¿Qué tal si fuera la actual oposición la que se negara a modificar “la Constitución de Pinochet” o también denominada por Gabriel Boric, “la de cuatro generales”, como pretende ahora el oficialismo?
¿El Frente Amplio, el PC y los otrora partidos de la extinta Concertación dirían que es parte del juego democrático u ofrecerían otro estallido delincuencial y quemar de nuevo 70 estaciones del Metro, saqueos y barricadas para exigir una nueva Constitución?
¿Qué tal si fuera la actual oposición la que se hubiera robado la plata destinada a los más pobres a través de los famosos convenios con cifras de miles de millones de pesos en todas las regiones, menos una?
¿La izquierda esperaría al veredicto de los tribunales o estaría exigiendo renuncias masivas de ministros, que el CDE se querellara por los casos en todas las regiones y no sólo de Vivienda, sino que de los demás ministerios y los gobiernos regionales y estaría además hablando de #gobiernoladrón?
¿Qué tal si fuera la derecha la que tuviera a La Moneda desbordada en nepotismo con parientes y múltiples parejas de asesores y ministros pululando por todos los ministerios y cargos públicos?
¿Volverían a presentar la “Ley antipituto” y a convertirla en el lema de campaña, como lo hizo Gabriel Boric, o darían la nueva versión del Mandatario convertido en Presidente, que “no juzgo relaciones familiares”?
¿Qué tal si fuera con la derecha que se hubieran duplicado las tasas de homicidio y aumentado en un 67% los secuestros y surgido los sicariatos, mutilaciones y la explosión del crimen organizado que tiene altamente atemorizado al 90% (según ENUSC) de los chilenos?
¿Sería comprensiva la izquierda, asegurando que es un problema superior al gobierno, reconociendo además su responsabilidad en estas cifras por haber destruido la legitimidad de la acción policial para mantener el orden público?
¿Qué tal si el oficialismo fuera oposición con la actual crisis en la salud pública (aumento de listas de espera incluso de las enfermedades con garantía Auge) y la decisión del Ejecutivo de reventar la salud privada con su total inacción?
¿Estarían ofreciendo sus expertos para salir de la crisis o estarían acusando al Ministro de Salud de “criminal” y llamando a paralizar a la Confusam, la Confenats, Fenpruss, etc?
¿Qué tal si hubiera sido con el gobierno anterior que la economía chilena hubiera sido la que menos crece, junto a la de Haití y la de Argentina, el desempleo hubiera subido durante 9 meses consecutivos y la inflación hubiera alcanzado el 5% anual?
¿La izquierda habría sido comprensiva o habría llamado a movilizaciones masivas por el deterioro económico y la pérdida de bienestar de la población y habría exigido nuevamente IFES y retiros de los fondos de pensiones de las AFP?
¿Qué tal si los resultados de la prueba Pisa se hubieran conocido bajo un mandato de derecha, arrojando que los aprendizajes son los mismos que hace una década, a pesar de todas las reformas estructurales y administrativas de la izquierda para asegurar “educación gratuita, de calidad e inclusiva”?
¿Habrían sido comprensivos, justificándolo por las secuelas que originó mantener las escuelas por largo tiempo cerradas, como lo exigieron ellos, y habrían llamado a recuperar los aprendizajes en el aula o habrían votado una acusación constitucional en contra del ministro de Educación?
¿Qué tal si a Boric en la oposición, le hubieran pedido aprobar en la Cámara prorrogar por trigésimo séptima vez el estado de emergencia para contener el terrorismo y el crimen organizado en la macrozona sur?
¿Habría esgrimido que no le gustan los militares a cargo del orden público, pero es mal menor frente a la falta de convicción para usar otras herramientas del Estado, o habría acusado que “es más violencia”, como lo repetía antes, para votar en contra, y habría pedido actuar a los tribunales internacionales, la OEA y la ONU por la persecución del pueblo indígena?
La lista podría ser para una tesis de título. Lo que aprendemos viendo como se desempeña la ultra izquierda en el poder, con el socialismo democrático de comparsa, es que para todos sus magros resultados, siempre tiene una justificación, que no es de su responsabilidad. Y que cuando ellos están en la oposición, en cambio, por muy poco exigen inmisericordes la cabeza del Ejecutivo y hacen ingobernable al país.

La gran ventaja que tiene la izquierda es que ganó lo carrera comunicacional, con periodistas partidistas y sesgados y que por otro lado secuestraron a todas las instituciones del estado. La derecha lo permitió lamentablemente. Fueron brutos y obsecuentes y sobretodo acomodaticios a las encuestas. Se entregaron sin asco al octubrismo y traicionaron todos sus valores
Así es, como dice Pablo. Yo espero que después del triunfo del 17 D, la oposición sea oposición y sea super dura frente a la corrupción y a la decidía y negligencia
Excelentes preguntas! Todos ya sabemos las respuestas. La derecha debe unirse y comenzar a defender sus ideas que le hacen tanto bien al país.