Habiendo pasado tan solo 69 días desde el inicio del actual gobierno, el Presidente Kast tomó una difícil pero necesaria decisión de realizar un ajuste ministerial en la Segegob y en Seguridad, nombrando nuevos ministros a cargo de dichas carteras, lo que demuestra una vez más lo difícil que es gobernar.

Las críticas no faltaron, siendo particularmente duras las del PS. El senador Juan Luis Castro calificó la situación como “un rotundo fracaso” por falta de conducción política y experiencia del Ejecutivo y, como si fuera poco, calificó el cambio como una demostración clara de improvisación y falta de oficio que hubo en la instalación del gobierno y que no había preparación para gobernar en áreas tan sensibles como seguridad y vocería.

Pareciera que el senador Castro no se enteró que después de cinco años de estar prófugo de la justicia, Jorge Huenchullán Cayul logró ser detenido junto a su pareja Carolina Padilla en un extraordinario operativo realizado en Temucuicui. Curiosamente en el gobierno de Boric, donde el PS fue un aliado importante, no autorizaban a las policías a entrar a Temucuicui, dilatando la decisión de ingresar, lo que finalmente no ocurría, y este individuo, acusado de narcotráfico, posición ilegal de armamento, municiones y usurpación, seguía impunemente paseándose en el “territorio liberado” como lo llamaba el entonces diputado Boric. Y curiosamente, durante el corto tiempo que lleva el actual gobierno, hubo tres operativos en Temucuicui, todos con positivos resultados y dos capturados, a diferencia del rotundo fracaso del Gobierno de Boric, que partió con la balacera contra la entonces ministra Siches.

Lo que resulta inaceptable es el afán de la izquierda de dedicarse sólo a criticar, encontrar todo mal y oponerse a todo, con la intención de impedir el éxito del gobierno y, por ende, que Chile se recupere, que volvamos a tener inversión, que se genere empleo y surja con fuerza el crecimiento de nuestra economía. Se ha demostrado hasta el cansancio que sus ideas no funcionan. Qué mayor evidencia que el funesto resultado de las reformas del gobierno de la Nueva Mayoría y para qué decir el retroceso causado por el gobierno de Boric y el estado con que se recibió el país.

Chile no resiste seguir haciendo lo mismo y el gobierno está trabajando para impulsar el cambio. El ajuste ministerial es una nueva demostración de aquello, pues más vale hacer los ajustes a tiempo que seguir dilatándolos para guardar las apariencias, lo que demuestra decisión y carácter de parte del Presidente para sacar al país adelante, a diferencia de la oposición que sólo ofrece entorpecer, dilatar, obstruir ya que es incapaz de ofrecer un proyecto alternativo pues sabe que sus ideas están obsoletas.

Pero en la semana el gobierno también tuvo motivos para alegrarse. El primero provino de parte de la Contraloría en respuesta al patético oficio del diputado Manouchehri contra la Primera Dama, señalando: «No se advierte reproche de juridicidad». Todo esto implicó pérdida de tiempo de la autoridad sanitaria, de la Contraloría, recursos públicos y todo porque el señor Manouchehri quiso darse el gustito de molestar al gobierno.

Todavía más importante y un motivo de mayor satisfacción fue el resultado de la votación en general del proyecto de Reconstrucción Nacional en la Cámara que aprobó por 90 votos a favor, 59 en contra y 1 abstención, la idea de legislar.

Y también la aprobación en particular de la “madre de todas las batallas”, la disminución del impuesto corporativo de 27% a 23%, contando con 84 votos a favor, 67 en contra y 2 abstenciones. La invariabilidad tributaria por 25 años, con 81 votos a favor, 67 en contra y 2 abstenciones. Además, se aprobó el crédito tributario al empleo por 88 votos favorables y 66 en contra. Y la extensión del beneficio de contribuciones a mayores de 65 años se aprobó por amplia mayoría.

El gobierno con esto logró un gran triunfo legislativo en la Cámara, pasando ahora al Senado.

Como se ve, si bien es cierto decidir hacer un ajuste ministerial en tiempo récord fue complejo, pues al final del día implica un reconocimiento a un error al querer innovar en la elección original de los responsables de esas carteras, demuestra que, para el Presidente y el gobierno, las prioridades están claras: sacar adelante el país y no perder el tiempo.

Quien dijo que era fácil gobernar.

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2 Comments

  1. Don Jaime excelente columna, como bien dice Ud. la oposición bloqueara todo lo que sea necesario y más…para que este gobierno fracase y así, poder volver al poder en cuatro años más y refugiarse en las faldas del estado.

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