios, para promover la opinión y la posición que tenemos frente a este gobierno y las propuestas que hacemos como formas de salida».
Al igual que en 2018, el Partido Comunista apuesta a que las movilizaciones en la calle sean un elemento central en el actuar de la oposición, advirtiendo que «le va a producir más una contradicción al gobierno si es que actúa con torpeza, con falta de respeto, con represión pura y dura. Van a tener un conflicto dentro de las propias fuerzas que lo componen».
El espacio que ve el PC para retomar la agenda del 18-O y la influencia de Jadue
En el Partido Comunista creen que con el gobierno de Kast se abre un espacio para reinstalar las demandas del estallido, especialmente en medio de la crisis económica que atraviesa el país y la presión que se puede ejercer sobre el Ejecutivo.
En la colectividad consideran que la izquierda del FA y el Socialismo Democrático han abdicado de ese discurso, por lo que el PC puede capitalizar las demandas de los movimientos estudiantiles, una idea que ha defendido el excandidato presidencial del partido, Daniel Jadue. El exalcalde ha reaparecido con fuerza en las últimas semanas cuestionando no solo a la derecha, sino también al gobierno del ex Presidente Boric.
El líder comunista ha estado intentando recuperar su liderazgo en la izquierda en medio del proceso judicial que se sigue en su contra. En agosto retomó su programa de YouTube ‘Sin Maquillaje’, donde señaló que Kast «no ganó porque la gente es de derecha, sino que votaron porque al lado había alguien que representaba la continuidad de un gobierno que prometió mucho y que no hizo nada», en referencia a su compañera de partido, Jeannette Jara.
El exalcalde ha abogado fuerte además por retomar la demanda de una nueva Constitución. Durante su participación en el Festival de la Memoria (MUDA), planteó que «lo que falta es que nosotros volvamos a creer. Lo que falta en Chile es que volvamos a poner el cambio constitucional sobre la mesa».

Winston Churchill, 1945: «El vicio inherente del capitalismo es el reparto desigual de las bendiciones; la virtud inherente del socialismo es el reparto equitativo de las miserias.»
Ronald Reagan, 1987: «¿Cómo reconoces a un comunista? Es alguien que lee a Marx y a Lenin. ¿Y a un anticomunista? Alguien que entiende a Marx y a Lenin.»
Durante los 12 años que Daniel Jadue esquilmó a Recoleta (gracias al regalo electoral de dos candidatos UDI que obtuvieron 60 por ciento de los votos en 2011, pero llegaron segundos), convirtió a la que era la mejor y más floreciente comuna de Santiago norte en la más pestilente, con su asqueroso olor a fritanga y calles tapizadas de basura con extranjeros vagos bebiendo cerveza en las veredas a toda hora, aprovechando el paraíso popular.