COLUMNAS DE OPINIÓN

Manuel Bengolea

Economista

Una parte de esta canción dice: “Debéis creerme, mis lujos son solamente un disfraz, un juego burgués, nada más las reglas del ceremonial”. Un siniestro llamado de atención para quienes votan en nuestro vecino país, y un recordatorio para los que votamos acá, de que los intereses de los populistas son muy torcidos y no sólo gobernados por la intención de conseguir votos.

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