zaldívar - piñera

Tuve el honor de haber trabajado con el ex Presidente Sebastián Piñera en sus dos gobiernos, a pesar de no haber sido una persona cercana a las ideas de derecha, y haber ingresado a trabajar al Estado durante los gobiernos de la Concertación.

Parto con este detalle porque creo que refleja un rasgo significativo de su personalidad, al momento de conformar sus equipos él buscaba a personas que fueran especialistas y en las cuales pudiera confiar en que sus opiniones y puntos de vista serían un aporte para realizar con excelencia el trabajo que él se había propuesto. Es por esa misma razón que creo que él siempre respetaba las opiniones bien fundamentadas, a pesar de que fueran diferentes a las suyas.

Era una persona a la que le gustaba formarse una opinión acabada de todos los temas que le tocaba enfrentar antes de tomar decisiones. Y para hacerlo primero estudiaba y se preparaba de manera individual, para luego oír la mayor cantidad de puntos de vista diferentes que pudiera. Esas conversaciones por lo general eran muy debatidas, y él siempre presentaba argumentos que obligaban al interlocutor a tener que demostrar con conocimientos y con hechos que lo que planteaba tenía fundamento y sustento.

Por lo mismo nunca tomaba decisiones a la ligera, y una vez que las tomaba asumía los costos y le ponía toda la energía en llevarlas a puerto. Pero al mismo tiempo tenía una enorme capacidad para considerar y tener presentes todas las dimensiones del problema en cuestión, y por lo tanto, anticiparse a las consecuencias menos evidentes, y a los efectos colaterales que se podían producir. A él las cosas no le pasaban por casualidad, las trabajaba profundamente y siempre buscaba la mejor manera de conducirlas dentro de las posibilidades que existían en ese momento.

El Presidente era un líder que sabía guiar a los equipos, exigirles y de esta forma conseguir siempre sacar lo mejor de cada uno. Era todo un desafío estar bien preparado a las reuniones, y convencerlo con argumentos de las tesis y propuestas con las que uno llegaba, porque él siempre estaba tan o más preparado que uno, y tenía otros argumentos y puntos de vista presentes. Y luego, pasada esa etapa, la implementación y la medición de los resultados era tan importante como la etapa anterior, y él siempre se mantenía al tanto, jamás dejando un tema ya zanjado en el olvido.

Creo que la forma en la que él se involucraba en todos los temas y la manera en la cual se comprometía con los equipos, es lo que generaba lealtad. Si él era el primero en empezar a trabajar, y el último en desconectarse, era imposible ser menos y no estar a su altura.

Pero no sólo era un jefe exigente y desafiante, sino que al mismo tiempo se preocupaba mucho por como estábamos, especialmente cuando éramos víctimas de críticas o cuando vivíamos situaciones complejas. Recuerdo que después de mi interpelación él fue el primero en llamarme para decirme que se había sentido muy orgulloso por mi desempeño. En esas largas y desafiantes reuniones en La Moneda o en su casa, siempre había espacio además para la conversación, para compartir anécdotas, para hablar de los recuerdos o de Historia, y de esta forma ir generando conexiones más profundas que trascendieran las meramente laborales.

En lo personal me siento muy honrada y agradecida por la enorme oportunidad que me dio de ser parte de su equipo, por haberme dado la oportunidad de trabajar por mi país y por haberme valorado en lo humano y en lo profesional.

María José Zaldívar – ex Ministra del Trabajo y Previsión Social

Deja un comentario

Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.