Un sistema de seguridad pública. Probablemente la principal urgencia en la materia. Sin él ningún operativo tendrá sentido y no importará cuántas veces se ingrese a Temucuicui.
Esta semana la ministra Steinert presentó en el Congreso los tres objetivos y siete ejes que guían su trabajo y en especial el combate contra el crimen organizado. Luego de un diagnóstico explicó cada uno de esos ejes y además informó que serán formalizados a través de un plan.
La ley que crea el Ministerio de Seguridad Pública lo compromete en la entrega de muchos planes, sin embargo, el producto estratégico es la Política Nacional de Seguridad Pública, el verdadero master plan del Ministerio. Ahí, es dónde se plantean los principios rectores, objetivos, cómo se materializará el sistema de seguridad pública y las líneas de acción. En otras palabras, es el documento madre que va a guiar a las estrategias y planes que materializarán esas líneas de acción.
Aquí es donde cobra relevancia el sistema de seguridad pública. Identificado claramente en la ley y que de su composición se desprende un concepto que debiese ser el principal principio rector de la política: La interoperabilidad. Es, a través de ese “sistema” y sus dos consejos que se materializará un trabajo integrado y coordinado del Estado en materia de seguridad pública, una visión totalmente distinta a lo que se conocía antes de la ley.
Sin ese “sistema” no será posible dar continuidad a los planes que se diseñen pues, si la seguridad pública es una política de Estado, ésta debiese estar sostenida en una gobernanza que sin importar el gobierno de turno asegure el trabajo institucional.
El Plan Maestro revela las orientaciones políticas en materia de seguridad, que, por supuesto, debe ser revisado y actualizado con cada administración. El “sistema”, en cambio, viene a institucionalizar el trabajo de esa planificación, a generar memoria institucional y a producir una sinergia en el Estado que se transforma en el principal motor de la seguridad pública.
La interoperabilidad que evidencia el “sistema” no sólo es institucional, sino que, también, territorial. Desde el nivel nacional al regional se integra el país. En este punto en particular la presentación de la Ministra en el Congreso trae un elemento adicional que es sumamente importante: El mundo local. Uno de los ejes presentados tiene que ver con la coordinación con los municipios, incorporando al mundo comunal cuyo valor, entre otras cosas, tiene que ver con el conocimiento del territorio y las relaciones comunitarias.
Este solo eje viene a fortalecer y cerrar todo el “sistema” permitiendo, una completa interoperabilidad a nivel territorial e institucional. Falta entonces, la puesta en marcha de ese “sistema” que, a través de planes específicos y fuerzas de tarea integre a todos los actores en el trabajo diario de la seguridad.
En línea con el objetivo de fortalecer al Estado, este “sistema” debiese incorporar a su gobernanza un análisis de grandes cantidades de datos y a la tecnología como herramienta habilitante. Hoy, los hacedores de políticas públicas requieren información para focalizar recursos, esfuerzos y alinear objetivos.
¿Qué debiese venir ahora? Conocer el master plan y ponerle acelerador al “sistema”.

Así es. Como todo sistema tiene que tener su imput, luego la caja negra o procesos, el producto de salida, tranquilidad pública y su retroalimentacion. Ahora, la guinda de la torta es que este sistema descrito sea un subsistema del Sistema de Seguridad Nacional, con subsistemas seguridad pública, Defensa, Seguridad económica/financiera, ciberseguridad, RRII, Gestión Riegos desastres naturaleza. Todo ello coordinado por una jefatura Seguridad Nacional. Objetivo final???? Que todas las personas, cuerpos intermedios, instituciones, sociedad civil puedan desarrollar sus funciones en un ambiente de TRANQUILIDAD, SIN INTERFERENCIAS DE TERCEROS.